El Reino de España o la Inquisición del Siglo XXI.

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Protesta por las detenciones de políticos y líderes sociales en Catalunya. Imagen EFE.

El Reino de España o la Inquisición del Siglo XXI.

Esta semana conocíamos que un juez había firmado una orden de detención contra el actor Willy Toledo por haberse cagado en Dios y en la Virgen. Sí, ya sé que técnicamente la razón es que no ha comparecido ante el juez, ¿Pero en qué país medianamente democrático se puede aceptar a trámite una denuncia de un colectivo de frikis abogados por cagarse en Dios y en la Virgen? Eso sí, como aparezca en Bruselas las risas van a ser sonadas y los belgas van a flipar un poco con la “justicia a la española”.

Pero, aunque en verdad el caso de Willy Toledo puede ser muy mediático por la popularidad del actor, esto hay que englobarlo en una orgía represiva lanzada por el Estado español desde hace unos años para aquí, justo desde la agudización de la crisis económica y política del régimen del 39/78. Alfon, un chaval que está en la cárcel por haber sido piquete en una huelga. Alfredo Remirez un tuitero vasco preso desde hace unos meses en Basauri por haber escrito en esa red social. Valtonyc, rapero mallorquín condenado a tres años y medio por el contenido de sus canciones al igual que Pablo Hasel el cual está a espera de entrar en prisión.

Boro, periodista de La Haine y Kaosenlared al cual piden casi 8 años de prisión y que será juzgado este otoño. Varios chavales de Altsasu condenados a varios años de prisión por una pelea de bar con unos Guardia Civiles, aunque está claro que siendo Euskal Herria la cosa hay que analizarla mucho mas allá de una pelea de bar y englobarla en la estrategia histórica de represión y más en un pueblo tan combativo como Altsasu. Varios políticos y líderes sociales catalanes presos por haber hecho política y cumplir con el mandato popular con el cual se presentaron a las elecciones: permitir que el pueblo catalán mediante urnas decida democráticamente su futuro. Y por supuesto no nos podemos olvidar de todas las Presas y Presos Políticos Vascos y del PCE (r) que llevan lustros de cárcel en muy duras condiciones incluida la dispersión.

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Campaña de apoyo ante el juicio contra el compañero Boro.

Por supuesto los nombres del párrafo anterior son solo una parte de los casos más mediáticos, pero con la “Operación Araña” varios tuiteros y tuiteras fueron llamados a pasar por la Audiencia Nacional por poner solo un ejemplo. En Euskal Herria llevamos de todas maneras décadas de represión y de condenas, ilegalizaciones y cierres de periódicos así que, a nosotras y nosotros, los vascos, esto no nos ha sorprendido tanto y es mucho anterior a Ley Mordaza.

La Ley Mordaza es el último juguete con el cual la judicatura española y diversas organizaciones de extrema derecha o de derecha extrema quieren tener acojonados a la mayor parte de los militantes de izquierda de todo el Estado, porque ser de izquierda es la primera criba que se hace para que los jueces y fiscales te persigan o no te persigan y sino daros una vuelta por las cuentas de Twitter de los dirigentes de derecha y extrema derecha y tan panchos andan. Una Ley que tras varios meses de “Gobierno del Cambio” no tiene visos de que se vaya a ser derogada.

¿Qué objetivo político se persigue con toda esta orgía represiva?

Pues el básico, meter miedo. Que la gente no milite y si milita se mantenga en un perfil bajo porque no nos olvidemos el Estado español es un Estado profundamente represor, está acostumbrado a resolver los conflictos políticos a través de la violencia. Recordar que aquí se hizo una Guerra Civil de exterminio contra la izquierda con decenas de miles de muertos y represaliados que todavía están en las cunetas enterrados, que se creó un GAL no solo contra ETA sino contra todo el Movimiento Vasco de Liberación Nacional, que durante los años 80 fueron decenas los asesinatos a manos de los llamados “elementos incontrolados” todos ellos fascistas y de extrema derecha y con muchos vínculos con miembros de los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado. Y si en 2018 no se llega a ese nivel de violencia física es porque el nivel de protesta es mucho menor, pero el solo hecho de poner lazos amarillos ha despertado una campaña de violencia de bandas de fascistas muy bien organizadas en Catalunya.

¿Que nos queda a la gente de izquierda? Pues la organización. Organización y lucha, no hay otra.

Pablo Gartzia.

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