“Si la URSS cayó, por contraste, podemos ver el caso de Cuba, donde el socialismo se sostiene contra la agresión del mayor imperio de la historia de la humanidad”

    “La teoría revolucionaria, en términos de historia humana, aún está en pañales. Corresponde a nuestra generación hacerlo y es nuestro gran desafío. Generaciones dejaron su vida en el inmenso genocidio ideológico del siglo XX para entregarnos la posta”

    El auge de las derechas ultrarreaccionarias en el mundo occidental no puede entenderse sin la formidable concentración de la riqueza en las manos de una selectísima y despiadada plutocracia mundial. Con este poder llevaron a cabo el eficiente operativo de contención de la naciente revolución mundial. Al genocidio ideológico planetario se sumó una campaña de desviacionismo, diversionismo y confusión que desplazó al marxismo de las cátedras occidentales para luego intentar reducirlo a su mínima expresión. La caída de la URSS, fue una victoria de enorme trascendencia para el imperialismo.

    El texto de José Antonio Egido “De la URSS a Rusia – Historia de infamias y de resistencias” muestra palmariamente el trabajo de infiltración y desarticulación desde adentro del PCUS realizado por redes contrarrevolucionarias. Una sucesión de “últimos gritos de la moda progresista” fueron oportunamente promovidos para intentar mostrar al marxismo como una episteme vetusta: desde el irracionalismo del nazi Heiddegger hasta posmodernismo, a la teoría del imperio de Toni Negri le siguió John Holloway y su idea de cambiar el mundo sin tomar el poder. Luego ocuparon el sitial de la “última novedad” las “epistemologías del sur” y la “decolonialidad”.

    Pero si la URSS cayó, por contraste, podemos ver el caso de Cuba, donde el socialismo se sostiene contra la agresión del mayor imperio de la historia de la humanidad.  No dudamos que la firmeza de Fidel en defender las ideas de Marx, Engels y Lenin es un fundamento poderoso de esa obstinada defensa de la dignidad de la Isla. No solo cuando, acusado de  haber leído a Lenin por los esbirros de Batista, les escupió que consideraba que quien no lo hubiera leído era un ignorante. El Fidel  maduro siguió en la misma brecha, en marzo del 2001 decía: “No renunciaremos nunca a los principios que adquirimos en la lucha por traer toda la justicia a nuestra patria poniéndole fin a la explotación del hombre por el hombre, inspirados en la historia de la humanidad y en los más preclaros teóricos y promotores de un sistema socialista de producción y distribución de las riquezas, el único capaz de crear una sociedad verdaderamente justa y humana: Marx, Engels y más tarde Lenin.” (Tribuna Abierta de la Revolución).

    Cuando dentro de un sector de la intelectualidad cubana se creó una ola de antisovietismo vulgar, (a gusto de los cubanólogos de las ONG’s “amigas” del exterior), Fidel sostuvo el agradecido reconocimiento del pueblo cubano. Como siempre, al margen del cálculo mezquino: “Muchos partidos y organizaciones de izquierda se desalentaron ante el colapso en la URSS tras su titánico esfuerzo por construir el socialismo durante más de 70 años. Las críticas de los reaccionarios en todas las tribunas y medios de divulgación eran feroces.  No sumaríamos las nuestras al coro de los apologistas del capitalismo haciendo leña del árbol caído. Ninguna estatua de los creadores o abanderados del marxismo fue demolida en Cuba.  Ninguna escuela o fábrica cambió de nombre. Y decidimos seguir adelante con inconmovible firmeza.  Así lo habíamos prometido en tan hipotéticas e increíbles circunstancias.” Lula 3ª. Parte – enero 2008

    Fidel hizo un vibrante reconocimiento al pueblo soviético en la Segunda Guerra Mundial  “Los 27 millones de soviéticos que murieron en la Gran Guerra Patria, lo hicieron también por la humanidad y por el derecho a pensar y a ser socialistas, ser marxistas-leninistas, ser comunistas, y a salir de la prehistoria”. Hay que renovar al marxismo de acuerdo con los últimos avances de la ciencia, como planteó Lenin, como reclamaba el Che, como advertía Fidel. La teoría revolucionaria, en términos de historia humana, aún está en pañales. Corresponde a nuestra generación hacerlo y es nuestro gran desafío. Generaciones dejaron su vida en el inmenso genocidio ideológico del siglo XX para entregarnos la posta.  

    Autor

    Comenzó a militar en 1982, en la Federación Juvenil Comunista, cuando Argentina aún era gobernada por la dictadura cívico - militar.

    En 1986/87 es enviado a la República Democrática Alemana a estudiar en la Escuela Superior de la Juventud "Wielhem Pieck" durante 10 meses.

    Psicólogo desde 1990 se focalizó en el trabajo con adicciones.

    Autor de "El hombre nuevo, la mujer nueva: ensayo sobre la transformación revolucionaria de la personalidad" (2002) y "Marxismo, caos y complejidad" (2008), "Psicología y Marxismo" (2017).

    En el año 2013 realizó conversatorios en Venezuela, sobre todo en el Estado Aragua donde se trabajaron los temas antemencionados. Desde febrero de 2014 y durante 6 meses desarrolló tareas de formación en todo el territorio venezolano convocado por la Escuela de Formación Argimiro Gabaldón. En ese marco asiste a las reuniones de formación de cuadros revolucionarios junto al diputado Jesús Faría.

    En 2018 funda la Escuela Latinoamericana de Formación Hombre Nuevo Mujer Nueva.