Lenguaje mesiánico, demonización, sobreinformación, intoxicación y negación o cómo llegamos a Javier Milei

    “Al pueblo se le torna imposible procesar el fárrago de sucesos angustiantes”

    “¿Cómo llegamos a Javier Milei?” es la gran pregunta que se  hacen muchos argentinos con cierta formación política. El individuo, por cierto, ya había sido probado en su carácter de esbirro económico del sistema en diversas empresas ¿cuántos  “Mileis” quedaron en el camino? No lo sabemos. Lo que sí sabemos es que el personaje hizo su casting en un programa de TV, presentándose como uno más, haciendo una imitación de Leonardo Fabio.

    Algunas de las tácticas utilizadas fueron hasta ahora:

    Leguaje mesiánico: al igual que “el Mesías” Bolsonaro, Milei utiliza un lenguaje de un “cruzado”. Menciona el versículo de Macabeos 3-19 “En una batalla, la victoria no depende del número de soldados, sino del poder que viene del cielo”. Esto blinda emocionalmente a su tropa más cercana y lo muestra como alguien “honesto” por rehusar el lenguaje de un político profesional. En ese sentido, tiene el campo abonado por los medios concentrados que generaron una descomunal campaña de desprestigio contra la ex presidenta Cristina Kirchner y todo lo que huela a kirchnerismo, junto con la desastrosa  presidencia de Macri que lo torna impresentable al electorado.

    Demonización: si él se asume como la personificación de “las fuerzas del cielo”, por lo tanto, su enemigo es “la casta” de los políticos. Entonces Milei afirma que él no va a ajustar al pueblo sino a “la casta”. Los opositores son “ladrones”, “bestias”, “narcos”. Entonces, cuando frena en seco toda la obra pública, no está dejando olvidados a los pueblos, sino que estaría acabando con “nichos de corrupción”. Cuando no gira dinero a las provincias, no está llevando a la desesperación a los pueblos del interior del país, estaría “castigando a los gobernadores”. Este impúdico chantaje sin embargo es explícito por el descrédito del movimiento nacional y popular, por lo reciente de su ascenso a la presidencia y por lo inconmensurablemente poderoso de los medios que  cuenta para difundir su mensaje. La misma demonización paraliza en muchos casos la respuesta.

    Sobreinformación: Junto con estos durísimos golpes, presenta un Decreto de Necesidad y Urgencia de 366 artículos que desregulan toda la economía y una Ley Ómnibus (finalmente caída) que tenía 664 artículos que cambiaban el grueso de la legislación argentina, se metía con la Constitución y asumía facultades del Poder Legislativo. Se caen subsidios y la gente para viajar tiene que saltar molinetes, los precios crecen a ritmo sideral.  Al pueblo se le torna imposible procesar el fárrago de sucesos angustiantes.

    Intoxicación: La dolarización apareció como una esperanza de “que el sueldo valga algo” para una parte del pueblo. Pero también fungió como un alerta para otros sectores. ¿Cómo solucionarlo? A la vez Milei afirmó que  iba a dolarizar y que no lo iba a hacer. Más allá de sus idas y vueltas, la realidad es que en estos dos meses de gobierno se realizó una megadevaluación del 119% en un día (la más alta de la historia argentina), acompañada de una inflación brutal desde su llegada al gobierno, alentada por su propia prédica catastrófica y por la desregulación total de la fijación de precios.  Es decir, en hechos concretos se avanza en la pulverización del  peso argentino y la entronización del dólar. Esto sucede en el más brutal de los ajustes vividos a los fines de llegar al déficit 0 en las cuentas públicas que permita el pago de los vencimientos de la deuda con el FMI.

    Negación: El boleto mínimo de transporte ha aumentado la brutalidad de un 250% en Buenos Aires, producto de la quita de subsidios para el transporte. Pero esto sería un “acto de justicia” porque, poniendo pobres contra pobres, los adláteres del presidente afirman que en el interior del país el transporte era más caro (negando las diferencias entre el enorme volumen de transporte público que usa un ciudadano del Área Metropolitana en comparación con uno del interior). Los libertarios ocultan que en campaña el hoy presidente había afirmado que no iba “a tocar el precio del boleto de colectivo hasta que no se recuperen los ingresos, tal que tu bolsillo no sufra nunca.”

    Seguiremos analizando las tácticas de poder empleadas por este experimento imperialista llamado “Presidencia Javier Milei”.

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    Comenzó a militar en 1982, en la Federación Juvenil Comunista, cuando Argentina aún era gobernada por la dictadura cívico - militar.

    En 1986/87 es enviado a la República Democrática Alemana a estudiar en la Escuela Superior de la Juventud "Wielhem Pieck" durante 10 meses.

    Psicólogo desde 1990 se focalizó en el trabajo con adicciones.

    Autor de "El hombre nuevo, la mujer nueva: ensayo sobre la transformación revolucionaria de la personalidad" (2002) y "Marxismo, caos y complejidad" (2008), "Psicología y Marxismo" (2017).

    En el año 2013 realizó conversatorios en Venezuela, sobre todo en el Estado Aragua donde se trabajaron los temas antemencionados. Desde febrero de 2014 y durante 6 meses desarrolló tareas de formación en todo el territorio venezolano convocado por la Escuela de Formación Argimiro Gabaldón. En ese marco asiste a las reuniones de formación de cuadros revolucionarios junto al diputado Jesús Faría.

    En 2018 funda la Escuela Latinoamericana de Formación Hombre Nuevo Mujer Nueva.