El País y El Heraldo y la máquina de fango contra el antifascismo.

Antifascismo

Titular de El Heraldo de Aragón.

¿Irresponsabilidad o política? Máquina de fango contra el antifascismo tras la agresión que provocó la muerte a un falangista en Zaragoza.

Aclaraciones sobre el tratamiento que se está dando desde distintos medios como El País o El Heraldo de Aragón tras la agresión que ha provocado la muerte a un falangista en Zaragoza.

El fascismo en el Estado Español.

Hasta 2015 se contabilizaron más de 4000 agresiones al año en el Estado Español por parte de grupos de extrema derecha: neonazis, fascistas o nostálgicos del franquismo.

Sus víctimas suelen ser jóvenes de izquierdas, indigentes, inmigrantes o personas no heterosexuales. Las agresiones racistas, homófobas o contra las personas que viven en la calle son las más dramáticas, ya que por regla general no cuentan con una red de apoyo organizada, con la que sí suelen contar los militantes de izquierdas. A su vez, el abandono institucional, las condenas irrisorias o incluso el sobreseimiento de los casos donde están implicado estos grupos, hace que finalmente no exista ninguna garantía para protegerse de sus ataques.

No hay que olvidar casos como el de Lucía la joven neonazi murciana a la que llamaban “la intocable” por su “buena suerte” en investigaciones policiales.

Con el aumento del nacionalismo español y la situación en Cataluña los casos de agresiones fascistas han aumentado en Cataluña; pero no solo, aún tenemos en la retina los ataques en plena calle durante la manifestación por el Día de la Comunidad Valenciana.

El fascismo y el antifascismo no son lo mismo.

Argumentar que ambas corrientes persiguen un mismo fin violento es falso. No es lo mismo perseguir a alguien por creer que un mundo más justo es necesario, por no seguir la norma heterosexual, por tener una procedencia o un color de piel diferente o por vivir en la calle; que intentar proteger a las víctimas de estos grupos. Y esto era algo que hasta hace poco estaba claro.

Los medios y la máquina de fango.

Antifascismo

Titular de El País.

Los periódicos, mayoritariamente en manos de grupos de inversión, ganan dinero a costa del morbo y las audiencias, sin embargo el componente ideológico no desaparece por ello. La combinación del escándalo para vender y de la necesidad de favorecer la creación de una opinión pública que criminalice la disidencia en estos tiempos está dando sus frutos en el tratamiento que se está dando a este caso en medios como El País o El Heraldo de Aragón.

La utilización de términos idénticos para explicar fenómenos opuestos como ultras, radicales, violentos o extremistas… no es solo un error semántico sino que esconde la necesidad de criminalizar la respuesta ante el fascismo diciendo que oponerse poco menos que te convierte en ellos. Equiparar agresores y defensores es la forma de buscar la identificación de la izquierda revolucionaria como violenta y extrema… algo de lo que alejarse.

Por último hay una sobredimensión del acontecimiento que lleva que un asunto concreto en Zaragoza se convierte por repetición en una persecución contra los patriotas que ante una amenaza secesionista reivindican su bandera. Los “buenos españoles”, como hicieron los “buenos alemanes” deben mirar hacia otro lado porque deben comprender la situación.

El caso en cuestión.

Antifascismo

Condolencias de Falange de Aragón.

Lejos de lo dicho por esos medios la agresión al parecer, aún faltan datos, no se produce de forma espontánea contra un hombre con tirantes con la bandera de España. El finado era un antiguo conocido en Zaragoza por pertenecer a grupos moteros de ideología neonazi contra los que hay denuncias por múltiples agresiones y ser un reconocido falangista. No se trata de justificar o no la agresión sino de dejar claro el uso que se hace de la misma falseando todos los datos al respecto.

Antifascismo

Okdiario añade el elemento “hispanofobia” al caso.

Por otra parte, no deja de ser llamativo que el único detenido hasta el momento también sea un viejo conocido. En este caso se trata de una de las víctimas del montaje policial del 4F en Barcelona que fue retratado en  el documental Ciutat Morta.

No, en el Estado Español no se ha despertado el fascismo. Nunca estuvo dormido, no obstante estos últimos días, con una irresponsabilidad enorme medios y políticos parecen empeñados en naturalizar su existencia a la par que criminalizan constantemente su combate.