De Marcha Zombie a reivindicación: lucha de clases y antidisturbios zombies por las calles de Vallecas. 

Zombie

Imagen de la I Marcha Zombie Vallekana.

El pasado 31 de octubre tuvo lugar la I Marcha Zombie Vallekana, bajo los lemas de “El barrio se une, el barrio revive” y “Únete a la revoluZion”.

La  I Marcha Zombie Vallekana fue organizada por la Asociación Cultural La Kalle y la Asociación Ciudad Joven, dos asociaciones que trabajan con jóvenes y adolescentes del barrio.

No es que me haga demasiada gracia el hecho que la festividad yanki (Halloween) por excelencia sea cada vez más celebrada y popular en todas partes, y en particular en nuestro barrio, pero sí me parece algo curioso y digno de destacar esta forma de conseguir aprovechar el tirón que tiene ahora mismo para salir a la calle y reivindicar más cosas, de una forma distinta, y consiguiendo llamar la atención de vecinos y vecinas a los que, por desgracia, desde muchos espacios de lucha y de cambio no estamos consiguiendo llegar.

Para mí lo destacable de esta marcha zombie no es que fuese la primera (que también, y olé por las asociaciones que lo organizaron más el montón de otras asociaciones que la secundaron, alrededor de 300 personas participaron en la marcha), sino el cómo se construyó y qué mensajes lanzaba.

Casi dos meses antes de la fecha señalada, se juntó a los chavales y chavalas de ambas asociaciones, y dado que ya se estaba cocinando la idea de hacer algo en la calle, y no en el local (como se lleva haciendo varios años atrás) se les preguntó ¿qué queremos hacer?

Una base que pronto se consolidó es que debería ser algo “sencillo” para que fuese fácil atraer a la gente a unirse a la marcha. De ahí surgió la primera propuesta, hacer una marcha de una de las cosas más fáciles de las que cualquier persona podía disfrazarse: zombies.

¿Pero zombies como?

El siguiente paso fue qué hacer, como organizadores de la marcha, que pudiese llamar la atención y lanzar los mensajes que ellos y ellas quisieran. De ahí surgieron los lemas de la marcha, que se mostrarían en una pancarta que iría en la cabecera; y también surgió la idea de disfrazarse de distintos tipos de jóvenes para hacer una performance.

Algunos chavales irían de zombies de clase obrera, con monos y petos y batas; otros irían de zombies antidisturbios, con porras y escudos; y otros de zombies ricos, con sus perlas y sus joyas. La performance final (insisto, toda escogida y preparada por los chavales y chavalas) consistía en un intento de los zombies de clase obrera de ir a por los ricos, por ser ricos a su costa; lo que suponía que los antidisturbios, situados entre unos y otros, intentaban separarles cargando contra los zombies trabajadores.

Esta idea surgió plenamente de los chavales y chavalas, no se les influyó ni coartó de ninguna manera. Al igual que el hacer una pancarta, que llevar tambores, que comprar cinco botes de humo para el camino… Y esto, sumado al propio lema de la marcha y a los mensajes y cánticos que se lanzaban, en mi opinión acabó convirtiendo la marcha zombie en una especie de manifestación por las calles principales de Vallecas en la que los jóvenes alzaban la voz. La habían convocado ellos, la habían organizado ellos, y lanzaban un mensaje bien claro: la juventud está viva, la juventud se mueve, la juventud revive. Y con ella el barrio también.

Beatriz Alonso Pernas.