Convocatoria a manifestación en apoyo a los trabajadores de la empresa GKN en Florencia

    “GKN no es un caso aislado. Es la última etapa de una serie de cierres, reestructuraciones, despidos y, si no los detenemos, será la primera etapa de más despidos”

    El 9 de julio de este año 500 trabajadores y trabajadoras de la Transnacional GKN, empresa del sector de partes para vehículos, fueron notificados de un procedimiento de despido que expira el 22 de septiembre, con motivo de la reestructuración financiera que típicamente aplican las empresas capitalistas en momentos de crisis y que termina siempre afectando a los intereses de la clase trabajadora. En respuesta a esta acción, el Collettivo di fabbrica (consejo de trabajadores) quienes llevan más de un año organizados, ocuparon la planta para no sólo enfrentar las acciones de los patronos, sino que además pretenden ponerla en funcionamiento.  En este contexto, mediante el siguiente comunicado convocan a una gran manifestación pública en la ciudad de Florencia este 18 de septiembre:

    Comunicado: 

    A todas las trabajadoras y todos los trabajadores, precarias y precarios, desempleadas y desempleados, estudiantes, a las jubiladas y jubilados, a todo aquel que viva de su trabajo, a cualquier realidad social, las llamamos, las invitamos, las instamos a levantarse y decir “esta vez no”. Esta vez no puede terminar como cualquier otra. Por el bien de todos.

    GKN no es un caso aislado. Es la última etapa de una serie de cierres, reestructuraciones, despidos y, si no los detenemos, será la primera etapa de más despidos.

    No tenemos más remedio que luchar con cada gramo de energía. Los demás tienen una opción: pueden asumir el caso GKN como una más de las historias de empresas en crisis o empujar con nosotros, levantarse, para que nuestra historia se convierta en un punto de redención para todos.

    Somos conscientes de que no tenemos que luchar “solo” contra los despidos, sino contra los mecanismos económicos, legislativos y sociales que se han asentado durante décadas.

    El cierre de GKN es el resultado del excesivo poder de las finanzas, el empeoramiento de la legislación laboral, la impotencia y complicidad de las instituciones. Por eso, para poner en marcha GKN, necesitamos cambiar de país y si cambiamos de país, lo cambiamos a favor de los intereses de todos.

    El fondo financiero que nos adquirió, Melrose, hizo su trabajo: su trabajo es ganar dinero destruyendo puestos de trabajo. Compran empresas para reestructurarlas y luego revender acciones. Son buitres, y los buitres, ya sabes, comen cadáveres. El caso es que no se le debería permitir el negocio con cadáveres.

    Para ello queremos ser claros: la responsabilidad de un posible cierre de GKN recae y recaerá exclusivamente en el Gobierno de este país. No se atrevan a reconocer las cartas finales de despido. Si faltan herramientas legislativas para salvar a GKN, las deben aprobar. Si tienen que redactar una ley anti-relocalización, háganlo, partiendo de los ocho puntos propuestos por la asamblea permanente de trabajadores GKN.

    Si empresas como GKN, Whirlpool, etc. no retiran los despidos, deben decretar urgentemente la suspensión de los procedimientos de despido. No querían que llegáramos en otoño y, en cambio, lo arrancaremos tres días antes, el 18 de septiembre. Al llegar este otoño, quizás podamos iniciar la agenda de lucha por un país mejor. 

    Convocatoria:

    18 de septiembre a las 15.00 horas en Florencia

    Cartel

    Autor

    Investigador docente en la Universidad Bolivariana de Venezuela.

    Coordinador Nacional del Programa de Formación de Grado en Economía Política de la Universidad Bolivariana de Venezuela. Consultor económico de organizaciones del poder popular y del Gobierno Bolivariano.

    Militante del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) en los cuales se viene desempeñando como facilitador en diferentes experiencias de formación socio política