“Para la clase dominante lo que mueve su accionar, es el miedo a perder sus privilegios”

“Como se recuerda, el afán de “vacar” a un mandatario, es relativamente nuevo en el Perú. Nunca se propuso antes del 2017, y quien lo introdujo en el escenario, fue Keiko Fujimori cuando asomó en ella la idea de “vacar” a PPK en diciembre de ese año”

Cuando Patricia Chirinos propuso la vacancia del presidente Castillo, tuvo dos propósitos: convertir el pedido en noticia, para impedir que lo fuera el mensaje que había puesto en redes pidiendo quemar en el horno a sus opositores; y neutralizar la posibilidad de ser investigada o sancionada por tamaño despropósito.  Si alguien osara incriminarle esa fogosa idea, alegaría una “represalia” y una “persecución”, por el pedido de vacancia.

En otras palabras, dos pájaros de un tiro: librarse de las críticas, y victimizarse por si alguien pretendiera sacarle al fresco su ardiente esperanza, preludio de su propuesta golpista.

Porque se trata de una propuesta golpista, aquella que pretende “Vacar” al presidente de la República por una presunta “incapacidad moral” para ejercer sus funciones. 

La propuesta, ya fue presentada, con 29 firmas. Pero, por si fuera poco, va acompañada del accionar de grupos fascistas, y por llamados al caos, como los que formula Martha Moyano ente los transportistas. 

Como se recuerda, el afán de “vacar” a un mandatario, es relativamente nuevo en el Perú. Nunca se propuso antes del 2017, y quien lo introdujo en el escenario, fue Keiko Fujimori cuando asomó en ella la idea de “vacar” a PPK en diciembre de ese año.

Aunque no logró su propósito, por la deserción de su hermano Kenyi y sus seguidores, asestó una herida de muerte al Mandatario de entonces, que se vio forzado a renunciar cuando asomó un segundo jaque, en marzo del 2018.

La “Prensa Grande”, y algunos de sus voceros, se han dado maña para atribuir a Martín Vizcarra esa ladina acción; pero no es así. Vizcarra estaba en Canadá cuando la bancada Keikista (73 de 130) sustentó y votó la moción, que no fue aprobada por una precaria diferencia de votos. 

Luego Keiko, unida a Manuel Merino y un sector golpista de AP, la usó contra Vizcarra el 2020, dando lugar a una grave crisis, de la que el país aún no se repone. Fueron días duros, violentos y difíciles que dejaran una secuela de muerte -Inti y Brian-, a más de ingentes daños materiales y humanos.

Derrotada el 2021 por tercera vez en las ánforas, Keiko vuelve a las mismas, y ahora sueña con una tercera “vacancia” que -cree- le abrirá a ella las puertas para una cuarta candidatura presidencial. Si ella le fuera bloqueada porque hoy ni sus aliados la aceptan, ella estaría dispuesta a replegarse a un puesto menor: una curul parlamentaria, por ejemplo, que la pondría a buen recaudo, ahora que la Justicia la requiere una vez más. Después de todo, “en tiempo de guerra…”

Porque en realidad, ese es el tema. Si para la clase dominante lo que mueve su accionar, es el miedo a perder sus privilegios; en el caso de la señora, el asunto es más puntual: Podrá perder, su libertad. Y quizá por tres décadas.

En el pasado, hemos tenido mandatarios con reales cuestionamientos de orden ético y moral. Pero nadie alegó para ellos la vacancia, como ocurre en el caso de Castillo.

Alejandro Toledo llego a tener apenas del 9% de aceptación ciudadana en un momento de su gestión. Y estuvo involucrado en truhanerías de diverso signo, como aquella de resistirse a reconocer a su hija. Pero ¿alguien pidió la vacancia para él por “incapacidad moral”?

Alan García anduvo por la misma ruta tanto en el plano personal como político. Los sucesos de Bagua fueron una circunstancia aciaga, pero antes y después, hubo latrocinios de uno y otro sesgo, pero ¿se planteó la vacancia con él?

Tampoco se arribó al tema en el caso de Ollanta Humala, a quien se le denigró presentándolo como un títere digitado por su esposa, ¿Lo recuerdan? Pero ¿hubo pedido de vacancia?

Ahora asoma porque la clase dominante no tolera que Castillo gobierne “ni un día más”, como dice Patricia Chirinos, entre aplausos de una Mafia corrupta y envilecida. Y baten palmas gozosos Betho Ortiz y Phillips Butthers, para no hablar de algunos otros, que bailan con la misma canción.

Para alimentar su demanda, suman todo y disparan fuego graneado a babor y a estribor. Incluso atacan con fiereza a quienes -sin apoyar a Castillo- “osan” decir que a su juicio la vacancia “aún no es oportuna”. ¡Palo con ellos…!

Y a propósito del palo, ¿por qué goza de impunidad total esa turbamulta rufianesca que se denomina “La resistencia”, qué ataca, cobardemente, a quienes no se suman a la enloquecida grita Keikista? ¿Buscan quizá “mantener a raya a sus opositores”? Atacaron recientemente al populista Lezcano, y Daniel Olivares, que presentó un libro. ¿Y nada…?

Estas bandas se parecen como dos gotas de agua a los “fasci di combattimento” de la Italia Mussoliniana, o a los “Camisas Pardas” -los S.A.- de Ernst Rohm en la Alemania Nazi.

En su tiempo, ambos se dedicaban a lo mismo, y hubo quienes no les hicieron caso. Así se convirtieron en Poder, y se mostraron como eran: simples gavillas de asesinos. ¿Esperamos que aquí ocurra?

En todo caso, lo que resulta claro es que el tema de la Vacancia no resiste análisis, ni debate. Es cuestión de votos. Pero el pueblo, no puede ser convidado de piedra. Por lo pronto, ¡comenzaron ya las movilizaciones…!

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Jefe de la edición peruana de Resumen Latinoamericano, ex dirigente y parlamentario del Partido Comunista del Perú (Unidad) y ex secretario general de la Confederación General del Trabajo del Perú.