las tragedias y sufrimiento de la humanidad son producto de sistemas económicos que privilegian el capital

En este artículo me gustaría pensar que la economía boba en realidad existe, pero lo cierto, es que no es así, las tragedias y sufrimiento de la humanidad son producto de sistemas económicos que privilegian el capital por encima de los seres humanos y son creados a partir de la codicia, el miedo y la ambición de quienes manejan los instrumentos de poder.

Es poco racional pensar que alguien esté en contra de dotar a la población de un sistema educativo fuerte, que genere ciudadanos altamente capacitados, críticos de su propia realidad propositivos en relación a los cambios que se requieren para transformarla. Pero en mi país, por ejemplo: Los medios de producción como fuente de poder que controla la riqueza, se encuentran dominados por unas pocas élites que miran a la población como sus obreros y en algunos casos incluso como sus esclavos.

Los sectores productivos y de servicios no extractivos, controlados por las élites de poder, son: 1) la Agro exportación, 2) la importación, 3) la banca y 4) la industria. Cada uno con representaciones políticas muy claras desde donde se utiliza al Estado para mantener el statu quo; así, el primer segmento tiene la vocería en los señores: Albaro Noboa, Xavier Hervas e Isidro Romero. El segundo se encuentra representado por Jaime Nebot y la élite al interior del partido social cristiano, en el tercero se encuentra el actual presidente de la república el sr. Guillermo Lasso y su partido denominado CREO y el cuarto al ser un sector relativamente débil con respecto a los otros no logra una vocería hegemónica clara como los demás.

Poniendo estos sectores y voceros como base del análisis es claro entender, que, por más, que estas personas hablen de educación de calidad nunca lo harán, pues hacerlo es malo para el negocio. No veo a ninguno de ellos contratando Ingenieros para colocar plátano en las cajas exportables, cultivar café o cuidar las piscinas de camarón. Tampoco veo a los importadores llenando su plantilla con MBA para vender productos donde lo que se requiere es que sepa sumar y restar, que es exactamente el mismo requerimiento de personal que tiene la banca pues el personal de tercer nivel que estos segmentos requieren es poco. El único segmento que siempre se pronuncia en la necesidad de investigación y desarrollo es el industrial interno, pero como dije es débil.

En este sentido los tres primeros sectores enumerados buscan a toda costa deprimir la economía y apostar por la precarización laboral porque, eso sí, es bueno para el negocio, pues sin dinero la gente no accede al tercer nivel abaratando los costos de la mano de obra no calificada que desborda sus requerimientos reales y les permite imponer sus condiciones; de ahí que, el trabajo deja de ser un insumo de producción para convertirse en una dádiva proveniente del empleador al que debes agradecer con toda tu alma si la recibes.

No es extraño que en el proyecto de ley denominado creando oportunidades enviado a la asamblea por el Presidente de la República señor Guillermo Lasso se haya intentado colocar leyes tan absurdas, como: Si el empleador te despide por “causa justa” el trabajador deberá indemnizarlo con un mes de su última remuneración mensual, la aprobación del trabajo por horas, que con facilidad coloca la hora de trabajo 1,60 dólares, la posibilidad de generar contratos sin estabilidad de manera permanente. En fin, un código laboral paralelo que atenta contra todo lo establecido por la OIT y para hacer mas evidente y burda la intención de precarizar se permite al empleador pagar una indemnización de 10 sueldos al trabajador para despedirlo y nuevamente ser contratado bajo este código alterno.

Es simple darse cuenta que en este país, para el capital la educación no es más que un proceso de certificación de mano de obra, en lugar de ser un instrumento necesario para el Desarrollo de los Seres Humanos y la Vida.

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Ecuador. Master en Gestión Pública. Ingeniero en Gerencia y Liderazgo.

Presidente del Barrio San José de Guamaní. Presidente de la Asociación Amigos por la Vida.

Ex asesor en la Asamblea Nacional. Medallista del premio Dolores Veintimilla de Galindo a los mejores proyectos sociales en Quito.