“La administración de Joe Biden intenta desarticular las cadenas globales batiendo tambores de guerra”

“En la base de este recrudecimiento de la Guerra Fría está la imposibilidad de evitar el acercamiento comercial de Europa y la zona Pacífico con China”

“Dos modelos se confrontan, el del desarrollo armonioso e integrado de la humanidad que plantea China contra el hegemonista y belicista de los EE.UU”

En Zero Hedge en mayo de este año, nos informamos de que, Henry Kissinger, ex secretario de Estado de los Estados Unidos, el halcón que tejió el Plan Cóndor, el genocidio a las resistencias populares latinoamericanas, ahora advierte que la tensión creciente entre su país y China puede derivar en la Guerra Fría más peligrosa que se haya visto. Afirma que “por primera vez en la historia de la humanidad, esta tiene la capacidad para extinguirse en un periodo finito en el tiempo”. Estando el poder nuclear asociado “a la alta tecnología y a la inteligencia artificial, las máquinas pueden decidir en el combate militar”. Esta pérdida de control humano sobre la guerra nuclear obliga a la cooperación y el dialogo entre las potencias para impedir un desenlace terrorífico.

Foreign Affairs nos informa que el Council on Foreign Relations (CFR) –poderoso think tank, integrante del Foro Económico Mundial– convocó a constituir un Comité de Consenso Global con el objetivo de prevenir una catástrofe mundial. Analizan que los Estados Unidos han perdido “el dominio material y la influencia ideológica” ejercidos desde la Segunda Guerra Mundial. Esto ocurre en un contexto donde las democracias del mundo son amenazadas (según el CFR) por el avance del populismo y de la “crítica iliberal” mientras China y Rusia “desafían la autoridad de Occidente”.

EE.UU. perdió liderazgo durante la pandemia, tiene una gran polarización interna y la multipolaridad ideológica crece en el mundo. Las cadenas de valor global “integran irremediablemente a las economías nacionales y a los mercados financieros y ni los Estados Unidos ni China ni el resto del mundo podrán desacoplarse”. En este mundo, sólo un Consenso Global, al estilo del logrado en Europa en 1815, podrá frenar el avance del populismo y el creciente poder global de China y Rusia, según diagnostica el CFR.

La administración de Joe Biden intenta desarticular estas cadenas globales batiendo tambores de guerra. A principio de año ya había convocado el Diálogo de Seguridad Quads, que integra con Japón, Australia e India. Ahora, en setiembre nació un nuevo acuerdo de seguridad: AUKUS, integrado por Australia, Reino Unido y EE.UU. Su plan es dotar de submarinos nucleares a Australia, rompiendo los acuerdos preexistentes para liberar de tales armas el Pacífico sur.

 

En la base de este recrudecimiento de la Guerra Fría está la imposibilidad de evitar el acercamiento comercial de Europa y la zona Pacífico con China. El otro elemento inquietante para el belicismo norteamericano es el incontenible avance chino en ciencia y técnica. El gasto chino en investigación y desarrollo alcanzó en 2015 los 409.000 millones de dólares, mientras que el norteamericano se calcula en 497.000 millones. La tendencia lineal indica que en un lustro el gasto del país asiático superará al de su máximo competidor. En 2018 China superó a los Estados Unidos en publicaciones y desde ese mismo año registra la mayor cantidad de patentes a nivel global. Unas décadas atrás, Beijing englobaba el 1% de las transacciones de comercio electrónico globales. Para fines del año 2020, el porcentaje ascendió al 42%.

Dos modelos se confrontan, el del desarrollo armonioso e integrado de la humanidad que plantea China contra el hegemonista y belicista de los EE.UU.

 

Notas: 

1. The new concert of power, foreignpolicy.com 3 3 2021 (Pinche, AQUÍ)

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Comenzó a militar en 1982, en la Federación Juvenil Comunista, cuando Argentina aún era gobernada por la dictadura cívico - militar.

En 1986/87 es enviado a la República Democrática Alemana a estudiar en la Escuela Superior de la Juventud "Wielhem Pieck" durante 10 meses.

Psicólogo desde 1990 se focalizó en el trabajo con adicciones.

Autor de "El hombre nuevo, la mujer nueva: ensayo sobre la transformación revolucionaria de la personalidad" (2002) y "Marxismo, caos y complejidad" (2008), "Psicología y Marxismo" (2017).

En el año 2013 realizó conversatorios en Venezuela, sobre todo en el Estado Aragua donde se trabajaron los temas antemencionados. Desde febrero de 2014 y durante 6 meses desarrolló tareas de formación en todo el territorio venezolano convocado por la Escuela de Formación Argimiro Gabaldón. En ese marco asiste a las reuniones de formación de cuadros revolucionarios junto al diputado Jesús Faría.

En 2018 funda la Escuela Latinoamericana de Formación Hombre Nuevo Mujer Nueva.