Los drones serán posiblemente un sector de negocio con grandes posibilidades de futuro, ya que son menos costosos, más eficientes y menos contaminantes que otros medios de transporte

    “Desde el año 2010 los municipios de la provincia de Sevilla han visto crecer de manera imparable el número de empresas y servicios públicos de drones, desde menos de un centenar a varios miles en la última década”

    Las nuevas tecnologías están creando un nuevo modo de interactuar de las personas entre sí y con su entorno, y su mejor ejemplo en materia de movilidad es el auge creciente de las empresas y servicios públicos de drones o aeronaves no tripuladas.

    Y es que se trata de una nueva tecnología con múltiples aplicaciones, tanto en el medio rural (agricultura de precisión, control de la flora y fauna salvaje o estado de los bosques e incendios forestales), como en el medio urbano (vigilancia y control del tráfico, patrimonio y vigilancia del vandalismo urbano, vigilancia urbanística…), así como en trabajos que se pueden ubicar en ambos territorios como los de protección civil o la inspección de las infraestructuras del agua o eléctricas.

    Desde el año 2010 los municipios de la provincia de Sevilla han visto crecer de manera imparable el número de empresas y servicios públicos de drones, desde menos de un centenar a varios miles en la última década.

    Si bien, como otras nuevas tecnologías, el negocio de los drones se concentra en los municipios del área metropolitana de Sevilla capital. La capital y el municipio de La Rinconada poseen, además, destacados centros universitarios y de I+D nacionales en este sector.

    Las empresas y servicios públicos de drones, dentro de la Sierra Sur sevillana, están situados próximos o en el eje viario de la autovía A 92 (Sevilla a Málaga y Granada). Y se concentran actualmente en los municipios de mayor tamaño (por encima de los 5.000 habitantes) como son los de Osuna, La Puebla de Cazalla, Estepa, Herrera, Casariche y La Roda de Andalucía.

    Destaca el hecho de que tres municipios (Osuna, Estepa y Herrera) ofertan los servicios de drones adquiridos recientemente por los ayuntamientos, para el control y vigilancia del tráfico urbano y la seguridad ciudadana, o la detección de posibles infracciones urbanísticas, aunque no han incluidos asuntos relacionados con la protección del patrimonio o el medio ambiente. Estos servicios tienen carácter pionero, pues suponen aproximadamente un tercio de los ayuntamientos de la provincia sevillana que disponen de este emergente y nuevo servicio local (año 2024).

    Por lo que se refiere a las empresas privadas, se pueden distinguir empresas generalistas y especializadas. Las primeras ofertan servicios como fotografías y vuelos aéreos o levantamientos topográficos (aerografía). Las segundas están actualmente enfocadas a servicios de agricultura de precisión.

    Los drones serán posiblemente un sector de negocio con grandes posibilidades de futuro, ya que son menos costosos, más eficientes y menos contaminantes que otros medios de transporte. Así, la Dirección General de Tráfico ya ha ido sustituyendo sus helicópteros de vigilancia por unidades de drones.

    En el plano positivo, las posibles aplicaciones de los drones pueden contribuir a un desarrollo más sostenible de la Sierra Sur sevillana en diversos aspectos.

    Un pastor sierra sueños conocía al dedillo los parajes donde sus ovejas o cabras podían encontrar pastos, incluso en los meses más secos del año. Ahora, este saber tradicional se puede ver reemplazado por drones térmicos que localizan los lugares que funcionan como refugios de biodiversidad. Igualmente, los drones pueden usarse en proyectos de restauración de vertederos y canteras. Otra aplicación será posiblemente la vigilancia de fincas olivareras y almazaras de aceite, para evitar los robos del “oro verde”.

    En el interior de los núcleos urbanos de los municipios serranos, es posible pensar ya en un escenario futurista como el de la película Blade Runner.

    Las cámaras de video vigilancia y las unidades locales de drones vigilarán de manera creciente los comportamientos ciudadanos en puntos conflictivos de tráfico o en el momento de aglomeraciones como las fiestas de Semana Santa (ya lo hacen en Sevilla capital), Ferias y romerías.

    A medio plazo hay empresas que ya están patentando drones para logística y paquetería que llegaran volando a nuestros hogares, y están en fase experimental los aerotaxis para la movilidad urbana personal y de mercancías.

    A este panorama esperanzador hay que oponer el creciente uso de los drones en las guerras que se están produciendo en el Mundo.

    Crece cada año el número de víctimas civiles que se originan como consecuencia del ataque implacable y sigiloso de los drones bélicos. Y este negocio de “las nuevas guerras sin campo de batalla” produce pingues beneficios a las industrias punteras de este moderno armamento, concentradas en un reducido número de potencias mundiales (EEUU, China, UE y Rusia) y de Oriente Medio (Israel, Irán y Turquía).

    Autor

    Carlos Parejo Delgado (año 1958) es Licenciado en Geografía e Historia por la Universidad de Sevilla. Sección de Geografía. Año 1979.

    Desde el año 1980 ha desarrollado su labor profesional como consultor en temas de urbanismo, ordenación del territorio y medio ambiente.