“La mirada del Dr. Cabrejo, de un moniquireño adoptado por Francia, es la mirada de la revolución del conocimiento”

    “Caminar por El Louvre es como recorrer la historia universal de nuestra existencia, hacerlo junto a Evelio, es un privilegio, porque el Dr. Cabrejo representa el ímpetu, la disciplina y la tenacidad de los colombianos que migran dejando en alto el nombre del país”

    “Todavía no podemos descifrar lo que es el lenguaje.  Puede ser producto de la naturaleza, el fruto del arte humano o un regalo divino” Max Mûller

    Llegando al final de la tarde en París, compartíamos un café con el profesor Evelio Cabrejo y su esposa Jeanne, mientras el sol caía con calma en el caluroso atardecer de agosto, conversábamos sobre la construcción psicosocial del ser, sorprendidos del poder de la primera infancia, en tiempos difíciles, muy complejos y de grandes desafíos, recordando la niñez del Dr. Cabrejo en las verdes montañas de Boyacá, dos moniquireños de distintas generaciones nos dábamos cita en la ciudad luz inmersos en una reflexión de la diversidad del lenguaje.   

    La construcción del ser, tiene su origen en los primeros cinco años de vida de forma natural, hoy este fenómeno es un misterio. Evelio Cabrejo ha realizado un valioso trabajo académico publicado por el Fondo de Cultura Económica el cual en estas líneas quiero recomendar, se titula: “Lengua oral: destino individual y social de las niñas y niños”.

    El destino, esa palabra tan corta y profunda ¿cuál es el destino social de un niño que no elige donde nacer y menos donde morir? No encontramos la manera de explicar como un niño adquiere el lenguaje corporal, verbal y cultural en tan poco tiempo, en sus primeros cinco años de vida, tal vez en ese punto nos encontramos con la herencia cultural de la guerra.

    Me refiero al origen de la guerra desde un contexto lingüístico como objeto de estudio, es muy interesante interpretar como un niño desde los primeros años de vida define su destino gracias al lenguaje, seguramente en esa edad los infantes que están el Cisjordania o Ucrania adquieren una narrativa de violencia que tendrá implicaciones en unos años cuando sean adultos, el contexto lingüístico de esta etapa de la vida es fundamental para la construcción de Paz, por esto es importante recordarle al presidente Gustavo Petro la importancia de la política pública de “cero a siempre” la atención integral a la primera infancia no es un tema de Santos, es el futuro de Colombia.

    “Es importante recordarle al presidente Gustavo Petro la importancia de la política pública de “cero a siempre” la atención integral a la primera infancia”

    El lenguaje, la música, la creación. Lo divino y lo natural, el invento próximo a la vida eterna está en la voz, el lenguaje y la palabra. Mientras seguía caminando con quien fuera responsable del programa de las ciencias del lenguaje de la Universidad VII de Paris Denis Diderot, Evelio Cabrejo, observaba en su mirada la historia y el futuro, en medio de la multitud que frecuenta los largos corredores del museo El Louvre, en sus 60.600 metros cuadrados, la pasión de Evelio por el arte solo puede ser superada por su interés en el origen del lenguaje.

    El Louvre, la fortaleza del Rey Felipe II nos acogía, esculturas griegas nos mantenían ocupados, caminábamos incansablemente sumergidos en la belleza del arte y la ironía de la historia, entonces decidí pedirle una pausa a Evelio, su paso firme no da espera, aun con su avanzada edad. Él sabe que en la vida cada minuto cuenta, llegamos al salón de la opulencia, las fiestas del segundo imperio, un espacio para comprender el lenguaje de la monarquía, donde la realeza recibía sus invitados, una lección de humildad para el mundo ante los excesos de riqueza que, en una mirada a las lejanas aldeas de África, nos permite comprender el origen de la pobreza extrema.  

    Evelio se ha caminado el museo muchas veces, desde distintos ángulos, conoce todas sus miradas, en otoño y en invierno, disfruta el museo porque disfruta la historia, su valor cultural infinito, el arte como mecanismo de liberación del espíritu, cada vez que Evelio camina por los largos corredores de El Louvre, descubre algo nuevo, sin embargo, la multitud de gente hace que muchas obras se hagan invisibles, se esconden en el consumo, se ocultan en su origen real y fantasioso, en el poder y la opulencia, es la industria cultural en toda su esencia, la hibridación de la historia, la mirada del Dr. Cabrejo, de un moniquireño adoptado por Francia, país en el que vivió distintos momentos de su historia, es la mirada de la revolución del conocimiento, Evelio es el comunero de la lengua, el pintor de la infancia y el orgullo de Colombia. 

    El café en París es oscuro y sabe diferente, la voz del maestro y escritor que me acompañó en esta tarde se refirió a los sentimientos, el amor, la vida y la infancia. “Al borde de la melancolía el ser humano no siempre encuentra una salida, porque nuestra fragilidad hace que la vida pueda ser melancólica en cualquier instante, podemos caer en la melancolía con la pérdida de un ser querido, una enfermedad, tantas cosas… la vida cambia y la melancolía es terrible”. La Gioconda tal vez caminó por la melancolía, pensé después de escuchar las palabras del maestro.

    La Mona Lisa es uno de los más importantes símbolos de la cultura occidental, más custodiada que Emmanuel Macron, en esta obra simbólica Leonardo da Vinci usa métodos matemáticos para medir las proporciones humanas, sin embargo, su lenguaje carece de palabras, no se puede medir la proporción del lenguaje con ningún método matemático, este retrato pictórico que busca personalizar la identidad cultural de un pueblo, tuvo un fundamento seguramente en los primeros cinco años de vida de da Vinci.

    La democracia y la educación se encuentran interconectadas y se construyen desde el lenguaje. Democratizar el lenguaje desde la primera infancia es primordial para la evolución social, construirlo con valores de diversas culturas, es el desafío para cambiar la narrativa de las problemáticas sociales.

    Hace un par de meses, jóvenes salieron a las calles de Paris y quemaron carros en medio de las protestas por la reforma pensional, muchos de estos jóvenes no recibieron una construcción adecuada del lenguaje en sus primeros cinco años de vida, estoy seguro, la mayoría son hijos de migrantes que llegaron a Francia para ganarse la vida como obreros en oficios diversos de la base social, seguramente sus padres no les dedicaron el tiempo para sembrar en ellos un futuro lejano de la violencia.

    Caminar por El Louvre es como recorrer la historia universal de nuestra existencia, hacerlo junto a Evelio, es un privilegio, porque el Dr. Cabrejo representa el ímpetu, la disciplina y la tenacidad de los colombianos que migran dejando en alto el nombre del país. El lenguaje, el arte y la historia son un océano de oportunidades cuando se conectan con la profundidad del conocimiento, humanizar el lenguaje es humanizar la vida, sentir el valor de la tierra, de nuestros ríos y montañas.

    Los recuerdos de una infancia en Moniquirá Boyacá se tomaron el museo más grande del mundo en tres generaciones unidas por el arte, el destino individual no está lejos del destino social, el mundo interior refleja el mundo exterior y democratizar el lenguaje es el primer paso para construir la Paz.   

    Autor

    Daniel Fernando Mejía Lozano

    Periodista internacional, colabora como analista de geopolítica en HispanTv, Radio Concepto Argentina, Cablenoticias (Colombia) y Red Más Noticias. Es bloguero del periódico El Tiempo de Colombia y activista ambiental defensor de derechos humanos.

    Estudió comunicación social y periodismo en la Universidad de Bogotá Jorge Tadeo Lozano, es autor del libro El Dorado sí Existe publicado en Barcelona (España) y ha tenido una amplia carrera en distintos medios de comunicación de Iberoamérica. Se ha desempeñado como asesor parlamentario en Cámara y Senado en Colombia. Actualmente vive en Francia.