¿Se debería aplicar el Código Penal al actual gobierno de España?

    “Los países de la OTAN están intentando convencer a la opinión pública de sus países para que no se revuelva ante el propósito de participar en una guerra que sólo busca favorecer los intereses norteamericanos y que no sólo no ayuda en nada a la ciudadanía europea, sino que la perjudica gravemente”

    EEUU ha decidido, ante su inminente colapso y una sociedad podrida y abandonada fruto de su sistema político y económico, avanzar hacia la III Guerra Mundial (hasta la presente subcontratando los ejércitos), intensificando la actividad en varios de sus frentes. Esto lo lleva a cabo gracias a sus gobernaciones de la Unión Europea, que han decidido poner a sus ciudadanías y sus recursos al servicio de los intereses de la administración norteamericana y su industria armamentística, energética y financiera.

    No estoy aportando nada nuevo. Hay multitud de artículos al respecto que detallan de manera más concreta lo que a grandes rasgos señalo. Pero me gustaría centrarme en lo que nos toca más de cerca: la actuación del Gobierno de España ante la ofensiva contra el surgimiento de un mundo multipolar y el hundimiento de los EEUU, uno de los mayores cánceres de la historia de la humanidad.

    Estos días ha publicado el presidente de la gobernación estadounidense de España, Pedro Sánchez, un post en X en el que informaba de una reunión con los señores que más se lucran con las guerras, los empresarios del sector de la industria armamentística, a los que agradecía “su compromiso en el apoyo a Ucrania” y, así mismo, pedía al sector “que sea clave en el desarrollo de la nueva Estrategia Industrial Europea de Defensa”. Igualmente, señalaba que “la industria de defensa (…) impulsa el desarrollo tecnológico y genera empleo de alta cualificación”.

     

     

    La ministra de Defensa, Margarita Robles, también hizo unas declaraciones en las que subrayaba que en “España no somos suficientemente conscientes del riesgo que corremos (…) debido a la amenaza total y absoluta de Rusia”.

    Por otro lado, en el perfil oficial en X del Estado Mayor de Defensa informaron de que una división de militares españoles estaba de maniobras en Polonia, y señalaban que “si queremos estar preparados para combatir en Europa del Este es fundamental la instrucción y el adiestramiento…”. “Preparados para combatir en Europa del Este”. Debe de haberles traicionado el subconsciente o se nos ha escapado algo al resto, porque, hasta donde sabemos, el Gobierno o el Congreso no han decidido nada. En todo caso, señalar que no sólo no ha habido consecuencias por dicha afirmación, sino que el post sigue publicado en el perfil de dicha institución oficial del Estado.

    Estas son sólo unas muestras de las declaraciones que se están haciendo. Desde todas las gobernaciones estadounidenses en Europa van incluso más allá y están amenazando a Rusia directamente, como en el caso de Macron. Pretenden sembrar el miedo ante una supuesta amenaza rusa, de la que no hay ninguna prueba, para detraer recursos de los presupuestos nacionales y poner al servicio de EEUU sus ejércitos.

    Lo que sí podemos comprobar es que nos encontramos ante una agresión yanki que, parece que, por poco tiempo, está en una fase subsidiaria buscando debilitar a Rusia antes de pasar a la acción militar de manera directa. Para ello, desde EEUU necesitan el concurso de los países de la OTAN, que están intentando convencer a la opinión pública de sus países para que no se revuelva ante el propósito de participar en una guerra que sólo busca favorecer los intereses norteamericanos y que no sólo no ayuda en nada a la ciudadanía europea, sino que la perjudica gravemente.

    En las próximas semanas escucharemos y leeremos en reiteradas ocasiones constantes apelaciones a la defensa y la necesidad de aumentar el presupuesto para armamento, para goce de la industria militar, utilizando el término defensa como un eufemismo bajo el que esconder el verdadero propósito: la guerra e intentar salvaguardar la posición estadounidense en el tablero geopolítico del que era dueño hasta hace poco, con lo que eso supone.

    Por otra parte, en otro frente, la organización terrorista sionista y colonia occidental en Palestina, Israel, hace 5 meses que intensificó de manera brutal y salvaje los ataques contra el pueblo palestino, tratando de acelerar la expulsión o aniquilación de la población nativa que, si bien puede venir determinada por la situación interna israelí, es el objetivo fundamental y fundacional del sionismo, no lo olvidemos, que comenzó su andadura colonial criminal hace 100 años.

    “El Gobierno de España, en su seguidismo a la política criminal estadounidense y el afán en defender sus intereses, da pasos hacia un escenario en el que la ciudadanía de este país va a sufrir, más aún, las consecuencias, al margen de la que provocan en otros países”

    Mientras el ente sionista asesina y descuartiza niños y niñas por miles, el eje otanista pide pisar el freno en la matanza israelí mientras colabora de facto con la misma. Y, en esto, también participa el Gobierno de España, el cual ha enviado apoyo logístico a la armada estadounidense en el Mar Mediterráneo y ha seguido comerciando con armas con la organización criminal sionista, tal y como han publicado algunos medios de comunicación, mientras aumenta el presupuesto destinado a la UNRWA y habla de un supuesto reconocimiento del Estado palestino. Esto último, por cierto, y de ser verdad, no han explicado en qué se traduciría, más allá de la falacia de los dos Estados.

    El Gobierno de España, en su seguidismo a la política criminal estadounidense y el afán en defender sus intereses, da pasos hacia un escenario en el que la ciudadanía de este país va a sufrir, más aún, las consecuencias, al margen de la que provocan en otros países.

    Y esto se da con el concurso de aquellos, hoy en el seno del Gobierno, que en su día se movilizaron contra la agresión de EEUU a Irak bajo el lema del “no a la guerra”. Ante la escalada belicista, quienes tenían capacidad de movilización social son los que promueven dicha escalada o colaboran con ella (por acción u omisión), con la consiguiente tranquilidad en las calles, al margen de las protestas por la matanza sionista, vacías de toda reivindicación o denuncia.

    Creo que no me equivoco si digo que el actual Gobierno de España es, y ha sido, el más funcional, por su mantenimiento de la paz social, a intereses ajenos a los de la mayoría de la ciudadanía de este país desde la Transacción hasta ahora.

    Ante esta situación, si no fuese porque las leyes se suelen aplicar a las personas humildes, cuando directamente no están pensadas para nuestro sometimiento exclusivamente, se debería aplicar, a mi juicio, el Código Penal a aquellos que gobiernan este país.

    En dicho Código Penal se establecen los “delitos de traición”, que se concretan en algunos artículos que detallo a continuación:

    Artículo 581.
    El español que indujere a una potencia extranjera a declarar la guerra a España o se concertare con ella para el mismo fin, será castigado con la pena de prisión de quince a veinte años.

    Artículo 584.
    El español que, con el propósito de favorecer a una potencia extranjera, asociación u organización internacional, se procure, falsee, inutilice o revele información clasificada como reservada o secreta, susceptible de perjudicar la seguridad nacional o la defensa nacional, será castigado, como traidor, con la pena de prisión de seis a doce años.

    Artículo 585.
    La provocación, la conspiración y la proposición para cualquiera de los delitos previstos en los artículos anteriores de este capítulo, serán castigadas con la pena de prisión inferior en uno o dos grados a la del delito correspondiente.

    Artículo 592.
    1.  Serán castigados con la pena de prisión de cuatro a ocho años los que, con el fin de perjudicar la autoridad del Estado o comprometer la dignidad o los intereses vitales de España, mantuvieran inteligencia o relación de cualquier género con Gobiernos extranjeros, con sus agentes o con grupos, Organismos o Asociaciones internacionales o extranjeras.
    2. Quien realizara los actos referidos en el apartado anterior con la intención de provocar una guerra o rebelión será castigado con arreglo a los artículos 581, 473 ó 475 de este Código según los casos.

    Esto es algo que se debería aplicar, única y exclusivamente, por la defensa de intereses contrarios a los de la mayoría social de este país, la cual va a causar mucho sufrimiento, pero el mero hecho de que el Gobierno de España esté apoyando políticamente y comerciando con armas con una organización criminal que está cometiendo un genocidio desde hace décadas, es motivo suficiente como para que parte de la izquierda institucional, o lo que un día fue la izquierda de este país, se planteara su posición y dejara de parapetarse en el bienestar de la ciudadanía, ya que nada justifica participar en un gobierno colaborador de genocidas y regímenes nazis, a no ser que se tengan otros intereses que nada tienen que ver con los de las personas que dicen defender.

    “O los pueblos de Europa nos organizamos o vamos directos al abismo en el que la ciudadanía de EEUU vive”

    El caso es que la deriva actual y la ausencia de izquierda, por contaminación de ideología neoliberal e individualista exportada de EEUU, e intereses personales, nos lleva a un escenario en el que no hay mucho espacio para la esperanza. O los pueblos de Europa nos organizamos o vamos directos al abismo en el que la ciudadanía de EEUU vive, el cual se va a agudizar más si cabe.

    La industria de la guerra se abre paso sin oposición y sera la clase trabajadora, otra vez más, la que pague los delirios de unos pocos usureros sin escrúpulos. A nuestros gobernantes hay que juzgarlos por traición, pero no puede ser la historia la única que lo haga.

     

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    Responsable de la coordinación técnica y audiovisual en Revista La Comuna

    Operario de fábrica. Militando desde los 17 años. Socialismo o barbarie.