Catalunya: una visión desde Venezuela. Percepciones sobre “el procés” en el ámbito internacional.

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Manifestación en Caracas de apoyo al pueblo catalán el 30 de Septiembre de 2017.

El “procés” catalán, una visión desde Venezuela a través de distintos actores políticos y sociales.

Para comprender bien cómo se está percibiendo el “procés” desde Venezuela, es necesario describirlo desde varios planos. Con este artículo pretendemos ofrecer una visión integral de la percepción que se tiene en Venezuela sobre el asunto.

Catalunya desde los movimientos sociales en Venezuela.

En Venezuela, los colectivos que visibilizan la opresión del Estado Español sobre sus diferentes identidades nacionales son mayoritariamente vascos. La mayoría de brigadas internacionalistas que llegan al país para dar a conocer su realidad, como Askapena o Euskadi-Cuba, vienen del País Vasco pero también de Catalunya, Aragón (Comité de Solidaridad Internacionalista) o Andalucía (SAT). No obstante, el momento que vive el pueblo catalán despierta todas las simpatías también de los colectivos venezolanos aliados a estos. Es el ejemplo de PakitoArriaran.org quienes junto a la Coordinadora Simón Bolívar convocaron una concentración de solidaridad a las puertas del consulado español en Caracas el pasado 30 de septiembre.

Los primeros en llegar a dicha concentración fueron los agentes de las fuerzas y cuerpos de seguridad del estado español. Al más puro estilo “de los secretas de cerveceo en la terrazita frente a una asamblea del 15M·, ocho “orcos” (como allí mismo los calificó el actor Willy Toledo) custodiaban prepotentes el lugar ante el goteo de manifestantes. La prepotencia se les fue bajando conforme los camaradas de la Coordinadora Simón Bolivar (uno de los colectivos más combativos de Caracas), comenzaban a llegar y a colgar su pancarta, junto a otras banderas que no podían faltar como la de la República Popular Española, la ikurriña, la rojinegra y unas cuantas esteladas. Los policías, terminaron invitando a las cervezas a los compañeros manifestantes que les reclamaron su presencia.

Entre los asistentes, una nutrida representación de varias zonas del estado español, incluidos el empresario vasco Agustín Otxotorena o el actor Willy Toledo. Sorprendentemente, también representantes de Marea Socialista (partido que despierta mucha desconfianza entre el chavismo por sus extrañas derivas ideológicas) como Gonzalo Gómez apoyaban la actividad.

La concentración fue de medio centenar de personas que leyeron un manifiesto en favor de la autodeterminación de los pueblos, acompañados de gritos de “me pareció ver 8 lindos gatitos” o “Esto es to, esto es to, esto es todo amigos” como denuncia ante la presencia policial enviada desuniformada por el gobierno español, en el momento en el que conversaban con la policía del municipio opositor Chacao.

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Policías de Chacao y policías infiltrados.

Cabe destacar, que el escenario coincide con uno de los puntos neurálgicos de las protestas opositoras en Venezuela, en la zona caraqueña denominada como Altamira, que habitualmente terminan en protesta violenta. Demostrarles cómo se puede hacer un reclamo político de carácter pacífico a los vecinos que sufren continuamente el guarimbeo era otro de los objetivos que se logró con creces. No obstante, la presencia mediática en el evento no fue significativa.

De las impresiones de los presentes, se concluye que los movimientos sociales presentes en la actividad (no se ha realizado ninguna en todo el país por el sentimiento contrario, el de la “unidad de España”, al menos, de forma pública) apoyan que el pueblo catalán pueda decidir democráticamente sobre su destino y repudian las consecuencias del neoliberalismo implantado en España bajo la tutela de la monarquía. Una vez más, se señalaba el ejemplo desde Venezuela en el reciente plebiscito opositor que se desarrolló sin ningún tipo de represión estatal. Al contrario, el escenario de la protesta era muy cercano a la bomba que voló varios guardias nacionales por los aires junto a muchos otros episodios de violencia el día de las elecciones a la Asamblea Nacional Constituyente. El atentado, copó las portadas de la prensa española con la clara intención de invisibilizar los excelentes resultados de la consulta.

Sira Pascual (Pakito Arriarán): “España es uno de los países más antidemocráticos de entre las naciones burguesas del mundo”
Andrés Pierantoni (Comité de Solidaridad con el pueblo kurdo): “España es un país que no termina de superar la guerra civil”
Willy Toledo (Activista madrileño): “Estamos aquí para apoyar la posibilidad del pueblo catalán a decidir sobre su futuro El estado español se muestra como lo que es: una dictadura fascista, franquista, camuflada y encubierta como una democracia”.

Catalunya desde el gobierno bolivariano.

La comparación es clara, recientemente el presidente Maduro dio inicio a una nueva etapa constituyente en el país, y casi al mismo tiempo la oposición venezolana desarrolló un proceso consultivo sin garantías y al margen de la legalidad, que fue permitido. Entendió que el pueblo, agobiado por una extendida crisis, le estaba pidiendo el mando y lo entregó, otorgándole un suprapoder a 545 constituyentistas electos desde el pueblo para que diseñen una nueva Venezuela.

Rajoy, por su parte, parece estar siguiendo el guión absolutamente opuesto, mostrando las costuras franquistas de nuevo sin importarle demasiado.

“¿Quién es dictador? ¿Nicolás Maduro o Rajoy, que ha optado por la sangre, el garrote y el porrazo contra un pueblo noble?”, se preguntó el mandatario venezolano.

Es un ambiente de extraña dialéctica, en el que Rajoy, junto a Trump, llamó varias veces “Madero” (palabra que usa el pueblo español para referirse a los policías) al presidente venezolano, y Maduro le respondió algo así como: “Marianito no me los toques…”

Tras el día clave, el 1 de octubre, ante la situación de represión generada contra el pueblo catalán por el Estado español, el presidente venezolano se volvió a pronunciar en favor del derecho a la autodeterminación de los pueblos, diciendo que “Mariano Rajoy debe responderle al mundo por lo que hizo en Cataluña”.

Por tanto, se identifica claramente un apoyo total desde el gobierno a la consulta soberanista. Incluso un periodista opositor denunciaba que hay una investigación que probaría la inyección de dinero desde Venezuela al proceso independentista a través de Pablo Iglesias. Tema que ya parece haberse convertido en el estribillo de este mal espectáculo.

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Maduro con bandera independentista catalana.

El Procés en Catalunya desde la oposición venezolana.

La MUD y el gobierno catalán mantienen una buena relación. El parlamento aprobó recientemente resoluciones escritas directamente desde el este de Caracas . Pero mucha mejor relación tiene el gobierno español con la MUD y todo lo que se mueva en contra del socialismo en la región. Como en un triángulo amoroso en el cual la oposición queda en la esquina abierta del mismo. Se llevan todos tan bien que no extraña que la oposición venezolana parezca no querer posicionarse, de todos modos, ya todo el mundo sabe que la burguesía venezolana es bastante ingrata.

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Pedro Sánchez, Lilian Tintori, Vargas Llosa y Cristina Cifuentes.

A través de los medios de comunicación las posiciones están claras. Como ejemplo este artículo de El Mundo: en el que acusan al diputado catalán Gabriel Rufián de “mezclar churras con merinas” al comparar la manera de los gobiernos de afrontar las consultas populares entre quienes las respaldan y quienes las rechazan, mientras el propio artículo mezcla sin parar churras con merinas desde su propia perspectiva.

En unos días, el 12 de octubre, España volverá a celebrar su fecha patria nacida de la Conquista el mismo día de la patrona de los cuerpos de represión. Mientras, en Venezuela volveremos a celebrar el Día de la Resistencia Indígena. El show debe continuar.

Intichurin Iskaywari.

Nota: este artículo ha surgido de la invitación de mi indignado amigo Eduard Baldira a profundizar un análisis para explicarle cómo se está viviendo el tema por aquí, sin su patrocinio no habría sido posible. Gracias Eduard.