Marx nos enseñó qué si los filósofos se habían dedicado a observar el mundo, él nos llamaba a transformarlo”

“En una época en que la historia era investigada como una serie de eventos inconexos, intrigas palaciegas y decisiones de personalidades prominentes, Marx desarrolló el materialismo histórico. Definió la existencia de una serie de formaciones económico-sociales, en las cuales las formas productivas se corresponden a determinadas relaciones de producción, cada una de las cuales significa un peldaño en una escala ascendente en la posibilidad de las sociedades humanas de prosperar ante la incertidumbre del entorno

A 187 años del nacimiento del Genio del Milenio su figura no cesa de acrecentarse. Sus logros en el plano de la teoría son enormes. Con la dialéctica como método pudo desentrañar la esencia de la sociedad capitalista. Observando las contradicciones inherentes al trabajo y a la mercancía disolvió el fetichismo de la mercancía y con ello desnaturalizó la ley del valor, encontrando detrás del intercambio mercantil relaciones entre seres humanos, relaciones de explotación y poder. Encontró el origen de la ganancia patronal en la plusvalía, piedra angular de toda la teoría marxista, como dijera Lenin. Profetizó la tendencia histórica del capitalismo a la acumulación en épocas en las que la monopolización era vista como un simple error y defecto del sistema.

En una época en que la historia era investigada como una serie de eventos inconexos, intrigas palaciegas y decisiones de personalidades prominentes, Marx desarrolló el materialismo histórico. Definió la existencia de una serie de formaciones económico-sociales, en las cuales las formas productivas se corresponden a determinadas relaciones de producción, cada una de las cuales significa un peldaño en una escala ascendente en la posibilidad de las sociedades humanas de prosperar ante la incertidumbre del entorno. Causa o azar, la Contribución a la Crítica de la Economía Política, en cuyo Prólogo se expresa por primera vez este genial programa de investigación, se edita en el año 1859, el mismo año en que Charles Darwin desarrolla el correlato en el mundo biológico en su genial El Origen de las Especies.

Mientras se convirtió en tópico común del marxismo especulativo atacar duramente la posibilidad de cualquier interpretación materialista de la historia, la ciencia de la complejidad demuestra que lo vivo (biológico, social) existe porque supera una selección natural o una selección cultural y que el incremento en la capacidad de procesar información es lo que hace que los sistemas (biológicos o sociales) anticipen la incertidumbre del entorno y puedan persistir.

Repasar sus descubrimientos en múltiples campos causa vértigo: en su pluma el género humano fue conciente de su esencia, cuando el joven Marx en 1845 afirmó “la esencia del ser humano no es ninguna abstracción inherente al individuo, en su realidad es el conjunto de las relaciones sociales que lo determinan”, tal el texto de la VIa. Tesis sobre Feuerbach. Vislumbró la alborada de un nuevo tipo de ser humano, al que llamó “hombre total” y hoy llamamos “hombre nuevo” y “mujer nueva”. Su método de análisis es la ascensión de lo abstracto a lo concreto, consistente en analizar cualquier sistema complejo partiendo de las categorías más simples (por ejemplo, para analizar al capital partir del trabajo y la mercancía) y se liga con la unidad de lo histórico y lo lógico (la historia del desarrollo de un sistema complejo expresa una lógica). Este método es hoy considerado un antecedente de la metodología de la investigación de sistemas dinámicos por los teóricos de la complejidad. Tal fue su genio que en sus Manuscritos Matemáticos Marx quería explicar fenómenos sociales resolviendo funciones de gran dimensión, pero llegó a comprender la limitación del cálculo,  un camino que aproximaba a las matemáticas no lineales y su expresión geométrica, los fractales, la matemática de las de la vida y los saltos cualitativos, la base de la teoría del caos, que estudia como en el caos aparente hay un orden subyacente.

Finalmente, desarrolló el programa para un tipo de sociedad inexistente hasta ese momento, el socialismo. Y definió cuál iba a ser la fuerza motriz en la construcción de la nueva sociedad, el proletariado. Porque Marx enseñó que si los filósofos se habían dedicado a observar el mundo, él nos llamaba a transformarlo.

 

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Comenzó a militar en 1982, en la Federación Juvenil Comunista, cuando Argentina aún era gobernada por la dictadura cívico - militar.

En 1986/87 es enviado a la República Democrática Alemana a estudiar en la Escuela Superior de la Juventud "Wielhem Pieck" durante 10 meses.

Psicólogo desde 1990 se focalizó en el trabajo con adicciones.

Autor de "El hombre nuevo, la mujer nueva: ensayo sobre la transformación revolucionaria de la personalidad" (2002) y "Marxismo, caos y complejidad" (2008), "Psicología y Marxismo" (2017).

En el año 2013 realizó conversatorios en Venezuela, sobre todo en el Estado Aragua donde se trabajaron los temas antemencionados. Desde febrero de 2014 y durante 6 meses desarrolló tareas de formación en todo el territorio venezolano convocado por la Escuela de Formación Argimiro Gabaldón. En ese marco asiste a las reuniones de formación de cuadros revolucionarios junto al diputado Jesús Faría.

En 2018 funda la Escuela Latinoamericana de Formación Hombre Nuevo Mujer Nueva.