Entrevista al analista internacional experto en América Latina, Aníbal Garzón. Por Andoni Baserrigorri 

“El ideal de Chávez fue dar continuidad al proyecto bolivariano de integración regional como segunda independencia de las américas, y la CELAC era y es parte de ello”

“Estados Unidos no acepta que el Sistema-Mundo ha cambiado desde hace una década”

“Hoy podemos demostrar las mentiras de los ideólogos del neoliberalismo como Francis Fukuyama y el “Fin de la Historia””

 

Recientemente se reunieron varios países de Latinoamérica y el Caribe y celebraron una nueva cumbre de CELAC, en la cual no tienen cabida ni Canadá ni los Estados Unidos, en lo que viene a ser una alternativa a la OEA

Aníbal Garzón es un viejo camarada con el cual he compartido algún proyecto y tras leer algún artículo suyo sobre el CELAC pienso que puede despejar muchas dudas y ofrecer muchas explicaciones sobre lo que supone este organismo, en el cual se agrupan países diferentes pero iguales en una cosa: Todos son hijos de Latinoamérica

Para empezar, Aníbal, hagamos un poco de historia que nos ayude a entender la CELAC. Explícanos brevemente que es la OEA y su papel en los planes de dominación imperialista

Respuesta:

La OEA fue uno de los primeros organismos internacionales que creó el imperio norteamericano tras el final de la II Guerra Mundial, justo en 1948, incluso antes que la OTAN en 1949. Su función, tras el inició de la Guerra Fría, era fortalecer su expansionismo en el “patio trasero” de América Latina en base a su Doctrina Monroe de 1823, “América para los (Norte)americanos”, y el Corolario Roosevelt de 1904, dando legitimidad a Estados Unidos a intervenir incluso militarmente en cualquier país latinoamericano que pusiera en peligro sus intereses imperialistas. Así la OEA jugaría un papel bajo el “Soft Power”, vías diplomáticas, para poder justificar Estados Unidos su injerencia en América Latina.

La primera experiencia clara fue el Golpe de Estado en Guatemala en 1954. Con la operación Success la CIA llevó un Golpe de Estado contra el gobierno democrático de Jacobo Arbenz para evitar la reforma agraria que perjudicaba los intereses de United Fruit Company. Un Golpe que no condenó la OEA, y dejó claro que pese a ser un organismo con representación de todos los estados de América Latina y el Caribe quien decidía que era bueno o malo, que era democracia y que no, era Estados Unidos según sus intereses. 

Otro suceso fue el ostracismo de Cuba de la OEA en 1962 por declarar Fidel Castro el carácter Socialista de la Revolución Cubana en 1961. Mientras se expulsó a Cuba no se hizo lo mismo con las dictaduras genocidas del Cono Sur, como la de Pinochet en Chile o Videla en Argentina, dejando claro que la OEA no era para defender Derechos Humanos sino finalmente un organismo anticomunista en defensa de los planes imperialistas de Washington. Varios dirigentes de la izquierda antimperialista latinoamericana en el siglo XXI, tras estas y otras experiencias, han etiquetado a la OEA como “ministerio de la Colonización”, y por ello en 2010 Hugo Chávez propuso la creación de un organismo regional nuevo, la Comunidad de Estados Latinoamericanos y caribeños (CELAC), sin la participación de Estados Unidos y Canadá.

En los últimos años con Almagro al frente su papel ha sido especialmente reaccionario…

Respuesta: 

La OEA siempre ha sido un organismo reaccionario y anticomunista desde su fundación, con su sede en Washington a 200 metros de la Casa Blanca. Antes de Almagro, el chileno José Miguel Insulza, Secretario General de 2005 a 2015, centró parte de su gestión en criticar las reformas de Chávez hacia el socialismo bolivariano. 

Quedó en la Historia aquella famosa frase de Chávez; “Insulza eres un insulso”, tras criticar Insulza a un alto militar venezolano Henry Rangel Silva. Pero tras la entrada de Almagro como Secretario General de la OEA, la injerencia contra Venezuela y cualquier país latinoamericano con un proyecto soberano antimperialista fue exponencial. Tanto Insulza como Almagro vienen de formaciones políticas supuestamente de izquierda, el Partido Socialista Chileno y Almagro del Frente Amplio de Uruguay habiendo sido canciller con el gobierno de Mujica, una izquierda “light” que está más a la orden de Washington que por la integración latinoamericana. En 2015, Obama, si al mismo que le dieron el Premio Nobel de La Paz en 2008, inició unas duras condiciones de embargo contra el gobierno bolivariana de Nicolas Maduro, que dejó campo libre después a Donald Trump. Obama declaró que “Venezuela era una amenaza para la seguridad nacional de Estados Unidos”, es decir, con esto justificaba iniciar sus intervenciones contra Venezuela bajo el Corolario Roosevelt. 

Con el endurecimiento de Estados Unidos contra Venezuela y cualquier país que pusiera en jaque sus intereses, la OEA se puso a la orden de la Casa Blanca, y Almagro inició su papel de peón. No solo invocó la Carta Democrática de la OEA contra Venezuela en 2016, sino que no denunció el Golpe Parlamentario o Lawfare tras el impeachment contra Dilma Rousseff en Brasil y el encarcelamiento ilegal de Lula, estuvo detrás del Golpe de Estado en Bolivia contra la victoria de Evo Morales en octubre de 2019, o no ha aceptado la actual victoria democrática sandinista en Nicaragua. Además de hacer, incluso hoy, caso omiso de las represiones de los gobiernos neoliberales de Chile, Colombia o Ecuador contra los pueblos, o su apoyo al ultraderechista Bolsonaro pese a su patética gestión ambientalista y en la crisis del coronavirus. Almagro roza hoy el nivel de fascista como peón del imperialismo.

¿Piensas que la OEA está muerta y enterrada o los yankees podrán reflotarla?

Respuesta: 

No podemos decir que la OEA está muerta, sigue teniendo sus Asambleas Generales con la mayoría de países de América Latina y el Caribe, además del funcionamiento de sus estructuras desde Washington. Lo que sí que podemos decir es que existe una crisis de legitimidad. 

Los últimos años ha habido movimientos de gobiernos de izquierda, y presiones de movimientos sociales, dejando ver que es un organismo no democrático y del imperialismo norteamericano. Una acción muy importante, y que pude ver en directo como corresponsal de un medio, fue la retirada de los países del ALBA (Nicaragua, Ecuador de Correa, Venezuela y Bolivia) del Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca (TIAR), como crítica al papel de Estados Unidos en la Guerra de las Malvinas en 1982 apoyando al Reino Unido como miembro de la OTAN y no a Argentina como miembro de la OEA. 

Ese gesto en la 42 Asamblea General de la OEA en Cochabamba (Bolivia) dejó claro la creciente resistencia en América Latina contra la OEA. Otro punto importante sobre la crisis de existencia de la OEA, además de la naciente CELAC como competencia en 2010, fue la no aceptación de Cuba a reingresar en la OEA en 2009 pese a petición de la mayoría de países miembros, denunciado Cuba que la OEA no es un organismo multilateral, horizontal, de respeto a la soberanía, sino un organismo obsoleto para los intereses del imperio norteamericano. Estos movimientos de crítica a la OEA a nivel institucional, entre Estados, ha hecho calar el discurso en organizaciones sociales de América Latina que cada vez desconfían más en ese organismo. Veremos que sucede los próximos años, pero la crítica es creciente.

¿Desde que instancias nace el CELAC, queremos decir, que países la promueven?

Respuesta: 

En 2010 se llevó a cabo en México la XXI Cumbre del conocido Grupo de Río. Este Grupo fue creado en 1986 con el antecedente del llamado Grupo Contadora en 1983. El Grupo Contadora fue formado por México, Venezuela, Colombia y Panamá, con el fin de promover la paz en Centroamérica donde el conflicto de Nicaragua, Guatemala o el Salvador eran portada. 

En el Grupo de Río fueron entrando la mayoría de países de América Latina y sin la presencia de Estados Unidos y Canadá. El Grupo de Río realizaba su reunión anual como mecanismo de consulta y apoyo de diferentes temáticas coyunturales, y por la paz y el desarrollo de la región, pero sin una estructura permanente regional de políticas de cooperación definidas. Con esta experiencia previa de integración regional, además de otras más recientes como ALBA-TCP, UNASUR o PETROCARIBE, Hugo Chávez impulsó crear un nuevo organismo regional con el fin no solo de ser consultivo sino iniciar un proyecto de políticas comunes para el desarrollo regional con el fin de generar una integración continental sin directrices de Washington. 

Y en 2011 en Caracas se llevó a cabo la I Cumbre oficial de la CELAC.

¿Nos podrías explicar un poquito con que objetivos nació la CELAC en 2011?

Respuesta:

El ideal de Chávez fue dar continuidad al proyecto bolivariano de integración regional como segunda independencia de las américas, y la CELAC era y es parte de ello. Hay varios objetivos de la CELAC, a corto, medio y largo plazo, tanto políticos como económicos, pero no hay que olvidar que existen también grandes barreras. 

Primer cumbre de la CELAC en Caracas, Venezuela.

El proyecto principal de la CELAC es suplir a la OEA, el Ministerio de la Colonización por el Ministerio de la Soberanía y la Integración, podríamos decir. Ser los pueblos de América Latina quienes definan sus destinos sin aceptar ninguna injerencia del imperio. Su proyecto es como si fuera la Unión Europea, pero creada Por el Sur y Desde el Sur. En primer lugar, crear políticas de respeto mutuo con proyectos económicos de cooperación que potencien el desarrollo de la región para dejar de ser una región extractivista y curar “Las venas Abiertas de América Latina”, como dijo Galeano hace 50 años. Además, ir creando estructuras permanentes regionales, a nivel político y jurídico, como un Parlamento propio (ya existe el Parlamento Andino como ejemplo) y fortalecer la relación intercultural entre los pueblos de América Latina eliminando las fronteras coloniales. 

El problema es que Estados Unidos y las oligarquías nacionales contra la integración, como han hecho desde hace 200 años, buscarán boicotear el proceso de integración. La OEA no se dejará vencer fácilmente, y ya hay la experiencia de la ultraderecha de Brasil liderada por Bolsonaro que decidió salirse de la CELAC en 2020. Todavía la CELAC es un bebé, y debe ir madurando con el tiempo. Hacía donde irá, qué nuevas estrategias hará el imperio contra la CELAC, qué papel jugarán las oligarquías en oposición, cómo responderán los pueblos a estos ataques… es la esencia de actual dialéctica histórica en el continente.

He tenido oportunidad de leer en cierta prensa derechista que es un instrumento en manos de comunistas, bolivarianos…vamos la retahíla de siempre….

 Respuesta:

La CELAC está siendo atacada por esos medios porque es prensa del imperio y sus lacayos, las oligarquías nacionales. 

La CELAC no es un instrumento político bolivariano o comunista, es una estructura de integración regional con el objetivo de potenciar las relaciones Sur-Sur, el Sur-Global, con plena soberanía y respeto mutuo. No es posible repetir la historia de que un continente tan rico siga siendo extractivista con el Norte y no cooperen entre los mismos países del Sur a favor del Desarrollo Humano. Que Chile mire más el Asia-Pacífico qué a América Latina, o Brasil comercialice más con la Unión Europea que con América Latina, es un gran problema. Creando proyectos en común, con respeto de las diferencias entre los países, no solo generará más paz, estabilidad, comercio y desarrollo en América Latina, sino mayor independencia respecto al Norte. 

Es un objetivo histórico en el continente. No es lógico que países de América Latina sean frontera pero sus infraestructuras penosas hagan que sea más fácil comercializar con el Norte que entre países de América Latina. Esto hace que la dependencia siga vigente, sigamos en el llamado modelo primario exportador del siglo XIX.

De cara a la deseada emancipación de Nuestra América de los yankees. ¿Piensas que esta cumbre ha avanzado? ¿Crees que los diferentes países están logrando deshacerse del vecino norteño?

Respuesta: 

Sobre la segunda independencia de América Latina, o Nuestra América, es un concepto del siglo XIX viendo algunos teóricos latinoamericanistas que las independencias políticas del imperio español habían sido un fracaso, la Gran Colombia se partió, y América Latina pasó a ser dominada por Estados Unidos.

La CELAC llevaba desde 2017, en República Dominicana, sin realizar ningún evento entre presidentes. 4 años desde la VI Cumbre que se celebró el pasado mes septiembre en México. Lo que algunos llamaban el “fin de ciclo progresista” en América latina, por la entrada de gobiernos de derechas y sumisos al imperio norteamericano, era boicotear en definitiva la integración latinoamericana. El embargo de Estados Unidos endurecido contra Venezuela en 2015, la victoria de Macri en Argentina en 2015, el impeachment en Brasil contra Dilma en 2016 y la victoria de Bolsonaro en 2019, la traición de la Revolución Ciudadana por Lenin Moreno en 2017, la vuelta del uribismo en Colombia con Iván Duque, la victoria de la derecha en Uruguay en 2019, o el Golpe de Estado en Bolivia en 2019, fue una amenaza contra la CELAC y UNASUR. 

Pero finalmente fue un simple paréntesis u oasis para la derecha, ya que Venezuela se ha defendido contra el golpe del “autoproclamado presidente” Juan Guaidó, en Argentina volvió el peronismo de izquierdas sin dejar de lado sus críticas, Bolivia venció al Golpe con la victoria de Lucho Arce en 2020, y además López Obrador ganó las elecciones de México en 2018. En un breve tiempo el péndulo a favor del soberanismo y la integración latinoamericano giro para su lado. Sin olvidar las movilizaciones contra lo que llamaban los países más estables de América Latina, los miembros de la neoliberal Alianza del Pacífico; en Chile movilizaciones por una Asamblea Constituyente, en Colombia contra el boicot al proceso de paz y la represión, y en Perú contra la corrupción. Ha sido un gran avance retomar en México como país sede el trabajo de la CELAC llamando López Obrador a sustituir a la OEA “por un organismo que no sea lacayo de nadie”. Falto mucho para deshacerse del vecino del norte, pero la lucha continúa.

Estados Unidos tiene muchos frentes abiertos, su guerra comercial con China. Su particular enemistad con Rusia, empieza a enrarecerse su relación con la Unión Europea. ¿Crees que el momento histórico puede ser aprovechado por los países Latinoamericanos para salir de su influencia odiosa?

Respuesta: 

 Estados Unidos no acepta que el Sistema-Mundo ha cambiado desde hace una década. Pasamos de un mundo unipolar (con su hegemonía) a un mundo multipolar. China se ha convertido en una gran potencia económica mundial, y Rusia ha recuperado su liderazgo político y militar tras un par de décadas de decadencia tras la caída de la URSS. La UE hace pequeños gestos, pero sigue siendo “un gigante económico pero un enano político” porque su dependencia con la OTAN le hace seguir las directrices de Washington en la geopolítica internacional. 

La UE desde el Euromaidan en Ucrania en 2014, por intereses de Estados Unidos, y sus choques con Rusia, el último apoyando el Golpe en Bielorrusia en 2019, ha dado grandes pasos atrás en su independencia. La UE debería tener una buena relación con Rusia de respeto mutuo para potenciar el desarrollo continental, algo que siempre ha intentado boicotear Estados Unidos desde la Guerra Fría. Sobre la pregunta, con el nuevo mundo multipolar, América Latina dispone hoy de nuevos socios internacionales para romper la dependencia histórica con las antiguas metrópolis (Europa) y el imperio norteamericano, aunque todavía es elevado con economías dolarizadas, el FMI, el BM, o el papel de la OEA. Rusia y China tienen buena relación con cualquier país, sin violar su soberanía, desde Cuba o Venezuela, hasta Chile o Brasil (BRICS), y eso abre las puertas a América Latina, pero finalmente todavía Estados Unidos se ve con el poder de violar la soberanía de América Latina. 

No olvidemos que Estados Unidos estuvo detrás directa o indirectamente o apoyó los nuevos Golpes de Estado (militares y Lawfare), triunfantes o fracasados, en Venezuela en 2002, Honduras en 2009, Ecuador en 2010, Paraguay en 2012, el impeachment en Brasil en 2016, y en Bolivia en 2019, además de seguir con su apoyo militaren Colombia, el bloqueo a Cuba, el embargo a Venezuela, o la injerencia en Nicaragua. Así, al igual que el imperio se enfrenta cada vez más a China y Rusia en la geopolítica internacional para no perder su hegemonía, también ha endurecido su injerencia en América Latina los últimos años para no perder “su patio trasero”. Vivimos en un momento de choque geopolítico, que iremos viendo su proceso los siguientes años.

Aunque es muy difícil, voy a pedir que te mojes y hagas una especie de quiniela. ¿Cómo prevés el futuro próximo de estos países que muchos de ellos desean que USA tenga con ellos una relación de no injerencia y de igual a igual?

Respuesta:  

La relación de no injerencia de Estados Unidos en América Latina y de igual a igual es una quimera. Estados Unidos desde el inicio de su nación política en 1789, liderada por protestantes neoimperialistas que iniciaron sus masacres contra la población indígena, y posteriormente la esclavitud de la población afroamericana, nació en el fondo como un proyecto expansionista con la decadencia de imperios como el español. No olvidemos el inicio de su imperialismo con la guerra contra México en 1846-1848, donde le robó más de la mitad de su territorio, o el autoatentado de El Maine en 1898, acusando a España, para apoderarse de la soberanía de Cuba y Puerto Rico. 

Bajo el establishment histórico del falso bipartidismo del Partido Demócrata y Partido Republicano, con los poderes fácticos detrás, Estados Unidos nació, continúo, y seguirá, con su ética expansionista. Es parte de su esencia. Y esto es una gran amenaza y peligro en el escenario internacional por el crecimiento de la nueva escalada militar, llevado a cabo por Estados Unidos que ha pedido a los países de la OTAN augmentar su presupuesto militar al 2% del PIB, siempre justificando Estados Unidos por su “seguridad nacional” cuando en el fondo es el peligro. Hay dos posibles soluciones para hacer frente a la injerencia de Estados Unidos en América Latina. Una es que el pueblo norteamericano consiga un cambio en su nación, algo que parece que a corto plazo no es esperado. Y dos, que América Latina consiga, como quiso Chávez, fortalecer su integración regional y marcando la soberanía como punto inviolable. América Latina necesitaría crear un proyecto de integración militar sin presencia de la Escuela de las Américas, con estructuras políticas propias sin la OEA, con una economía soberana sin la dolarización, y una unidad cultural donde las fronteras no sean una barrera. 

El problema es que a las oligarquías vendepatrias jamás les ha interesado esto, y eso dificulta el proyecto de integración. La lucha de clases en América Latina es una lucha antimperialista, algo que no entienden las “izquierdas” occidentales. Se han dado grandes avances por la soberanía, pero queda mucho todavía por recorrer, y si se dan pasos atrás se esperan más pasos hacia adelante para desmontar esas tesis derechistas como el “fin del ciclo progresista”.

Para terminar. Como estamos entre comunistas te voy a pedir que nos comentes tus impresiones sobre el estado de salud de las ideas marxistas en el mundo y si piensas que el socialismo podrá ser la solución a los problemas, cada vez mayores, que aquejan a nuestro mundo

Respuesta: 

La ideología dominante de hoy nos vende que, sobre todo a partir de la caída de la URSS, el marxismo es un campo caduco, como si fuera una simple ideología del siglo XIX y XX, cuando mientras existan las clases sociales el marxismo es plenamente vigente, porque es una ciencia para entender y transformar la realidad. 

Hoy podemos demostrar las mentiras de los ideólogos del neoliberalismo como Francis Fukuyama y el “Fin de la Historia”. También es verdad que el marxismo como ciencia se debe adaptar a las nuevas condiciones sociales, no estamos en la fase de industrialización, sobre todo en Occidente, sino en la fase de la sociedad de la información y la comunicación. No estamos en la fase de un proteccionismo nacional, sino en la fase de los Tratados de Libre Comercio. No estamos en la fase de regulación del mercado laboral, sino en la precariedad laboral. Lo importante es saber leer el mundo actual con el marxismo (marco teórico), para cambiar el mundo actual (praxis). Actualmente se habla en la comunidad internacional del cambio climático, como la última reunión de la COP26 en Glasgow, pero cada vez es más evidente que el capitalismo y el ambientalismo son contradictorios, y aquí entra la vigencia del marxismo para solucionar los problemas de la Madre Tierra. 

La ideología de producir y consumir, como ética del capitalismo bajo el crecimiento económico ilimitado, es la esencia del desastre total. También se habla de la masificación de emigrantes y refugiados y se olvidan sus causas, cuando es la injerencia histórica de Occidente, con elementos militares como la OTAN o económicos como el FMI, sobre los países en vías de desarrollo. En definitiva, el marxismo pone sobre la mesa la solución a estos grandes problemas del escenario internacional, pensando por un cambio de época, y eso hace que siga siendo la alternativa a este mundo de locos.

Pues nada más. Agradecerte el tiempo dedicado, eres una persona muy ocupada y es un detalle que hayas dedicado un tiempo a responder a estas cuestiones. Nos vemos en las luchas venideras.

Para mí, todo un placer, siempre hay tiempo para ayudar a desenmascarar la dominación del imperio norteamericano si queremos construir un Mundo Mejor. Gracias por tu entrevista, seguimos en la lucha.

 

 

 

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Desde diferentes trincheras, su norte, siempre guiado por la estrella roja ha sido ese.

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