“El pueblo de México se ha politizado enormemente durante este sexenio; y como lo muestran las encuestas, se espera una arrolladora victoria del frente que lidera Morena”

    “La candidata de Morena Claudia Scheinbaum Pardo, quien gobernó la Ciudad de México tiene como responsabilidad no solo la continuidad, sino y de manera más importante, la profundización de las transformaciones emprendidas”

    Si se tuviese que responder a esta pregunta en una frase sencilla podríamos articular la misma de esta forma: “se juega la continuidad o no del proyecto no neoliberal que triunfó con la elección de Andrés Manuel López Obrador como presidente de México en 2018”.

    Pero no solo el proyecto a nivel nacional (federal en el caso de México) está a prueba, sino también en nueve gobiernos locales: Chiapas, Guanajuato, Jalisco, Puebla, Tabasco, Veracruz, Morelos, Yucatán y Ciudad de México.  De los anteriores solo Guanajuato, Puebla y Yucatán gobierna la oposición, así que tanto la eventual victoria del partido del presidente, Morena en la jefatura del país como en los Estados donde ya gobierna sería la prueba de la aprobación de la ciudadanía.

    El gobierno de Obrador ha sido consecuente con su programa de campaña: no ha privatizado las pocas empresas del Estado que aun existen, ha creado un ingreso universal para jóvenes desempleados, personas de la tercera edad y discapacitados. Ha revertido la reforma educativa que privaba a los trabajadores del sector educativo de muchos de sus derechos, ha nacionalizado la industria del litio, ha revivido a las empresas estatales Comisión Federal de Electricidad (CFE) y Petróleos Mexicanos (PEMEX). Se afrontó la pandemia de Covid con vacunas gratuitas universales y se elevó el salario mínimo en porcentajes muy por encima de los anteriores aumentos y por encima de la inflación, entre otros logros. Todo lo anterior sin endeudar al país con un solo préstamo e inclusive teniendo crecimiento económico no visto en mucho tiempo y ganando el peso mexicano sustancialmente terreno frente al dólar.

    En el plano internacional el Partido Popular Socialista de México tuvo razón en vaticinar que el Gobierno de Obrador sería un respiro de oxigeno para el pueblo cubano. Obrador ha estrechado relaciones con la Habana y especialmente con el presidente Díaz Canel. El gobierno mexicano también salvó y asiló al expresidente Evo morales de Bolivia e intentó hacer lo propio con el exvicepresidente Jorge Glas de ecuador hasta que el gobierno criminal de Noboa violó la embajada mexicana y arrestó al político opositor ilegalmente. También ha habido errores como los pronunciamientos de Obrador referentes a la necesidad de crear un bloque económico común con Canadá y EUA para hacer frente a la competencia china, o el haber invitado al Dalai Lama a un evento político, pero aun y más reciente, extender felicitaciones al ente sionista de Israel con motivo de su “independencia”.

    Se pueden ver claramente las virtudes y errores del gobierno progresista de México, pero aun y con todas las críticas desde la derecha y la ultraizquierda (que paradójicamente convergen en muchos argumentos) se puede afirmar sin equivocación que el gobierno ha cumplido en lo general con su programa y que hoy en día es la mejor opción posible, con todo y sus debilidades. La candidata de Morena Claudia Scheinbaum Pardo, quien gobernó la Ciudad de México tiene como responsabilidad no solo la continuidad, sino y de manera más importante, la profundización de las transformaciones emprendidas.

    Los retos son muchos como por ejemplo la mafia organizada, la oposición de derecha que irá radicalizándose paralela y proporcionalmente a la profundización del programa progresista y de izquierda, las presiones de los EUA que no dejan de inmiscuirse en los asuntos políticos de México, pero sobre todo el oportunismo y los faccionalismos dentro del partido Morena. Es ahí donde radica el mayor peligro del retorno de la derecha al poder. Por fortuna el pueblo de México se ha politizado enormemente durante este sexenio; y como lo muestran las encuestas, se espera una arrolladora victoria del frente que lidera Morena. El reto vendrá en los próximos seis años donde Claudia deberá mantener los altos índices de aprobación heredados al mismo tiempo que deberá profundizar el programa evitando la erosión que sufre de forma natural un gobierno con un proyecto que se va extendiendo en el tiempo.

    Autor

    Docente de derecho constitucional en la Facultad de Derecho de la Universidad Fridrich-Schiller en Jena, Alemania. Miembro de la comisión de relaciones internacionales del Partido Popular Socialista de México.