“AMLO ya ha forjado su propio legado en la historia nacional y serán los mexicanos quienes emitan su juicio a futuro”

    Introducción

    Al periodo de gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO) le queda un tercio de los 5 años 10 meses para los que fue elegido. El primer presidente mexicano no neoliberal en 30 años ha resuelto muchos problemas y desafíos, a la vez que ha encarado muchos otros cuya cabal solución requerirán mucho más que un sexenio. En la recta final hacia la próxima elección presidencial en 2024 dependerá del sucesor de AMLO si se profundizará la denominada “4ta transformación” del país, si se estancará o, peor aún, si retrocederá.

    Por ésto es importante analizar los logros, errores y las decisiones controvertidas de este gobierno de izquierda. Con tal fin hay que atender al programa y propuestas de campaña, pero también a la realidad objetiva, la correlación de fuerzas particular y concreta de cada momento y a las circunstancias coyunturales que se han manifestado en estos cuatro años. De este modo podremos hacernos una idea sobre los retos de la próxima administración.

    Primeros desafíos: la corrupción y el despilfarro rampantes

    La realidad con la que se encontró AMLO fue mucho peor de la que imaginó. Un auténtico desastre económico consecuencia de la depredación de los bienes del Estado, ya sea por haberse privatizado o simplemente por la desenfrenada corrupción que imperaba. En este sentido la primera tarea de AMLO fue poner orden tomando medidas a las que llamó “Austeridad republicana” cumpliendo su programa electoral. Estas medidas consistieron, principalmente, en:

    1) Eliminar el llamado Estado Mayor Presidencial, un órgano militar de élite, integrado por más de 8 mil personas, sólo para proteger la vida del jefe del Estado mexicano y de su familia; todos estos militares pasaron a cumplir las tareas propias de la defensa y de la marina nacionales.

    2) Cancelar las pensiones vitalicias de las que disfrutaban los expresidentes y sus viudas, sumando en total 113 millones y medio de euros al año.

    3) Hacer respetar la Constitución ajustando los sueldos de los funcionarios públicos al tope que representa el sueldo del presidente de la República; sin embargo, no fueron pocos los que se acogieron a la figura judicial del amparo, empezando por los ministros de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, los magistrados del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, los consejeros del Instituto Nacional Electoral y otros, todos representantes de los sectores más derechistas del gobierno.

    4) Los lujos semi-imperiales fueron anulados completamente, como el suntuoso avión presidencial comprado por el anterior presidente Peña Nieto, con un valor de 108 millones de Euros, fue puesto a subasta.

    5) La residencia presidencial de “Los Pinos” con una extensión de 58,000 metros cuadrados, donde el presidente de la República vivía y despachaba a todo lujo, fue convertido en un espacio verde y cultural abierto por completo al público. El actual presidente reside en un pequeño departamento que ya existía en el predio del histórico Palacio Nacional, donde él desempeña sus funciones reivindicándole este uso.

    6) Para poner orden en las finanzas se estableció una campaña estricta  de cobro legal de los impuestos a las grandes empresas monopólicas ligadas a gobiernos anteriores, a las que se les condonaban sistemáticamente los impuestos e incluso, cuando los pagaban, sólo era un simulacro, ya que se les devolvían mediante un corrupto y consabido mecanismo administrativo y judicial. Esto, obviamente, desató la furia de sus dueños recrudeciendo la campaña mediática contra AMLO.

    7) Por otro lado, el combate a la corrupción de los funcionarios y servidores públicos, en forma de robo de suministros, así como el robo directo al erario (delito de peculado) ha merecido atención inmediata y contundente.

    8) Con el uso inclusivo de las fuerzas armadas se logró desarticular el rampante y descarado robo de petróleo que se hacía mediante tomas clandestinas a la empresa estatal Petróleos Mexicanos (PEMEX), actividad comunmente llamada “Huachicoleo”, ésto le causó al país una pérdida de aprox. 44 Millardos de euros en los últimos 3 años de la administración pasada. Hoy en día este problema ha sido reducido a una mínima fracción.

    Alto a la política neoliberal y entreguista

    En materia de política económica y energética el presidente AMLO, cumpliendo con su promesa, no ha aprobado ni una sola concesión más para la minería a empresas privadas, extranjeras o nacionales. Así ha sido en concordancia a la política de cero privatizaciones que ha seguido cabalmente  desde su arribo al gobierno. Además, también ha rechazado cualquier préstamo desde el extranjero, siguiendo una política de cero endeudamiento, aun frente a la crisis del COVID-19 que obligó a varios países de la región a tomar préstamos de organismos financieros internacionales y que, por cierto, México resolvió con eficiencia.  AMLO ha sostenido y priorizado la necesidad de rescatar y fortalecer a las dos únicas grandes compañías estatales que los neoliberales no pudieron privatizar por completo: Comisión Federal de Electricidad (CFE) y PEMEX. En ambas este gobierno invierte enormemente para modernizarlas y utilizar los recursos generados por ellas para financiar los programas sociales e infraestructurales. En otras palabras, estas empresas vuelven a estar al servicio de la nación y no en franca debacle para privatizarlas como era la intención de los gobiernos predecesores. Además, el pasado mes de enero PEMEX le compró a Royal Dutch Shell el 50 por ciento restante de las acciones que ya tenía de la refinería Deer Park, en Houston Texas E.U. de esta manera PEMEX es ya el único propietario de dicha refinería, que produce diariamente más de 250 mil barriles de gasolina, diésel y turbosina.  En sus más recientes acciones en este rubro, del gobierno que encabeza AMLO, cabe destacar dos hechos más: 1) el pasado primero de julio el presidente inauguró la refinería “Olmeca”, en el puerto Dos Bocas, y su meta es que con su producción se alcance para el próximo año la autosuficiencia de México en materia energética; y 2) en abril pasado se reformó la Ley Minera, para nacionalizar el litio, es decir, este mineral pasó a ser un recurso de explotación exclusiva del Estado y,  para sus efectos, en agosto pasado se creó la empresa estatal Litio para México (LitioMx)

    AMLO muestra un pañuelo blanco en señal de limpieza en su administración

    Sentando las nuevas bases sociales

    La política del gasto social de AMLO se puede resumir en su eslogan de campaña “Por el bien de todos, primero los pobres”:

    1) Cumpliendo con su propuesta electoral, estableció a través de una reforma constitucional la beca universal para todos los adultos mayores a partir de los 65 años de edad; para todos los estudiantes de escasos recursos, para aprendices de oficios y personas con discapacidades. Recientemente esta beca se amplió para todos los extrabajadores de la otrora empresa estatal “Luz y Fuerza del Centro” que el gobierno conservador de Calderón liquidó, en 2009, por medio de un fascistoide golpe policiaco y un decreto presidencial por demás anticonstitucional e ilegal, despidiendo de tajo a 44 mil de sus trabajadores.

    2) En mayo del 2019, el Congreso de la Unión, aprobó la reforma promovida por el presidente, en materia educativa. Esta reforma revocó la mal llamada “reforma educativa” del gobierno anterior, misma que ante todo  era una reforma administrativo-laboral y de carácter insolentemente punitivo, que arrebataba derechos fundamentales a los maestros como clase trabajadora. La reforma educativa de AMLO aún no satisface todas las expectativas pedagógicas pero sí ha sido un importante avance.

    3) En el ámbito salarial el gobierno ha mantenido una consecuente alza de salarios, muy por encima de la inflación, que ha venido a fortalecer poco a poco el poder adquisitivo de las clases más vulnerables, aunque con la guerra en Ucrania los precios han venido al alza; cabe decir que una medida exitosa que viene aplicando en el combate a la inflación es la del subsidio a los combustibles para todos los consumidores.

    Plano internacional

    La política internacional del gobierno de AMLO ha sido diametralmente opuesta a la de los gobiernos neoliberales. Su primera visita oficial fue a Cuba, y el presidente Díaz Canel regresó el gesto al estar presente, por invitación expresa de AMLO, nada menos que en los actos conmemorativos del aniversario de la independencia nacional, en septiembre de 2021; en esta ocasión el presidente de México hizo hincapié en la eliminación del bloqueo económico contra Cuba y enalteció la dignidad excepcional del pueblo y gobierno cubanos. Desde entonces los lazos comerciales y de colaboración con la Habana se han fortalecido diametralmente. Este viraje para con la revolución cubana se coronó en julio de 2022 cuando arribaron los primeros médicos cubanos que ayudarán al esfuerzo sanitario en las comunidades rurales y más apartadas de México, signo inequívoco de que México y Cuba pasan por sus mejores relaciones en muchos años.

    El golpe en Bolivia, de noviembre de 2019, puso a prueba la convicción latinoamericanista del nuevo gobierno mexicano. Ante la crisis se despachó de manera inmediata al Secretario de Relaciones exteriores, Marcelo Ebrad Casaubón, a bordo de un avión militar mexicano para rescatar y otorgar asilo en México al derrocado presidente Evo Morales Ayma, la arriesgada misión de rescate estuvo a cargo de la Secretaría de la Defensa Nacional.

    En general AMLO ha promovido más el fortalecimiento de la CELAC en detrimento de la moribunda OEA, organización a las órdenes de Washington. La más reciente prueba se dio en junio de este año, cuando AMLO se negó a asistir a la Cumbre de las Américas organizada por John Biden, en Los Ángeles, con el argumento de que no se debía excluir a ningún gobierno de la región, refiriéndose a los casos concretos de Cuba, Venezuela y Nicaragua.

    El canciller mexicano Marcelo Ebrad y Evo Morales al serle otorgado el asilo político

    Vida democrática

    La vida democrática de México sin duda dio un vuelco con la llegada de López Obrador. Por primera vez en la historia un presidente comparece ante la nación de lunes a viernes en forma de conferencias de prensa de más de una hora de duración, donde informa sobre los temas más relevantes del momento y se somete a preguntas de la prensa. Esto ha resultado en la politización de la población que sigue con atención la información que provee y las respuestas que da a determinados temas. Esto se nota en las consultas populares que el gobierno ha llevado a cabo en varios asuntos relevantes como el tren maya, el enjuiciamiento a expresidentes y la cancelación del aeropuerto de Texcoco.

    Para la lucha de las fuerzas democráticas y de izquierda AMLO ha sido también un alivio, puesto que una de sus primeras acciones fue desaparecer el servicio secreto y el Estado Mayor, además de abrir los archivos de la persecución política llevada a cabo por estas instituciones. Una muestra de esto ha sido la ya prácticamente esclarecida desaparición de los 43 estudiantes de Ayotzinapa. La investigación del nuevo gobierno desmantela la famosa “verdad histórica”, demostrando técnica y científicamente que es una infame mentira creada por la anterior administración,  y no sólo reconoce y acepta el caso como un “crimen de Estado”, sino que desenmascara a los culpables y la conspiración subsiguiente para enterrar la verdad; ahora está de lleno en una completa y transparente lucha judicial por el justo castigo a los responsables. 

    Se puede afirmar sin lugar a duda que el gobierno federal actual no reprime y que las condiciones para la actividad de las distintas organizaciones de izquierda y partidos políticos, incluidos los comunistas, han mejorado sustancialmente puesto que ya no son perseguidos ni reprimidos desde el gobierno federal.

    Proyectos insignia: Guardia Nacional, refinería en Dos bocas, Aeropuerto “Felipe Ángeles” y Tren Maya

    Si hay algo que dejará huella para la posterioridad de este gobierno, además de lo mencionado, serán también las obras de infraestructura. Primero la construcción de la Refinería “Olmeca, de Dos Bocas, arriba citada, que garantiza el suministro nacional de hidrocarburos producidos y refinados completamente en México. Segundo, la construcción del Aeropuerto Internacional “Felipe Ángeles” (AIFA), en lo que antes era la Base Aérea Militar N.º 1 de Santa Lucía, a 45 minutos de la Cd. de México. Esta obra significó la cancelación de un proyecto multimillonario contratado por el gobierno anterior, para la construcción de un aeropuerto en el lago de Texcoco, un humedal de 10.000 hectáreas que alberga más de 60.000 aves playeras por año, también del Estado de México, pero cercano al aeropuerto de la Cd, de México; este proyecto, además de ser sumamente oneroso era abusivo pues devastaba el ecosistema local, implicaba la destrucción del actual aeropuerto de la Cd. de México y arrastraba una historia de injusticias y graves conflictos sociales con los pasados gobiernos. La refinería Olmeca se construyó con la planificación y bajo la dirección de la Secretaría de Energía; el AIFA, con la planificación y dirección de ingenieros militares  y la propia Secretaria de la Defensa Nacional; en ambas obras, combatidas frenética e incesantemente por la derecha, contribuyó de manera intensa la mano de obra de los soldados mexicanos; además, se pagaron “al contado”, sin pedirse un solo peso de crédito, con los recursos del propio Estado.

    El Tren Maya, un proyecto aun en marcha,  en su mayor parte hace uso de las viejas y abandonadas líneas ferroviarias instaladas desde el porfiriato. Estas líneas están siendo modernizadas y ampliadas para conectar el suroeste (la región más pobre y paradógicamente rica en recursos naturales) con el resto del país. Sobre este tema es importante señalar que el tren de pasajeros desapareció en todo el país durante el periodo neoliberal  y la gran mayoría de líneas férreas se encuentran bajo concesión privada. El hostigado y tortuoso proyecto del Tren Maya, manda la fuerte señal del retorno no sólo de los trenes de pasajeros, sino del ferrocarril nacional, financiado y administrado enteramente por el Estado.

    Las críticas de impacto ambiental que se han esgrimido provienen obviamente de la oposición neoliberal, que a su vez hacen eco de las voces de sus jefes que son las compañías dueñas de ingenios y complejos turísticos por las que la ruta del tren maya no pasará. Paradójicamente son esas mismas voces que argumentan daño ecológico las responsables de destruir arrecifes, xenotes y manglares enteros para sus negocios turísticos establecidos durante la etapa neoliberal. Por supuesto, a diferencia de hoy, en aquel momento jamás se llevó a cabo una consulta popular para saber si la población estaba de acuerdo con el proyecto. Ejercicio que si ocurrió antes de empezar y durante los avances de la construcción del tren maya.

    Por último, otra decisión relevante del gobierno actual fue la desaparición de la Policía Federal Preventiva. Una corporación completamente copada por el crimen organizado, cuyo comandante Genaro García Luna está preso en EUA por narcotráfico. En su lugar se creó la Guardia Nacional (GN). Este cuerpo policial con disciplina y jerarquías militares fue integrado por elementos del ejército, la marina y de aquellos ex policías federales preventivos que aprobaron los exámenes físicos y de conducta necesarios. Su tarea ha sido la de resguardar las instalaciones estratégicas PEMEX, CFE y apoyar a todas las otras dependencias de los tres niveles de gobierno,  en materia de seguridad. Mucho se ha hablado de la “militarización”, un falaz argumento de una campaña política con que la derecha ataca de manera hipócrita al gobierno de AMLO,  precisamente la derecha, cuyos gobiernos neoliberales, de nexos con cárteles del narco, causaron toda una etapa de masacres y violaciones a los derechos humanos, con cientos de miles de muertos y desaparecidos, con cientos de fosas clandestinas de cadáveres por todo el territorio nacional,   provocada principalmente por la expresamente declarada “guerra contra el narco” del gobierno conservador de Felipe Calderón, al margen de toda normatividad y regulación. En ese falaz argumento de la derecha coincide cierta corriente de la izquierda, del país. Es cierto que la GN nació como una agrupación de organización y disciplina militar, bajo un mando civil. Su estrategia y acciones se deciden en más de 250 mesas de trabajo por todo el país y en cooperación con las demás fuerzas de seguridad de todos los niveles de gobierno. Actualmente la GN cuenta con más de 188 mil elementos y 341 instalaciones en el país (la extinta policía federal llegó a tener sólo 40 mil en su mejor momento); tiene una aprobación de más del 80% de la población. Además se presentado reformas para integrar a la GN a la Secretaria de Defensa Nacional y extender la participación de las Fuerzas Armadas en tareas de seguridad pública hasta el año 2028.

    Tren Maya, Aeropuerto Felipe Angeles y Refinería de Dos Bocas

    Errores de AMLO

    Naturalmente ningún gobierno está ausente de errores y el de AMLO no ha sido la excepción. La mayoría de los problemas son herencia de las administraciones anteriores,  y para algunos de éstos no se ha tenido la respuesta adecuada o creativa para combatirlos de manera eficiente. Un ejemplo sería el continuo asesinato de periodistas que descubren casos fuertes de corrupción o que investigan al crimen organizado. En el mismo sentido el asesinato de mujeres sigue siendo una dolorosa realidad. A pesar de que el gobierno ha tipificado en la ley el delito de “feminicidio” y de que los casos de alto impacto han sido resueltos, lo cierto es que no ha habido un combate sistemático a la cultura del machismo y el llamado patriarcado, en la televisión, radio y otras industrias de la comunicación que influyen en este dramático problema.

    Otro grave problema heredado y que no ha sido atendido debidamente consiste en las condiciones deplorables en las que viven y laboran los obreros mineros. A pesar de que la Ley Minera y la Ley Federal del Trabajo exigen a los patrones medidas mínimas de higiene y seguridad, los accidentes y lamentables crímenes culposos en esta industria siguen ocurriendo. En este sentido la Secretaria del Trabajo ha sido muy deficiente, por lo que su titular ya debería de haber sido removida. En el mismo tema de los trabajadores, el sindicalismo mexicano sigue anclado a las viejas formas de corrupción y cacicazgo político. AMLO se ha limitado a no interferir en los sindicatos, a diferencia de como se hacía antes, pero tampoco ha pugnado por democratizarlos.

    Problemas que son endémicos de esta administración han sido, primero, el descuido que el presidente ha hecho de su propio partido MORENA, que cada más vez se contamina más con elementos contrarios al proyecto de la 4ta transformación y que utilizan al partido como trampolín para alcanzar puestos en el gobierno. Por otro lado, AMLO ha cometido errores con equivocadas buenas intenciones, como la reforma legislativa para extinguir el fuero presidencial a partir de su administración. Con esto pretende que el presidente pueda ser juzgado directamente, sin necesidad del juicio político para retirar el fuero. Si atendemos a los golpes suaves que se han dado en el cono sur contra gobiernos progresistas, rápidamente salta a la vista el doble filo y el peligro que esta medida pudiera representar.

    Igualmente hay un gran consenso en evaluar como gran error la designación y sostenimiento en el cargo, de Alejandro Gertz Manero, como fiscal general de la nación, quien ha hecho un muy pobre trabajo. La Fiscalía General ha actuado con demasiada lentitud y exagerada opacidad; su morosidad raya en la sospecha, pues sólo beneficia a criminales de cuello blanco y políticos corruptos, aun así AMLO apela a la independencia de este órgano constitucionalmente autónomo y se niega a criticarlo de manera directa, ya no digamos a pedir la renuncia de su titular.

    En materia de política exterior el peor error de AMLO es elogiar el T-MEC y evaluar la relación de México con Canadá y los EUA como una relación de hermandad y de “bloque económico”. AMLO insiste en tratar de consolidar los lazos económicos entre los tres países para “hacer peso a la influencia china”. Recientemente cometió el error de invitar a las celebraciones de nuestra Revolución de Independencia, al Dalai Lama, con lo cual profiere una ofensa al gobierno chino. En este sentido AMLO se distancia de una política multipolar y prefiere mantener una relación económica sujeta al imperialismo estadounidense. Esta decisión es errática, opuesta a la necesidad de diversificar los lazos comerciales de nuestro país, para caminar en dirección contraria a la perniciosa dependencia económica con los EUA.

    Evaluación

    Como queda claro, son muchos más los aciertos que los errores. Sopesando la coyuntura de la crisis económica como consecuencia del COVID-19 y recientemente la guerra en Ucrania, el gobierno del presidente López Obrador ha hecho bastante, quizá mucho más de lo esperado. Sobre todo, para el movimiento progresista internacional, donde es de vital importancia su apoyo a Cuba y los gobiernos de izquierda de Latinoamérica.

    AMLO ya ha forjado su propio legado en la historia nacional y serán los mexicanos quienes emitan su juicio a futuro. El peso de la responsabilidad de continuar y profundizar el proyecto recaerá en el candidato a presidente de la República, por MORENA en las elecciones de 2024. Es evidente que el candidato de AMLO es la jefa de gobierno de la ciudad de México, la Dra. Claudia Scheinbaum. También es evidente que, entre todos los candidatos con posibilidades dentro de Morena, es ella quien representa la mejor postura político-ideológica. En dado caso sería la primera presidente mujer de México, por fortuna una reconocida mujer de izquierda, que estaría obligada a profundizar la política antineoliberal.

    Autor

    Docente de derecho constitucional en la Facultad de Derecho de la Universidad Fridrich-Schiller en Jena, Alemania. Miembro de la comisión de relaciones internacionales del Partido Popular Socialista de México.