Evolución del modelo energético de China

“China se ha convertido en el líder mundial de la lucha contra el cambio climático y en el mayor inversor en energías renovables” Análisis de A. García

Este artículo forma parte de un trabajo de análisis sobre la evolución y las perspectivas del modelo energético de China. Se trata de un documento técnico, basado en un estudio de la Agencia Internacional de la Energía del año 2017. Sin embargo, resulta conveniente hacer algunas lecturas políticas.

  • Desde un punto de vista marxista, resulta de gran interés estudiar el modelo energético chino. El marxismo busca estudiar la realidad práctica en su propio desarrollo, analizar “lo nuevo que nace” frente a “lo viejo que muere”. Así, presenta un enorme interés analizar cómo se afrontan en la práctica los problemas medioambientales en el que es el país más poblado del mundo, la mayor potencia económica en alza, y que presenta un modelo económico con un fuerte componente de planificación estatal. 
  • Desde un punto de vista metodológico, conviene aclarar que todas las predicciones a futuro que se hacen en el artículo son predicciones que hace la Agencia Internacional de la Energía sobre la posible evolución del modelo energético de China, bajo el supuesto de que el gobierno chino cumpla los objetivos que se ha marcado con el 13er Plan Quinquenal y la ratificación del Acuerdo de París (lo que en el artículo se menciona como “Escenario de Nuevas Políticas”). Por tanto, desde un punto de vista científico, si queremos estudiar la evolución real de las políticas energéticas de China debemos analizar los datos hasta 2016. No obstante, merece la pena señalar que hasta la fecha el gobierno chino no solo ha cumplido los objetivos que se había marcado en materia energética, sino que de hecho los ha superado ampliamente.

Introducción

Existen numerosas razones que justifican el interés en analizar el modelo energético chino. China es una potencia en alza. Es la segunda mayor economía del mundo, con un crecimiento anual promedio del 10 % en la última década. Es el mayor consumidor de energía del mundo. El mayor productor de energía. El mayor emisor de gases de efecto invernadero.

“En materia medioambiental, el gobierno chino se ha marcado como prioridad solventar los graves problemas medioambientales y de salud pública”

La influencia de China en los mercados energéticos mundiales se extiende a todos los combustibles y tecnologías. Es un país clave para los mercados mundiales del carbón, representando cerca de la mitad de la producción y el consumo mundiales. Es el mayor importador de petróleo del mundo. Una fuerza en ascenso en los mercados mundiales de gas. El mayor exportador de equipos solares y, en general, un jugador líder en casi todas las tecnologías bajas en carbono.

Por otro lado, China está afrontando grandes cambios estructurales. Su economía se está alejando progresivamente de la industria pesada hacia una economía enfocada al consumo interno, las manufacturas de alto valor añadido, la alta tecnología y el sector servicios. Como reflejo de esto, la tasa de crecimiento de la demanda de energía se ha desacelerado considerablemente en los últimos años, desde un promedio anual de más del 8 % entre 2000 y 2010, a menos del 3 % anual desde 2010.

En materia medioambiental, el gobierno chino se ha marcado como prioridad solventar los graves problemas medioambientales y de salud pública derivados de la fuerte dependencia en el carbón en las últimas décadas. En ese sentido, el gobierno chino está enfocando la política energética en frenar el aumento de emisiones de gases de efecto invernadero, combatir la polución y la degradación de la calidad del aire y del agua, y aumentar la eficiencia energética.

La tendencia va hacia la reducción del peso del carbón en el mix energético,a la vez que se hace una fuerte apuesta por otras fuentes de energía más benignas con el medio ambiente. En ese sentido, el gobierno chino ha desarrollado varios planes para alcanzar estos objetivos. Merece la pena destacar el 13er Plan Quinquenal y la ratificación del Acuerdo de París en 2016, por los que se compromete a alcanzar el pico de emisiones de CO2 en el año 2030, a disminuir las emisiones de CO2 por unidad de PIB en un 60-65 % para 2030, y a incrementar el porcentaje de fuentes de energía no fósiles hasta un 20 % para 2030. Esto es conocido como el Escenario de Nuevas Políticas.

Por todo ello, podemos afirmar que si China cambia, cambia el mundo. Debido a su gran importancia en el mercado mundial, los cambios que se operen en China van a marcar una tendencia al resto de países del mundo.

En este trabajo nos proponemos realizar una primera aproximación a los grandes cambios en el modelo energético que está afrontando China, centrándonos en la contribución del carbón y de las energías renovables a la producción de electricidad del país, y su posible evolución en base a un estudio realizado por la Agencia Internacional de la Energía (IEA).

Carbón

El carbón ha sido durante décadas el combustible que ha permitido el enorme crecimiento económico de China. Desde el año 2000 la demanda china de carbón se incrementó a un promedio anual del 7 %, llegando a representar más de la mitad de la demanda mundial de carbón. En 2009 China se convertiría en el mayor consumidor de energía del mundo. China es el mayor productor de energía eléctrica del mundo, con una producción un 40 % mayor que la de EEUU, de la que cerca del 60 % proviene de la combustión de carbón. Así mismo, China es el principal emisor de CO2 del mundo, con un total de 8973 Mt de CO2 emitidas en 2016, que representan el 28 % de la emisiones a nivel mundial (aunque los niveles de emisión per-capita aún son bastante menores que la media de los países de la OCDE).

Sin embargo, el crecimiento de la demanda de energía se ha desaceleradoconsiderablemente en los últimos años, desde un promedio anual del 8.4 % entre 2000 y 2010 a menos del 3 % anual desde 2010. De hecho, el consumo de carbón ha disminuido durante tres años consecutivos desde 2013. Incluso las emisiones de CO2 se redujeron en 2016, tras 15 años de subidas de más de un 7 % anual.

La tendencia es a reducir el peso del carbón en el mix energético del país a favor de otras fuentes más limpias. Las predicciones de la IEA muestran que, de hecho, China podría alcanzar el pico de emisiones de CO2 asociadas a la producción de energía para el 2028. No obstante, aunque la reducción en el uso del carbón es una tendencia irrefutable, esta será gradual, pues gran parte de las plantas térmicas de carbón se han construido en la última década, y aún hay más en construcción.

Renovables

A lo largo de la última década, China ha instalado más del 40 % de las nuevas adiciones a la capacidad eléctrica mundial. Desde el 2013, más de la mitad de estas adiciones se han dado en energías renovables.

China es el mercado renovable más grande del mundo, siendo el país con mayor capacidad instalada en energía hidroeléctrica, eólica y solar fotovoltaica.

El cambio hacia las energías renovables impulsado por el gobierno chino ha hecho que la contribución de las renovables al total de la capacidad de producción eléctrica de China haya crecido a más de un tercio, cuando hace diez años representaba menos de un cuarto.

China ha registrado niveles de crecimiento más altos que cualquier otro país en las tres principales tecnologías renovables: energía hidroeléctrica, eólica y solar fotovoltaica. La energía hidroeléctrica ha contribuido en gran medida al crecimiento general de la generación renovable de China, pero el mayor crecimiento proviene de la generación eólica y solar. La energía eólica, con un crecimiento anual del 30 %, representa hoy casi el 10 % de la capacidad total de China, superando al gas natural y a la energía nuclear para convertirse en la tercera mayor fuente de suministro de energía de China (después del carbón y la energía hidroeléctrica). Por su parte, la energía solar fotovoltaica es la que experimenta un mayor crecimiento en los últimos años, a un ritmo del 45 % anual.

Por otro lado el aumento de las renovables, en particular de la energía eólica, ha puesto de relieve un nuevo problema: la limitada flexibilidad del sistema de la red eléctrica de China. Cerca del 17 % de la generación de energía eólica en 2016 se perdió debido a que la red eléctrica no pudo acomodarla. En estas circunstancias, China está apostando firmemente por una amplia reforma del sector eléctrico y un fuerte desarrollo de las infraestructuras de la red eléctrica.

En el Escenario de Nuevas Políticas, la expansión de las renovables se concentra en el sector energético, y su contribución al total de la capacidad de producción eléctrica aumenta a casi el 60 % para 2040. Mientras que el uso de la energía hidroeléctrica aumenta durante todo este periodo, el crecimiento de la energía eólica y de la solar fotovoltaica representan la mayor parte de este aumento.

Solo la producción de generación de estas dos tecnologías se multiplica por siete, pasando del 5 % de producción de electricidad a más del 20 %.

Hidroeléctrica

La energía hidroeléctrica es la principal fuente de energía renovable en el sector eléctrico en China, y continúa así hasta el 2040 en el Escenario de Nuevas Políticas (aunque para entonces la generación eólica se acerca considerablemente). China representa hoy alrededor de una cuarta parte de la capacidad hidroeléctrica mundial, y en 2016 agregó 12.6 GW de nueva capacidad. En 2016 generó casi 1200 TWh de energía hidroeléctrica, lo que equivale al doble de la electricidad total generada en Alemania el mismo año.

China cuenta con la central hidroeléctrica más grande del mundo, la Presa de las Tres Gargantas en el curso medio del río Yangtze, que con una capacidad de 22.5 GW representa el 7 % del total de la capacidad hidroeléctrica del país.

El proyecto en desarrollo más grande en la actualidad es el Proyecto Hidroeléctrico Wudongde, ubicado en la parte baja del río Jinsha, en las provincias de Yunan y Sichuan, y que se espera esté finalizado en 2020. También hay muchas plantas hidroeléctricas de pequeña escala en operación. En diciembre de 2016, el Ministerio de Recursos Hídricos adoptó “directrices para promover el desarrollo de pequeñas centrales hidroeléctricas”, con un sistema de incentivos para la instalación de nuevas centrales hidroeléctricas pequeñas.

La tasa de expansión de la energía hidroeléctrica se ve limitada por la creciente dificultad para encontrar emplazamientos disponibles para la construcción de nuevas centrales hidroeléctricas. Por ello, en el Escenario de Nuevas Políticas la participación total de la energía hidroeléctrica en la generación de electricidad de China cae del 20 % actual al 15 % en 2040. Como en el caso de otras renovables, la electricidad se genera mayoritariamente en los centrales hidroeléctricas del interior del país y se envía a los grandes centros urbanos en la costa este, lo que requiere una gran expansión de la red eléctrica de transmisión.

Solar

La energía solar está emergiendo como un pilar fundamental del futuro mix energético de China, y como un área tecnológica en la que China está jugando un papel de liderazgo.

Los datos del desarrollo reciente son impresionantes. La capacidad de energía solar fotovoltaica en China creció hasta los 77GW en 2016, un aumento de 34GW en comparación con 2015, un crecimiento del 45 % en un año que representa cerca de la mitad de las adiciones globales a la capacidad solar durante ese año.

Esto supone todo un récord de expansión fotovoltaica realizado nunca por un país en un solo año.

Las cuatro principales provincias en términos de capacidad instalada en 2016 se encuentran en la región interior del oeste del país. Por tanto, en gran medida no está bien conectado con el sistema de la red eléctrica china.

El 13er Plan Quinquenal de Energía Renovable estableció la meta de alcanzar al menos 105 GW de capacidad solar fotovoltaica instalada para 2020. Los datos indican que en 2017 ha continuado el rápido ritmo de crecimiento: para mediados de año se habían agregado más de 24,4G W nuevos de capacidad de energía solar fotovoltaica, lo que da una capacidad total por encima de los 100GW. Esto casi alcanza el objetivo de capacidad marcado para 2020.

 Parque solar de Xuzhou. IMAGEN – PABLO M. DÍEZ

En el Escenario de Nuevas Políticas, la capacidad total de energía solar fotovoltaica continúa creciendo rápidamente para alcanzar los 740GW en 2040, lo que representa alrededor del 10 % de la generación eléctrica total de China, desde el 1 % actual. La bajada continua en el precio la electricidad de la energía solar fotovoltaica hacen que se convierta en la forma de nueva generación de energía más barata en China para 2030. Para 2040, el precio de la energía solar fotovoltaica es más bajo que el precio de las plantas de carbón.

Eólica

La energía eólica es la otra estrella en ascenso del mix energético de China.

En 2016, la energía eólica generó 242 TWh de electricidad, lo que la convierte en la tercera fuente de generación de energía después del carbón y la hidroeléctrica, proporcionando el 4 % de la electricidad de China. La capacidad instalada en 2016 significó que China superó a la Unión Europea en términos de capacidad eólica onshore acumulada (terrestre). China también es líder en términos de generación eólica offshore (marina), el segundo a nivel global solo por detrás de la Unión Europea.

En el 13er Plan Quinquenal de Energía Renovable, el objetivo es que la energía eólica alcance los 210 GW de capacidad instalada y 420 TWh de producción de electricidad para 2020. En el Escenario de Nuevas Políticas, la energía eólica contribuye en gran medida al sistema de generación de energía de China, con una contribución a la generación de energía que aumenta hasta 13 % en 2040 (1350 TWh), ya que la capacidad instalada total aumenta a 600GW (de los cuales en torno a 40 GW serían offshore).

Conclusiones

Podemos afirmar que China se ha convertido en el líder mundial de la lucha contra el cambio climático y en el mayor inversor en energías renovables. Esto tiene especial mérito si tenemos en cuenta que China aún es una economía en desarrollo, con un sector industrial que representa el 40 % del PIB (la fábrica del mundo).

El rápido desarrollo de las energías renovables en China, principalmente laeólica y la solar fotovoltaica, y el papel fundamental de China en el mercado mundial, pueden contribuir a acelerar enormemente el desarrollo renovable en el resto del mundo.

No obstante, y a pesar de los grandes avances en política medioambiental que esto supone, los resultado siguen siendo insuficientes para cumplir los objetivos del Acuerdo de París de evitar que el incremento de la temperatura media global supere los 2oC respecto a los niveles preindustriales.

A. García

Notas de Referencia

[1] Wold Energy Outlook 2017. International Energy Agency (IEA).

[2] 13er Plan Quinquenal-

https://www.swissinfo.ch/spa/afp/los-grandes-objetivos-econ%C3%B3micos-de-china-en-el-plan-quinquenal-2016-2020/42003362

[3] Acuerdo de Paris-

https://ec.europa.eu/clima/policies/international/negotiations/paris_es

[4] República Popular China, economía, política y desarrollo

[5] Proyecto Hidroeléctrico Wudongde

http://spanish.xinhuanet.com/2017-08/04/c_136497728.htm

[6] Parque solar Xuzhou

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2 thoughts on “Evolución del modelo energético de China

  1. Me gusta este artículo, sin embargo quiseira saber si hay correlación entre ello y la energía nuclear.
    En bvarios sitios el descenso en eenrgía nuclear lleva a myor dependencia de las energías fósiles. COn tal, la nuclear peude ser una manera de reducir los fósiles y apostar por las renovables. Es China un ejemplo de ello?

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