“El fondo Colombia en Paz está en manos de la ultraderecha que lo utiliza como andamiaje de campaña electoral para las próximas presidenciales”

    “La paz en Colombia, se convirtió en la mano invisible de la corrupción, en el año 2022 alrededor de 500.000 millones de pesos colombianos (unos 120 millones de dólares) destinados a proyectos de paz fueron a manos de alcaldes, senadores y funcionarios públicos en calidad de coimas”

    Desde la era Santos los recursos de la Paz ya hacían parte de carruseles de contratación direccionados por políticos uribistas, en la era Duque el propio ex presidente se volvió socio del acto de corrupción denominado “las marionetas”, donde su propia madre está involucrada, en la era Petro, el fondo Colombia en Paz está en manos de la ultraderecha que lo utiliza como andamiaje de campaña electoral para las próximas presidenciales, los recursos nunca han llegado a su verdadero destino. Gustavo Petro es cuestionado en Colombia por su cercanía al uribismo a través de los fondos para la Paz.

    Wilmer Leal Pérez tiene una estrecha relación con el Centro Democrático a través de su mentor y jefe político Carlos Amaya, ya explicaremos más adelante como se da esta relación y porque el nombramiento de este funcionario por parte del presidente Gustavo Petro es un falso positivo para la Paz.

    La paz en Colombia, se convirtió en la mano invisible de la corrupción, en el año 2022 alrededor de 500.000 millones de pesos colombianos (unos 120 millones de dólares) destinados a proyectos de paz fueron a manos de alcaldes, senadores y funcionarios públicos en calidad de coimas.

    El Fondo que hoy dirige Wilmer Leal Pérez, el ingeniero de minas que fue expulsado de la universidad Externado por plagio. El dichoso fondo nació en el gobierno de Juan Manuel Santos, el padrino político de Carlos Amaya quien fue el candidato a la Gobernación del cuestionado congresista Eduard Triana del Centro Democrático en el año 2023. El Fondo se rige bajo el régimen de derecho privado y fue investigado en 2018 por posibles malos manejos y corrupción. Incluso, funcionarios de ese fondo también han sido investigados en otros casos de corrupción, como el de Ocad Paz.

    Andrés Hernández, director de Transparencia Colombia, una organización civil que le hace seguimiento a los recursos públicos, advirtió sobre los riesgos de los fondos. “Es una figura que no es nueva, es legal. Lo que pasa es que tiene una cantidad de excepciones de controles que incrementa el riesgo de corrupción porque no están sujetos a la veeduría de la ciudadanía que el régimen público”.

    Es importante resaltar, que estos fondos iban destinados al Órgano Colegiado de Administración y Decisión (OCAD-PAZ) para costear iniciativas de desarrollo en 170 municipios golpeados por la guerra y la pobreza, y de ese modo ayudar a implementar el Acuerdo de Paz firmado en 2016 por el Gobierno y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia- Ejército del Pueblo (FARC-EP).

    Los Planes y Proyectos Operativos (PPO) son los mecanismos de planeación y de definición inicial de los presupuestos. Actualmente la vigencia es 2022-2025 y hay $8.4 billones. De esos, en 2022 se han comprometieron $885 mil millones de pesos por tanto en el gobierno del presidente Gustavo Petro han quedado 7.2 billones para implementarlos en la Paz.

    Pero bueno, vamos a volver al caso de plagio del hoy director ejecutivo, dato relevante para tenerlo en cuenta a lo largo de este artículo. En el seminario Sociedad, Demografía y Desarrollo del programa de Maestría en Gerencia para el Desarrollo, de la Facultad de Finanzas, Gobierno y Relaciones Internacionales de la Universidad Externado el entonces estudiante Wilmer Leal Pérez, hoy director ejecutivo del fondo Colombia en Paz cometió plagio.

    Según el documento de la Universidad, de acuerdo con el informe de fecha 29 de junio del 2017, rendido por Juan Andrés Castro, el trabajo presentado por el mencionado estudiante (Wilmer Leal Pérez) incurrió en una falta grave por lo que la Universidad le cancelo la matricula ante este hecho deshonesto por parte del entonces congresista.

    Acá si aplica el adagio popular que dice: “Si alguien es de fiar en lo poco, será de fiar en lo mucho; si es deshonesto en lo poco, será deshonesto en lo mucho”. En el Fondo Colombia en Paz solo hasta el año 2022 se comprometieron cerca de $5.25 billones de pesos, a través de 117 proyectos del Presupuesto General de la Nación en los municipios PDET.

    El pasado 17 de octubre del 2023, el hoy director del Fondo Colombia en Paz, Wilmer Leal Pérez, reveló que en los próximos cuatro años se invertirían 6 billones de pesos en proyectos estratégicos para el país, como el sistema de catastro multipropósito, la sustitución de cultivos de uso ilícito y grandes proyectos de infraestructura en los 170 municipios PDET para el cumplimiento del Acuerdo de Paz.

    El 8 de marzo del 2024 se anunció que el Gobierno del Cambio invertiría $68 mil millones en proyectos para mujeres de los municipios PDET (Programas de Desarrollo con Enfoque Territorial) por supuesto, una gran noticia, sin embargo, todo acá no es color de rosa, los anuncios de inversiones millonarias no se contrastan en acciones.

    Es Ingeniero Electrónico de la Universidad Pedagógica y Tecnológica de Colombia, John Amaya Rodríguez, hermano del polémico gobernador Carlos Amaya, llego en febrero del 2024 al Fondo Colombia en Paz, con el cargo de Subdirección de Innovación Digital.

    “La única experiencia que posee se justifica en que lideró el plebiscito en su departamento natal, Boyacá, donde ganó el Sí por el Acuerdo de Paz y su elección como Representante a la Cámara, donde poco o nada hizo por la implementación del proceso de Paz”

    Wilmer Leal Pérez también es ingeniero de minas de la UPTC, así las cosas, dos ingenieros, uno electrónico y otro de minas, direccionados por Carlos Amaya, al frente de la dirección mas importante de relaciones internacionales después de la cancillería en Colombia, para la consecución de recursos e implementación de los mismos en zonas devastadas por la pobreza y consumidas por la guerra en el país. En ese punto me pregunto: ¿Cuál es la experiencia, cuantas lenguas hablan y que recorrido tienen estos funcionarios en el complejo camino de la cooperación internacional para que el presidente Petro les designe tal responsabilidad?

    De acuerdo con la hoja de vida publicada en el portal del Fondo Colombia en Paz, su director ejecutivo Wilmer Leal ha sido concejal de Sogamoso Boyacá, entre 2012 y 2015; fue jefe de gabinete de la Gobernación de Boyacá durante la administración de Carlos Amaya e ingeniero de proyectos de la Fundación “Tierra de Libertad”. Ojo a este último dato, Tierra de Libertad.

    Además de esta información la única experiencia que posee se justifica en que lideró el plebiscito en su departamento natal, Boyacá, donde ganó el Sí por el Acuerdo de Paz y su elección como Representante a la Cámara, donde poco o nada hizo por la implementación del proceso de Paz. Cuando tratamos de consultar la existencia de la personería jurídica de la Fundación Tierra de Libertad, poco o nada encontramos.

    Hace un par de meses, la procuraduría formulo cargos al exdirector del Fondo Colombia en Paz, Juan José Duque Liscano ex director del Fondo Colombia en Paz en el gobierno de Iván Duque, gobierno recordado por hacer trizas la paz, los cargos fueron formulados por irregularidades en los contratos para los programas de sistemas y de gestión documental para la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP), por más de $14.300 millones de pesos.

    El tema involucra a dos empresas contratadas para estos asuntos. Uno el contrato celebrado con Servisoft S.A., por más de $ 5.300 millones para la gestión documental y del bilateral suscrito con Softplan Sistemas de Colombia para el diseño, implementación, licenciamiento y soporte técnico del sistema de gestión judicial para la JEP por un valor que supera los $9.000 millones.

    Pero según la investigación de la Procuraduría las propuestas de las dos empresas no cumplían con los requisitos exigidos para la contratación y presentaron deficiencias que no se aclararon y que impedían compararlas y debieron ser rechazadas. Pero a pesar de las falencias evidentes de las dos empresas, el entonces gerente del Fondo Colombia en Paz, Juan José Duque Liscano, no tuvo en cuenta la información y habría aceptado las ofertas y celebró los contratos con esas compañías.

    El pasado 26 de marzo, la fiscalía general de la Nación en Colombia, radicó el escrito de acusación en contra de cinco personas que estarían presuntamente involucradas en un entramado de corrupción al interior del Departamento de Prosperidad Social DPS en contratos relacionados con el fondo Colombia en Paz.

    Las cinco personas involucradas además del ex senador boyacense mano derecha del ex presidente de Colombia, Iván Duque, irán a juicio por los delitos de concierto para delinquir agravado, e interés indebido en la celebración de contratos. Se trata de Katherine Rivera Bohórquez, quien fue asistente del detenido exsenador Ciro Ramírez; Anderson González, contratista que la Fiscalía señaló de tener un papel clave en el direccionamiento de al menos 13 contratos al interior del DPS y Pierre García Jacquier, quien se desempeñó como director del DPS durante el gobierno de Iván Duque. García presuntamente sería el enlace principal entre los otros funcionarios y el exsenador Ramírez, quien habría emitido las órdenes.

    El jefe del Centro Democrático en Boyacá Ciro Ramírez habría apoyado la elección de Carlos Amaya a la Gobernación a través de su representante a la Cámara Eduard Triana y su diputado electo en el mismo departamento Armando Quiñones, todo como lo indicó el propio ex presidente Álvaro Uribe “por la maldita mermelada”.

     

    Autor

    Daniel Fernando Mejía Lozano
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    Periodista internacional, colabora como analista de geopolítica en HispanTv, Radio Concepto Argentina, Cablenoticias (Colombia) y Red Más Noticias. Es bloguero del periódico El Tiempo de Colombia y activista ambiental defensor de derechos humanos.

    Estudió comunicación social y periodismo en la Universidad de Bogotá Jorge Tadeo Lozano, es autor del libro El Dorado sí Existe publicado en Barcelona (España) y ha tenido una amplia carrera en distintos medios de comunicación de Iberoamérica. Se ha desempeñado como asesor parlamentario en Cámara y Senado en Colombia. Actualmente vive en Francia.