Tercera y Cuarta declaración de la Selva Lacandona 

    “Paradójicamente, en la actualidad el EZLN es definido generalmente como un grupo posicionado “abajo y a la izquierda”, pero por lo menos hasta la Tercera Declaración quedarían más bien en el centro, y esto, como ya lo dijimos, otorgándoles el beneficio de la duda.

    Nota de Autor: 

    El presente texto que he titulado “Historia del EZLN a través de sus declaraciones“ es solo un extracto de un trabajo mucho más amplio de invesitgación sobre el tema del EZLN que está pensado para ser publicado en forma de libro en el futuro cercano. El proyecto surgió en el marco de la catedra que imparto desde 2017 en la Facultad de Derecho de la Universidad Friedrich-Schiller en Jena, Alemania titulada “Historia del derecho constitucional mexicano y la cuestión del EZLN“. Esta porción, que amablemente publica La Comuna, sirve para contar la historia del origen del EZLN desde la perspectiva de sus más importantes documentos oficiales publicados, las llamadas declaraciones de la Selva Lacandona. Lo que aquí se hace es un ejercicio de análisis detallado y comparativo entre lo publicado por ellos, el contexto histórico y los acontecimientos posteriores.

    El propósito de la publicación no es el de tener la última palabra sobre el tema del EZLN, sino el de abrir el debate serio desde una verdadera perspectiva marxista; y sobre todo de que sirva como una introducción para aquellos que no están familiarizados con la política interna mexicana, ya que conocerla es imperante para comprender los contextos  en los que el EZLN se desenvuelve como movimiento político. Algunos elementos fundamentales y ampliaciones en los argumentos que se manejan en esta publicación son analizados y expandidos más a profundidad en los diversos capitulos del libro, por lo que algunos fundamentos pudiesen mostrarse un tanto superficiales. Aun así he tratado de editar este segmento del texto de tal manera que sea lo más coherente por su propio mérito.

    Enlace a la Parte I: Declaraciones primera y segunda: 

     

    TERCERA DECLARACIÓN DE LA SELVA LACANDONA

    La Tercera Declaración de la Selva Lacandona se hizo pública el 1º. de enero de 1995, o sea, un año después del levantamiento. Relevante a primera vista el hecho de que es en este tercer documento donde el EZLN empieza a cubrirse, ya más abiertamente y casi por entero, con el escudo del indigenismo, especialmente en lo que corresponde a Chiapas, pero también a otros estados. Este indigenismo crecerá exponencial y rápidamente, convirtiéndose en el estandarte por excelencia del EZLN. Es aquí también donde se empieza a abordar el tema de la autonomía explícitamente. Esto le sienta bastante bien en el nuevo contexto en el que el EZLN acepta y abraza su limitación territorial, viéndose reducido a su base en Chiapas. No es extraño, entonces, que el tema de la autonomía sea traído a la mesa de debate. Por otro lado, el indigenismo proporciona al EZLN una muy necesaria base para su legitimación, más a la vista de que en aquel momento carecía aún del apoyo internacional que construirían a la postre, principalmente a través de la internet:

    “La cuestión indígena no tendrá solución si no hay una transformación RADICAL del pacto nacional. La única forma de incorporar, con justicia y dignidad, a los indígenas a la Nación, es reconociendo las características propias en su organización social, cultural y política. Las autonomías no son separación, son integración de las minorías más humilladas y olvidadas en el México contemporáneo. Así lo ha entendido el EZLN desde su formación y así lo han mandado las bases indígenas que forman la dirección de nuestra organización.”

    “Punto quinto resolutivo – Que reconozca las particularidades de los grupos indígenas, reconozca su derecho a la autonomía incluyente y su ciudadanía.” (1)

    En general esta Declaración tiene un tono más “institucional” que la anterior y, por supuesto, mucho más que la primera. El tema del levantamiento armado queda aquí ya de una vez por todas enterrado; y los esfuerzos por mantener de alguna manera viva la llama de lo que alguna vez consideró sus metas factibles, se centran ahora en empujar la idea, bastante institucional por cierto, de la Convencional Nacional Democrática, propuesta en la anterior Declaración. Aunque el EZLN nuevamente mimetiza la derrota militar (que era segura desde el principio) al argumentar que bajaron las armas por voluntad propia, para darle oportunidad a la vía pacífica y democrática:

    “Mientras el supremo gobierno mostraba su falsedad y su soberbia, nosotros, entre uno y otro manifiesto, nos esforzamos por mostrar al pueblo de México nuestro sustento social, la justeza de nuestras demandas y la dignidad que anima nuestra lucha. Nuestras armas callaron entonces y se hicieron a un lado para que la lucha legal mostrara sus posibilidades… y sus limitaciones”.(2)

    En una auténtica movida inesperada, el EZLN convoca a un frente parecido al Frente Democrático Nacional que contendió por la Presidencia del país, contra el candidato priísta Carlos Salinas de Gortari. De hecho, inclusive recicla a su otrora candidato, Cuauhtémoc Cárdenas Solorzano, quien fue víctima del artero fraude electoral de 1988, hijo único del expresidente y héroe nacional, Gral. Lázaro Cárdenas del Río. Esta jugada, sin embargo, tampoco llegaría a buen fin:

    “Llamamos a la Convención Nacional Democrática y al ciudadano Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano a encabezar este Movimiento para la Liberación Nacional, como frente amplio de oposición.”(3)

    De nuevo, y al igual que en el documento anterior, esta tercera entrega está claramente enfocada al tema electoral y al objetivo de la tan vitoreada “alternancia democrática”. De nuevo, en pos de esta meta se omite —o concediendo el beneficio de la duda—, se tolera, todo tipo de ideologías en este eventual frente. Esto sigue sirviendo al propósito de mostrar la iniciativa como una pura, neutra y apolítica forma de librar al país del peor mal que lo azota… obvio, el partido de Estado, el PRI, que ¡por fin!  es nombrado con todas sus letras. Le tomó un año al EZLN mencionar explícitamente al PRI. Por cierto, también le tomo un año mencionar por primera vez a la mujer en sus declaraciones, aunque sólo en forma general, pero ya veremos más adelante él porqué:

    “Mientras tanto, el Partido Revolucionario Institucional, brazo político del crimen organizado y el narcotráfico, continuaba su fase de descomposición más aguda al recurrir al asesinato como método de solución de sus pugnas internas.”

    LLAMAMOS A LOS OBREROS DE LA REPÚBLICA, A LOS TRABAJADORES DEL CAMPO Y DE LA CIUDAD, A LOS COLONOS, A LOS MAESTROS Y ESTUDIANTES DE MÉXICO, A LAS MUJERES MEXICANAS, A LOS JÓVENES DE TODO EL PAÍS, A LOS ARTISTAS E INTELECTUALES HONESTOS, A LOS RELIGIOSOS CONSECUENTES, A LOS MILITANTES DE BASE DE LAS DIFERENTES ORGANIZACIONES POLÍTICAS a que…”(4)

    Pero ¿saben de quién se volvió a olvidar? Correcto, del PAN. Esto de seguir olvidando al PAN alcanza ahora niveles indefendibles, puesto que en este mismo documento se menciona por primera vez al neoliberalismo, definiéndolo correctamente como uno de los peores males que aquejaban al país:

    “El programa político, económico, social y represivo del neoliberalismo ha demostrado su ineficacia, su falsedad y la cruel injusticia que es su esencia. El neoliberalismo como doctrina y realidad debe ser arrojado, ya, al basurero de la historia nacional”.(5)

    Pero ¿acaso el EZLN desconocía que el PAN era y sigue siendo igual que el actual PRI, y más aún siendo el partido de la ultraderecha tradicional en México, el ferviente poseedor y apologista de la ideología neoliberal?  Imposible ignorar los postulados esenciales del partido político que nació en 1939 precisamente para combatir la política antiimperialista y patriótica del presidente Lázaro Cárdenas del Río; sin embargo, una vez más, el EZLN decidió no mencionarlo. Pero si ustedes creían que aquí terminaban las contradicciones, si creían que en su Tercera Declaración el EZLN había aprendido a tomarse su tiempo para blindar sus argumentos, lamento contradecirles. ¡Estamos hablando del EZLN!.

    Bueno, cierto es que reconocer al neoliberalismo como algo nocivo es completamente correcto y plausible, aunque el EZLN se haya tardado tanto en hacerlo. Pero, por otro lado, ¿qué propósito se encierra en el siguiente párrafo?

     “…Dentro de esta nueva relación política, las distintas propuestas de sistema y rumbo (socialismo, capitalismo, socialdemocracia, liberalismo, democracia cristiana, etcétera) deberán convencer a la mayoría de la Nación de que su propuesta es la mejor para el país”(6)

    ¿Dijo mi mamá que siempre no? Y no es que vengamos aquí a defender el neoliberalismo, todo lo contrario, pero apenas hacía seis meses que el EZLN aceptaba que México se decidiese eventualmente por el “liberalismo”, una doctrina que básicamente es progenitora del neoliberalismo, es decir, ya desfasada o inoperante, de los albores del capitalismo ¿Y ahora expresamente la descarta? ¿Nos perdimos de algo en el camino? ¿Qué se puso a leer el EZLN que le abrió los ojos? Jamás lo sabremos a ciencia cierta, pero tampoco pudo ser algo muy radical, pues de las opciones que enlistaba en la Declaración anterior, todas, salvo una (socialismo), son capitalistas; así que tampoco es que los guerrilleros, en esta tercera entrega, decidieran volcarse al campo del combate contra las causas de la injusticia social, al radicalismo político. Paradójicamente, en la actualidad el EZLN es definido generalmente como un grupo posicionado “abajo y a la izquierda”(7), pero por lo menos hasta la Tercera Declaración quedarían más bien en el centro, y esto, como ya lo dijimos, otorgándoles el beneficio de la duda. Su “resoluta” definición como un movimiento “indiscutiblemente” de izquierda no se daría sino hasta la Sexta Declaración, la última.

    Pero acá no termina el centrismo ideológico del EZLN en lo que respecta a esta Declaración, aún falta el respectivo discurso “despolitizador”; el de la sociedad civil, el apartidismo y el machacón partido de Estado.  Y acostumbrémonos, porque esta retórica nos acompañará por todas las restantes:

    “llamamos a todas las fuerzas sociales y políticas del país, a todos los mexicanos honestos, a todos aquellos que luchan por la democratización de la vida nacional, a la formación de un MOVIMIENTO PARA LA LIBERACIÓN NACIONAL incluyendo a la Convención Nacional Democrática y a TODAS las fuerzas que, sin distinción de credo religioso, raza o ideología política, están en contra del sistema de partido de Estado”.(8)

    Quizá usted ahora está pensando que nuestra intención sea defender al PRI, que esto de la ambigüedad en la ideología no es tan importante; pero, con todo respeto, en ese caso estaría usted equivocado. Se trata de subrayar la falta de profundidad analítica del EZLN, en aquel momento al menos, con respecto al verdadero problema del país, que es la explotación capitalista.

    México en su contexto de país subdesarrollado, cliente y maquilador de la gran potencia del norte, es víctima del capitalismo en su forma más rapaz y superior, el imperialismo, representado principalmente por los EE.UU. y potencias europeas. Regenteado todo por capataces locales. Estos capataces locales son la burguesía autóctona, pro-imperialista y explotadora, que se fue apoderando paulatinamente del PRI. Porque no fue el PRI el que se apropió del PAN, sino todo lo contrario, fue el PAN el que se devoró al PRI, de ahí que el pueblo sabio hable ahora de un PRI “empanizado” o de un “PRIAN”, lo cual significa que la burguesía nacionalista que formaba un sector importante dentro del PRI, fue extinguiéndose gradualmente por la acción de los neoliberales de dentro y de fuera del país, sobre todo a partir de que lograron imponer de lleno su modelo depredador y entreguista.

    El PAN, siempre autoerigido como “partido de la oposición” con relación a los gobiernos priistas, fue en realidad la oposición a las nacionalizaciones, como la vía descolonizadora; la oposición al capitalismo de Estado, como la estrategia liberadora de un país subdesarrollado y dependiente como el nuestro. La burguesía más reaccionaria y entreguista ganó la correlación de fuerzas dentro y fuera del PRI, de manera contundente con el autogolpe de Estado que fue el fraude electoral de Carlos Salinas de Gortari.  A partir de entonces esta burguesía tuvo dos cartas principales para no soltar el poder y establecer la larga dictadura neoliberal que duró 36 años: el PRI y el PAN, simulando y cacareando una supuesta “alternancia democrática”. Así fue su llegada y permanencia en el poder político para entregar los recursos naturales y el patrimonio fundamental de la nación, al capital extranjero, a cambio de hacerse ricos como sultanes, pero en su calidad de vulgares gerentes del imperio. Por tanto, esta realidad tan clara para el pueblo no puede ser invisible para quienes se están organizado y actuando precisamente para cambiarla.  La corta visión del EZLN se antoja voluntaria, de no querer ver más allá de sus narices, como popularmente se dice. Pero, el problema no es solamente de miopía política (y aquí se pone sospechosa la cosa), sino que activamente le arrebataran a la lucha su naturaleza de clase:

    “Se llama a la lucha por el reconocimiento como «gobierno de transición a la democracia» al que se doten por sí mismas las distintas comunidades, organizaciones sociales y políticas, manteniendo el pacto federal acordado en la Constitución de 1917, y se incluyan, sin importar credo religioso, clase social, ideología política, raza o sexo, en el Movimiento para la Liberación Nacional”. (9)

    No obstante, la aparente lógica política de este llamamiento frentista por la liberación nacional, la práctica era otra muy distinta. En realidad, el EZLN no sólo no orientó adecuadamente, no explicó  hacia dentro y fuera del mismo en qué consistía concretamente  ese Movimiento para la  Liberación Nacional; cuál era la necesidad estratégica de ese gran frente nacional y antiimperialista, con la vanguardia de la clase trabajadora y todos  bajo el denominador común de liberar a la nación del yugo de la dependencia económica del extranjero, enemigo fundamental de nuestra soberanía y por tanto de la verdadera independencia política; sino que se hizo todo lo contrario, se propició la balcanización del país.  Este es el principal daño que el EZLN, voluntaria o involuntariamente, hizo y hace en general a la izquierda mexicana, en el plano ideológico y político.  Caer en la demagogia de izquierda y no otorgar a la lucha de clases su carácter fundamental, no sólo significó apartarse del marxismo, sino que,  arropándose cada vez más a lo largo del tiempo en los mantos de la política de identidades (hasta llegar a ser una organización casi exclusivamente identitaria en la Sexta Declaración)  como el indigenismo, el feminismo, la autonomía, la autogestión, etc. fue perdiendo proporcionalmente su carácter revolucionario, pero además, fue avanzando hacia al aislacionismo,  todo de manera voluntaria, según sus propios dichos.

    Captura del documental Un lugar llamado Chiapas (A Place Called Chiapas, Canadá, 1998)

    Esta conducta del EZLN se ha confrontado (y con mucha razón) entre varios movimientos de izquierda, en particular los militantes del marxismo-leninismo, salvo con aquellos que oportunistamente ven algún beneficio personal o de grupo en adherirse a su causa. Otras agrupaciones temen o temían a la impopularidad que les representaría enfrentarse al EZLN de manera pública. Así es como el EZLN se convirtió para ciertos sectores, sobre todo con nexos internacionales, en una suerte de “vaca sagrada” en la izquierda mexicana, que prácticamente puede hacer y decir lo que le venga en gana y que no tolera la crítica. Pero esta situación ha ido cambiando, principalmente con la llegada de Andrés Manuel López Obrador a la presidencia y su programa de la Cuarta Transformación.  No es fácil para el EZLN, desde sus posturas como organización de izquierda, explicar su pertinaz oposición a este gobierno, lo cual le ha mermado sensiblemente el apoyo popular y, en general, la presencia que tenía en la opinión pública.

    De cualquier forma, la omisión de la teoría marxista de la lucha de clases, antes mencionada, sólo puede ser explicada de dos maneras -por cierto, ninguna de las dos excluye a la otra-. Una es medio mal pensada (con apoyo en el refrán “piensa mal y acertarás”), y consiste en sospechar que el EZLN pasa por alto la lucha de clases, con alevosía, con el fin que conlleva no aplicar un análisis científico de la sociedad, éste no es otro que confundir; para el caso EZLN, confundir, enredar, desorientar y dividir a la izquierda mexicana y por lo tanto debilitarla. La otra es una razón más práctica: tanto más se replegaba el EZLN a luchas individuales o de minorías vulnerables en busca de legitimidad, más le convenía apartarse del marxismo, puesto que, en él, la lucha de clases está preponderada por encima de estas legítimas pero balcanizadas trincheras, que son también utilizadas ventajosamente por la derecha política. Inclusive algunas de estas luchas tienen un carácter claramente pequeño burgués, aunque sean legítimas dentro del contexto del Estado capitalista.

    Este último argumento se puede inferir del quinto punto resolutivo de la Declaración en comento; qué si bien no es tan claro para ese momento, posteriores declaraciones y posturas lo harán en el futuro:

    “El EZLN apoyará a la población civil en la tarea de restaurar la legalidad, el orden, la legitimidad y la soberanía nacionales, y en la lucha por la formación e instauración de un gobierno nacional de transición a la democracia con las siguientes características:

    “…Que vuelva a orientar el programa económico nacional, haciendo a un lado el disimulo y la mentira, y favoreciendo a los sectores más desposeídos del país, los obreros y campesinos, que son los principales productores de la riqueza que otros se apropian.” (10)

    Sobre todo, en el caso de los campesinos, (pero también en el de pequeños productores, artesanos, etc.) dentro de la realidad capitalista, se puede inferir que el EZLN exige el apoyo al campo teniendo a los productores como blanco de este apoyo, o sea, en su carácter de pequeños propietarios aglutinados en comunidades, ejidos o rancherías, pero manteniendo su carácter individual (esto, repetimos, será más claro posteriormente). Esta es una concepción típica pequeñoburguesa, que siempre se ha escondido dentro del ideario anarquista, comunista-libertario y que pretende pasar por un esquema “comunitario” y “anti-jerárquico”, pero que más bien se asemeja a las relaciones de producción gremial del feudalismo. Habremos de explorar la profundidad de la influencia de estas ideologías en el neozapatismo, más adelante.

    Por último, el documento cierra con otra pincelada en la misma tónica ideológica: “La paz vendrá de la mano de la democracia, la libertad y la justicia para todos los mexicanos”(11). Por si así lo creía, no, no es una cita de AMLO, pero su similitud es increíble. De cualquier modo, este martilleo constante sobre la justicia es más probablemente el resultado de la influencia de pensadores como Prudhon y su “justicia eterna” en la ensalada sin ton ni son que es la ideología del EZLN, y no de una feliz concordancia con AMLO. Después de todo el EZLN ha decidido detestar a AMLO diga lo que diga, proponga lo que proponga, se asemeje o no con los ideales propios del EZLN. En general, la Tercera Declaración es una especie de transición a lo que será una tónica más fácil de diferenciar de las anteriores. Sigamos.

     

    CUARTA DECLARACIÓN DE LA SELVA LACANDONA

    La Cuarta Declaración de la selva Lacandona se publicó dos años después del levantamiento, el 1º. de enero de 1996. Este documento es un claro antes y después, que separa dos distintos momentos: primero, el de la insurrección y su fallida meta original; y segundo, el del asentamiento y administración a largo plazo de los territorios bajo su control. En este sentido este documento introducirá nuevos elementos a la retórica neozapatista.

     Por primera vez en sus declaraciones el EZLN cita textualmente a Emiliano Zapata (así es, al ejército “zapatista” le tomó dos años mencionar al caudillo revolucionario de quien tomaron su nombre). También es aquí que, por primera vez, el EZLN incluye un largo prólogo exclusivamente redactado en un lenguaje metafórico y literario, que será una de sus marcas en muchos otros documentos y apariciones en medios de comunicación, principalmente del subcomandante Marcos. Inmediatamente después de la mencionada cita de Zapata, y de alrededor de setecientas palabras de “cantinfleo” puro, finalmente la Declaración comienza; y lo hace dando el parte militar de la situación en la que se encontraba el EZLN en aquel momento, que como vimos era básicamente un estancamiento.

    Esta cuestión de la situación estratégica en el terreno es interesante porque, como lo hemos venido señalando, es claro que los gobiernos de Salinas y de Zedillo posteriormente no tuvieron el objetivo de erradicar al neozapatismo, militarmente. A lo mucho acosarlos, cercarlos e incluso reprimirlos, esperando a ver cómo se dispersaban ellos solos, o en todo caso se encapsulaban. En una palabra, una estrategia de asedio. Todo esto como consecuencia de los costes políticos. El mismo EZLN reconoce esta realidad al menos parcialmente: “…después de romper el cerco militar con el que el mal gobierno pretendía sumirnos en el olvido y rendirnos”(12). Y decimos parcialmente porque poco después, y para no variar se contradice en el mismo documento afirmando que …

    Fingiendo voluntad de diálogo, el mal gobierno optó cobardemente por la solución militar y, con argumentos torpes y estúpidos, desató una gran persecución policíaca y militar que tenía como objetivo supremo el asesinato de la dirigencia del EZLN”.(13)

    Bueno, ¿pretendió o no, el gobierno, darle solución militar al EZLN, o sólo cercarlos, hostigarlos y esperar a que se desvanecieran por sí solos? Parece que el EZLN no lo tiene muy claro. Lo cierto es que el gobierno contaba con la fuerza más que suficiente para combatirlos militarmente, de haberlo querido.  Por otra parte, de haber previsto, la maquinaria gobernante del PRI y del PAN, que el EZLN resultaría tan férreo opositor a López Obrador en la presidencia, no sólo no lo hubiese asediado, sino que quizás le hubiese fortalecido para un futuro en beneficio común.

     Rafael Sebastián Guillén Vicente, Subcomandante Marcos, anteriormente fue profesor de diseño gráfico en la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM). En 2014 el Subcomandante Marcos decretó su propia muerte y empezó una nueva etapa como el Subcomandante Galeano. Imagen: GETTY IMAGES 

     

    Esta cuarta entrega tampoco carece de su respectiva autoadulación, después de todo hay que subir la moral de la tropa y de los simpatizantes, que como ellos mismos reconocen, se ven asediados. Para esto no hay como un poco de la buena, vieja y conocida fórmula de la exageración, porque tampoco es que se hubiesen visto helicópteros o aviones de combate volando rasantemente para bombardear la selva Chiapaneca:

    “Las fuerzas armadas rebeldes del EZLN resistieron con serenidad el golpe de decenas de miles de soldados que, con asesoría extranjera y toda la moderna maquinaria de muerte que poseen, pretendió ahogar el grito de dignidad que salía desde las montañas del Sureste Mexicano. Un repliegue ordenado permitió a las fuerzas zapatistas conservar su poder militar, su autoridad moral, su fuerza política y la razón histórica que es su principal arma en contra del crimen hecho gobierno”. (14)

    Enseguida de esta introducción sobre la situación en el terreno, el EZLN vuelca de nuevo su atención al plano político, mete toda la carne al asador en el Movimiento de Liberación Nacional, y aborda los fallidos diálogos de negociación de San Andrés:

    Nosotros los zapatistas saludamos el nacimiento del Movimiento para la Liberación Nacional y deseamos que entre quienes formen parte de él exista siempre el afán de unidad y el respeto a las diferencias”.

    “…en la negociación de la paz. Los neoconquistadores de los indígenas que encabezan el equipo negociador del gobierno se distinguen por una actitud prepotente, soberbia, racista y humillante que llevó de fracaso en fracaso las distintas reuniones del Diálogo de San Andrés. Apostando al cansancio y al desgaste de los zapatistas, la delegación gubernamental puso todo su empeño en conseguir la ruptura del diálogo, confiada en que tendría así argumentos para recurrir a la fuerza y así conseguir lo que por razón le era imposible.”(15)

    Después de esto, el EZLN vuelve de nuevo a su ya conocida retórica de la sociedad civil, que según sus voceros otra vez se volcó en miles de ciudadanos que aceptaron su convocatoria para interponerse entre gobierno y rebeldes. Pero ahora no para detener la “masacre” sino para destrabar el dialogo. Es increíble qué tan conveniente es que no exista ningún método exacto para medir el apoyo de la sociedad civil; vamos, ya vimos que ni siquiera está claro quiénes cuentan como civiles. Con esto el EZLN, como mencionamos antes, proyecta una base de apoyo en la sociedad, que si bien es real, a menudo se exagera, a veces exponencialmente. El argumento de la existencia de esta base de apoyo (grande o no) le ayudará a preparar y legitimar una larga presencia y administración de los territorios bajo su control. Algo así como “Si las negociaciones van en la dirección que queremos y conseguimos asegurar concesiones, perfecto; si no, pues también perfecto, sigamos como estamos”. Así pues, el EZLN bajo esta nueva estrategia se transforma por propia Declaración (“a la Guaidó”) en un actor político nacional, que según sus voceros cuenta con el apoyo incondicional de la sociedad civil (también “a la Guaidó”). Cabe señalar que aquí otra vez exagera y se adjudica logros que no le corresponden, por falta de estudio de la Historia o mañosamente, cuando afirma que un ejercicio ciudadano como el que describe no tiene precedente en la historia mundial: (16)

    “Con la entusiasta participación de los miembros de la Convención Nacional Democrática, la entrega desinteresada de miles de ciudadanos sin organización, pero con deseos democráticos, la movilización de los comités de solidaridad internacionales y los grupos de jóvenes, y la irreprochable ayuda de los hermanos y hermanas de Alianza Cívica Nacional, durante los meses de agosto y septiembre de 1995 se llevó a cabo un ejercicio ciudadano que no tiene precedente en la historia mundial: una sociedad civil y pacífica dialogando con un grupo armado y clandestino. Más de un millón 300 mil diálogos se realizaron para hacer verdad este encuentro de voluntades democráticas. Como resultado de esta consulta, la legitimidad de las demandas zapatistas fue ratificada, se dio un nuevo impulso al amplio frente opositor que se encontraba estancado y se expresó claramente el deseo de ver a los zapatistas participando en la vida política civil del país.” (17)

    Por otro lado, la cuestión internacional es un elemento que se introduce aquí por primera vez y que irá moldeando la “nueva cara” del neozapatismo a posteriori y será uno de sus principales sustentos morales, estratégicos, logísticos, y quién sabe si hasta financieros. Y es que, por primera vez y lógicamente tras haber mencionado al neoliberalismo en la Declaración anterior, era natural y correcto que se acusase en esta Declaración, la injerencia de intereses y capitales extranjeros en el país:

    “…que no se conforman con ver su Patria entregada a las decisiones del poder y el dinero extranjeros. El amplio frente opositor, después de seguir una ruta llena de dificultades, incomprensiones…”

    “…la verdadera pérdida de la soberanía nacional se concretaba en los pactos secretos y públicos del gabinete económico con los dueños de los dineros y los gobiernos extranjeros

    “Tres nuevas iniciativas fueron lanzadas por los zapatistas como respuesta al éxito de la Consulta por la Paz y la Democracia. Una iniciativa para el ámbito internacional llamó a realizar un encuentro intercontinental en contra del neoliberalismo”. (18)

    Pero aquí no para esto de la cuestión internacional. Al contrario, el tema se actualizó con el tiempo en que la Internet llegó a las profundidades de la selva Lacandona, y que los guerrilleros reconocieron en este avance tecnológico de la comunicación su arma definitiva contra el mal gobierno. A través de la web el EZLN se dio a conocer más en el plano internacional e inclusive en el propio territorio nacional. Este es un punto crucial en la naturaleza del EZLN, que habremos de abordar más adelante, pero habiendo considerado este hecho el EZLN lo aprovecha para manifestarse contra el neoliberalismo y mostrar al mundo su gusto por la metáfora:

    “Tres meses después de estas tres iniciativas está por concretarse la convocatoria para el encuentro intercontinental por la humanidad y contra el neoliberalismo, más de 200 comités civiles de diálogo se han formado en toda la República Mexicana y, el día de hoy, se inauguran cinco nuevos Aguascalientes: uno en la comunidad de La Garrucha, otro en Oventic, uno más en Morelia, otro en La Realidad, y el último y primero en el corazón de todos los hombres y mujeres honestos que hay en el mundo”. (19) 

    Así pues, la cara del EZLN hacia el exterior es la cara indígena. La cara de los pueblos originarios vende mejor hacia el exterior que dirigentes criollos de dudosa procedencia. Además, el pueblo indígena es, sin duda, uno de los sectores más oprimidos en todo el país. Así que la apuesta aquí por el indigenismo es de ganancia asegurada, no en balde las culturas, tradiciones y reivindicaciones de los pueblos originarios serán alabadas hasta el punto de la santificación en los discursos venideros del EZLN (cuando sirvan a los intereses de una nueva agenda neozapatista), aunque en el futuro veremos que perderán su preponderancia o dejarán de ser suficientes.  Así que el EZLN en su afán de perdurar vendrá recogiendo nuevas luchas identitarias que irá incluyendo con el tiempo. Por el momento, su discurso es eminentemente indigenista, es el indigenismo la columna vertebral del EZLN:

    “…los asesores e invitados del EZLN echaron a andar un diálogo tan rico y nuevo que rebasó inmediatamente la estrechez de la mesa de San Andrés y se ubicó en su verdadero lugar: la nación. Los indígenas mexicanos, los siempre obligados a escuchar, a obedecer, a aceptar, a resignarse, tomaron la palabra y hablaron la sabiduría que anda en sus pasos. La imagen del indio ignorante, pusilánime y ridículo, la imagen que el poder había decretado para consumo nacional, se hizo pedazos y el orgullo y la dignidad indígenas volvieron a la historia para tomar el lugar que les corresponde: el de ciudadanos completos y cabales.” (20)

    Subrayable, aplaudible, y también cuestionable, es que dos años después de su levantamiento armado el EZLN por fin reconoce al PAN como un esbirro de Carlos Salinas y un componente más, y de hecho, clave en la explotación del pueblo de México por la burguesía nacional y extranjera, aunque no menciona el rol que jugó este partido en aprobar todas y cada una de las reformas privatizadoras del PRI tecnócrata y neoliberal, incluido  por excelencia el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN):

    “El Partido Acción Nacional, el más fiel aliado de Carlos Salinas de Gortari, empezó a mostrar sus posibilidades reales de relevar al Partido Revolucionario Institucional en la cumbre del poder político y a enseñar su vocación represiva, intolerante y reaccionaria.” (21)

    Pero todo tiene un porqué. Veamos: denunciar al neoliberalismo como uno de los principales azotes del pueblo mexicano sin señalar y atacar al PAN como uno de sus principales promotores,  no podía mantenerse por más tiempo. Menos aun incluyendo a otros actores que el EZLN convocaría a unirse a su movimiento desde esta Cuarta Declaración, como en las anteriores y subsecuentes. Un ejemplo de esto son los estudiantes del CCH (Colegio de Ciencias y Humanidades, de la Universidad Nacional Autónoma de México, UNAM), que hacen su aparición en este documento y que reconocen al PAN como parte fundamental del aparato neoliberal. De tal forma estos estudiantes no podían ser incluidos en un discurso que siguiese siendo indulgente con el PAN. El EZLN parece haber tomado nota de todo esto y haber hecho los ajustes necesarios para poder incluirlos. Después de todo el EZLN tendría una de sus bases de apoyo más resonantes en las universidades, de manera especial en el movimiento estudiantil huelguista de la UNAM:

    “…el autoritarismo en la UNAM frente al movimiento de los CCH demuestra la ruta de corrupción que va de la academia a la política…” (22)

    Lo mismo ocurre con otros grupos, luchadores sociales, etc. pero especialmente las mujeres, que si bien ya habían sido mencionadas en anteriores documentos, pudiesen sentirse (y con razón) insultadas por una redacción complaciente con el PAN, ya que este partido no se ha cansado de lastimar los derechos de la mujer, con su reaccionaria oposición a las leyes antiaborto, debido a su conservador e inquisitorio ultra-catolicismo:

    El Frente Zapatista de Liberación Nacional nace hoy e invitamos para que participen en él a los obreros de la República, a los trabajadores del campo y de la ciudad, a los indígenas, a los colonos, a los maestros y estudiantes, a las mujeres mexicanas, a los jóvenes de todo el país, a los artistas e intelectuales honestos, a los religiosos consecuentes, a todos los ciudadanos mexicanos que queremos no el poder sino la democracia, la libertad y la justicia para nosotros y nuestros hijos”. (23)

    Parece como si el EZLN jugase un auténtico “tetris político” con los distintos actores sociales, que le caen como piezas del cielo y que deben ser colocados de la manera correcta para que quepan en su retórica que, a su vez, está subordinada al giro que le quiere dar al movimiento en general; a fin de lograrlo el EZLN rechaza o incluye elementos en su discurso, según las prioridades e intereses. Esto, como ya es costumbre, será más evidente en las últimas dos declaraciones.

    Otro elemento digno de mención en esta Declaración es su contradictoria postura en cuanto a la vanguardia revolucionaria, o sea, quién y cómo debe liderar y llevar a cabo el cambio revolucionario dentro del Estado mexicano. En esta Declaración el EZLN manifiesta no ser la vanguardia del movimiento, y esta es en general su postura actual,  prácticamente una renuncia a liderar cualquier cambio nacional:

    “Este proyecto está por hacerse y corresponderá, no a una fuerza política hegemónica o a la genialidad de un individuo, sino a un amplio movimiento opositor que recoja los sentimientos de la nación”.

    “Los proyectos de oposición independiente tenemos una carencia que, hoy, se hace más decisiva: nos oponemos a un proyecto de país que implica su destrucción, pero carecemos de una propuesta de nueva nación, una propuesta de reconstrucción. Parte, y no el todo ni su vanguardia, ha sido y es el EZLN en el esfuerzo por la transición a la democracia”.

    Por otro lado, inmediatamente más adelante anuncia la formación de una nueva (otra más) fuerza política nacional, que casualmente lleva su mismo nombre, sólo que en vez de Ejército, es Frente, el “Frente Zapatista de Liberación Nacional”, pero no sólo éso, además, ¡tendrá como base al Ejército Zapatista de Liberación Nacional! No sé a usted, pero a mí esto me suena precisamente a la vanguardia de un movimiento. Si se ve como pato, camina como pato y hace cuac cuac, es pato :

    “…llamamos a todos los hombres y mujeres honestos a participar en la nueva fuerza política nacional que hoy nace: el Frente Zapatista de Liberación Nacional

    “Organización civil y pacífica, independiente y democrática, mexicana y nacional, que lucha por la democracia, la libertad y la justicia en México.” “Una nueva fuerza política con base en el EZLN”. (24)

    También, con la creación de esta organización se da por terminada, al menos implícitamente, la variante armada en la lucha del EZLN (¿será así?), algo que ya se venía cocinando en la anterior Declaración, pero que con la creación del “Frente” se hace oficial y que, como vemos, sirve al interés del EZLN de convertirse en una fuerza política y de sentar las bases para la administración de sus territorios ocupados en los primeros días de lucha, y de los cuales el gobierno decidió no expulsarlos, aunque ellos digan que no pudo aunque quiso.

    Cerrando el documento, el EZLN abunda en lo que será este nuevo frente, su constitución y organización. Prohíbe implícitamente toda intromisión de partidos políticos y-o militantes. Esto sigue en sintonía con el discurso despolitizador. Tampoco aquí hay ni un ápice de soluciones o propuestas económicas,  se limita a dar un recetario de organización política de abajo hacia arriba para la solución de los problemas nacionales. Todo muy en la línea anarquista, comunitaria y autogestiva, como modelo organizativo que habremos de explorar en su momento y que empieza a cobrar fuerza dentro de las zonas en control del EZLN hasta la actualidad. Por otro lado, no queda claro si esta organización nacida del frente deberá operar al margen y paralelamente de las instituciones oficiales del gobierno mexicano, o si el propósito inmediato sería derribar a éstas:

    “Una fuerza política cuyos integrantes no desempeñen ni aspiren a desempeñar cargos de elección popular o puestos gubernamentales en cualquiera de sus niveles. Una fuerza política que no aspire a la toma del poder. Una fuerza que no sea un partido político”

    “Una fuerza política que pueda organizar las demandas y propuestas de los ciudadanos para que el que mande, mande obedeciendo (25) Una fuerza política que pueda organizar la solución de los problemas colectivos aun sin la intervención de los partidos políticos y del gobierno. No necesitamos pedir permiso para ser libres. La función de gobierno es prerrogativa de la sociedad y es su derecho ejercer esa función. Una fuerza política que luche en contra de la concentración de la riqueza en pocas manos y en contra de la centralización del poder. Una fuerza política cuyos integrantes no tengan más privilegio que la satisfacción del deber cumplido”.

    “Una fuerza política con organización local, estatal y regional que crezca desde la base, desde su sustento social. Una fuerza política nacida de los comités civiles de diálogo”.

    “Una fuerza política que se llama Frente porque trata de incorporar esfuerzos organizativos no partidistas, tiene muchos niveles de participación y muchas formas de lucha”.

    Por otro lado, usted pensaría que toda esta desaparición abrupta de la sociedad capitalista, sin claridad en el cómo ni con qué sociedad será sustituida, cuál será su estructura económica y el resto de las sobreestructuras además de la estricta despartidización de su gobierno, les pondría en aprietos con el marxismo-leninismo; y  pensaría usted bien, pues esta filosofía considera al proletariado y su partido como la vanguardia revolucionaria. ¡Ah, pero bendita plasticidad estratégica! que ha posibilitado la alianza del EZLN con algunas organizaciones que se denominan marxistas-leninistas, para pasar por alto los escollos ideológicos científicos, en la construcción de su propia utopía y en la lucha contra su enemigo, ¿AMLO?, ¡claro que no! ¡el capitalismo! No sea mal pensado.

    Por último, la Cuarta Declaración hace una arenga final, convocando al cúmulo de grupos mencionados arriba (por tercera vez) para sumarse a su más reciente organización por el momento, que es básicamente el Ejército Zapatista en su modalidad de Frente. Después de esto, el documento se va despidiendo con su respectivo y reciclado recital de metáforas, para dejar un sabor de boca muy diferente a las tres declaraciones anteriores. Y es que, como hemos venido descubriendo, esta Cuarta Declaración es la cabeza de puente para la nueva retórica neozapatista, que será su fundamento teórico hasta la actualidad, y que se verá solidificada en las venideras y últimas dos declaraciones.

     Así que, colóquese sus cinturones de seguridad porque el lenguaje abstracto y los rituales de limpias espirituales apenas van a comenzar.

     

    Notas:

    (1). Tercera Declaración de la Selva Lacandona

    (2). Ibid.

    (3). Tercera declaración de la selva lacandona.

    (4). Idem.

    (5).  Idem.

    (6). Segunda declaración de la selva Lacandona.

    (7).  https://enlacezapatista.ezln.org.mx/2005/02/28/abajo-a-la-izquierda/

    (8). Tercera declaración de la selva Lacandona.

    (9). Tercera Declaración de La Selva Lacandona.

    (10). Quinto punto resolutivo de la Tercera Declaración de la Selva Lacandona.

    (11). Tercera Declaración de la Selva Lacandona.

    (12). Cuarta declaración de la selva Lacandona.

    (13). Ídem.

    (14). Cuarta Declaración de la Selva Lacandona.

    (15). Ídem.

    (16). Procesos de paz similares se produjeron en el Salvador entre el FMLN y el gobierno en 1992 (que inclusive culminó con un tratado firmado en México, en el Castillo de Chapultepec) en Nicaragua en 1988 entre el gobierno del Frente Sandinista y los contras, solo por citar dos ejemplos regionales.

    (17).  Cuarta Declaración de la Selva Lacandona.

    (18).  Idem.

    (19). Idem.

    (20). Cuarta Declaración de la Selva Lacandona.

    (21).  Idem.

    (22). Idem.

    (23). Cuarta declaración de la selva Lacandona.

    (24). Cuarta Declaración de la Selva Lacandona.

    (25). Otra frase salta a la vista pues suena asombrosamente similar a AMLO.

    Autor

    Docente de derecho constitucional en la Facultad de Derecho de la Universidad Fridrich-Schiller en Jena, Alemania. Miembro de la comisión de relaciones internacionales del Partido Popular Socialista de México.