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Milicianos custodian Madrid desde la azotea de la Iglesia de Santa Cristina de la Puerta del Ángel, 19 de Julio 1936. Foto: Contreras y Vilaseca. Archivo CNT. A través del blog Sol y moscas.

18 de julio de 1936: los pueblos trabajadores del Estado frenan el Golpe.

Hoy hace 82 años que las principales guarniciones militares del Estado español siguiendo al llamado “Ejército de África”, que lo hizo el día anterior, se sublevaron contra el legítimo gobierno constitucional del Frente Popular y contra la II República.

Con estas breves líneas se pretende quitarles a los fascistas españoles su “día más glorioso” y reivindicar un día de memoria histórica de la de verdad. La memoria historia de miles y miles de hombres y mujeres, que en las principales calles de las grandes y no tan grandes ciudades del Estado y perfectamente organizadas por los diferentes partidos y sindicatos de clase, desde los comunistas hasta los anarquistas pasando por los socialistas, nacionalistas vascos y catalanas y progresistas de diferentes tendencias; con las armas en la mano tomaron el control, o lo recuperaron en muchos casos, de las manos de los fascistas.

“No debemos olvidar que el Golpe de Estado programado para el 18 de julio de 1936 por el Ejército español, la Iglesia, la burguesía y el fascismo fracasó”

Porque no debemos olvidar que el Golpe de Estado programado para el 18 de julio de 1936 por el Ejército español, la Iglesia, la burguesía y el fascismo fracasó, y fracasó gracias a los trabajadores y trabajadoras que organizados y con las armas en las manos tomaron el Cuartel de la Montaña en Madrid como también ocurrió en otras ciudades, entre ellas Barcelona. Y de esta experiencia debemos aprender una gran y fundamental lección, no hay futuro para la clase trabajadora sin organización, y lógicamente, sin la existencia de unas organizaciones revolucionarias fuertes.

Por desgracia en Sevilla y en Navarra como en otras zonas del Estado los fascistas consiguieron hacerse con el control, no sin un verdadero baño de sangre y una fortísima represión contra la población civil y los miembros de su vanguardia revolucionaria, como militantes de los diferentes partidos de izquierdas.

La razón del Golpe de Estado está en la victoria el 16 de febrero de 1936 de las elecciones generales por el Frente Popular, una alianza entre las fuerzas marxistas, progresistas y republicanas, que abrió la puerta a que por primera vez en su historia, en eso que se conoce como España, ese marco jurídico-político que une, o encarcela mejor dicho, a varias naciones en su seno; se dieran las condiciones de poder ilusionar a los trabajadores de todas esas naciones en un proyecto revolucionario común bajo un pilar fundamental: el absoluto respeto al derecho de autodeterminación. Si a esto le unimos una reforma agraria contraria a los intereses de los terratenientes, una reforma educativa contraria a los intereses de la Iglesia y unas mejoras en las condiciones de vida y laborales de los trabajadores y trabajadoras contrarias a los intereses de la burguesía; tenemos la combinación perfecta para que todas las fuerzas reaccionarias y fascistas del Estado se unieran contra el Frente Popular y la República.

Por tanto, quiero acabar agradeciendo de todo corazón a todas y todos los milicianos que lucharon aquel 18 de julio junto a los elementos del ejército leales a la República, aunque algunas organizaciones terminarían traicionándola en los últimos meses de la guerra.

Nota: Como curiosidad, a la hora de escribir estas humildes líneas me he puesto a mirar en YouTube vídeos que hablaran del 18 de julio y más del 80% de ellos eran desde una perspectiva fascista o franquista, lo cual nos demuestra que de la derrota del 1 de abril de 1939 todavía no la hemos superado.

Pablo Gartzia.

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Subdirector y Responsable del Área de Geopolítica y Antiimperialismo de la Revista La Comuna

Informático, Consultor IT y en Ciberseguridad. Miembro del Equipo Coordinador de la Revista La Comuna. También miembro del Grupo de Investigación y Análisis "Geopolitikaz", nacido en 2019 alrededor del Departamento de Ciencia Política y de la Administración de la Universidad del País Vasco (UPV/EHU). Mezclando su perfil profesional con su actividad en el campo de la geopolítica, actualmente se encarga de la investigación y divulgación sobre el ciberespacio en el contexto de la guerra híbrida. Principalmente en el terreno de la ciberinteligencia y de la ciberguerra.