“El gran legado del comandante Chávez y la tarea monumental que lleva a cuestas el presidente Maduro, es la causa con la cual estamos obligados a solidarizarnos”

En el mundo unipolar imperaba la tesis de “libre mercado” ideada por Milton Friedman, que tiempo después y paradógicamente, él mismo comenzaría a desechar por sus desastrosos resultados. Esto no impidió a sus alumnos ignorar a su antiguo “gurú” económico y continuar con las políticas monetarias y “terapias de choque”. La emergencia de la llamada “globalización” (eufemismo de economía neoliberal mundial) ha arrancado paulatinamente a los Estados nacionales cada una de las ramas económicas que anteriormente se encontraban bajo sus competencias. Ahora, cada vez más, son los organismos internacionales como el Fondo Monetario Internacional (FMI), la Organización Mundial del Comercio (OMC) y el Banco Mundial (BM) los que imponen las políticas económicas de los países, mediante el chantaje y la guerra financiera con el único propósito de mantener el control de los recursos humanos y naturales de los países en manos de la burguesía internacional.

 Pero en el mundo existen actualmente “países rebeldes” que se oponen a la aplicación del neoliberalismo. En América Latina, principalmente Cuba y más recientemente, Venezuela han sido los países considerados miembros del “eje del mal” por el gobierno norteamericano, por no permitir la imposición de las políticas de saqueo en su territorio. Cuba al ser una isla y al tener una historia y tradiciones revolucionarias mucho más sólidas ha sido una fortaleza inexpugnable para el imperio; por tal motivo ha sido aislada y bloqueada. El caso de Venezuela es muy distinto.

Venezuela se encuentra rodeada por gobiernos que le son hostiles en el mejor de los casos, y en el peor, francos enemigos y factores de desestabilización interna como por ejemplo el Brasil de Bolsonaro o la Colombia de Duque, siendo este último país, además, el mayor receptor de armas y personal militar estadounidense en la región. Así pues, para sostenerse y desafiar al imperio Venezuela ha tenido que ser creativa, decidida y se ha valido de una cuidadosa y bien pensada política internacional. Esto no es tan sencillo como parece. La arena política mundial es un complicado mar de tempestades, en donde acercarse a China o Rusia requiere hábiles capitanes con las manos en el timón para sortear todo tipo de peligros provenientes de las potencias imperialistas que se empeñan en recuperar sus lucrativos negocios en Venezuela.

A este respecto, el presidente Hugo Chávez fue muy hábil, creando una intrincada red interconectada con países como China, la India, Rusia y el mundo árabe entre otros. Uno de los grandes artífices de esta importante obra fue precisamente el hoy presidente y otrora canciller, Nicolás Maduro; un hombre astuto que supo acercar Venezuela al mundo. Es importante recordar que las masivas reservas de petróleo de Venezuela le otorgan un encanto difícil de rechazar a la hora de buscar socios comerciales. Según información de Petróleos de Venezuela S. A. (PDVSA) y La organización de Países exportadores de petróleo (OPEP), las reservas de la patria de Bolívar son de 300.878 (Mmbls). Además del petróleo, las reservas probadas de gas natural en el 2015, ascienden a 201.349 MMMPC (34.715 MMBPE). Sin estas generosas reservas de riqueza natural la Venezuela bolivariana de Chávez y Maduro habría seguramente sucumbido ante el infame cerco, presiones y agresiones de las potencias imperialistas.

El presidente de China, Xi Jinping, durante su visita al palacio presidencial venezolano en Miraflores, Caracas julio de 2014.

El fallecido presidente Hugo Chávez muy consciente de esta realidad, se dedicó a estudiar a profundidad lo referente a la industria y comercio del petróleo, y atinadamente reconoció la necesidad de la propiedad pública del mismo. Esta decisión inmediatamente le otorgó a Venezuela un peso específico enorme en la arena de la geopolítica mundial. Continuando con esta concepción político-económica, el gobierno del presidente Maduro se ha negado a entregar dicho recurso a los buitres del imperio. Esta es la principal razón por la cual se asedia a Venezuela, no en vano, el comandante Chávez reconoció en Nicolás Maduro (a pesar de sus errores y defectos) su carácter inclaudicable sobre la cuestión energética para beneficio del pueblo.

Por otro lado, no es solo su resistencia a ser explotada la que hace a Venezuela acreedora del más profundo odio por parte del imperialismo. Así mismo, la Venezuela Bolivariana fue y sigue siendo un referente en la región, que inspiró una ola de movimientos que veían en este modelo una alternativa al neoliberalismo. En ese sentido el presidente Hugo Chávez, al ganar las elecciones en 1999, revirtió una tendencia política histórica en América Latina, al apoyar política y económicamente a movimientos que terminarían por ser gobiernos en países como Ecuador, Bolivia, Brasil y Argentina. Siendo siempre solidario con los pueblos hermanos e impulsando la creación de un mercado común latinoamericano. Esto sin duda constituye una afronta aún más profunda a los intereses de la burguesía internacional.

Cumbre de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América-Tratado de Comercio de los Pueblos (ALBA-TCP), 2018

El proyecto bolivariano venezolano trastoca también los intereses imperialistas vis-a-vis China, en cuanto la potencia asiática ha invertido enormes cantidades en la región utilizando en gran medida la puerta venezolana, desplazando en muchos ámbitos el tradicional dominio norteamericano empezando a desafiar en su propio “patio trasero” la hegemonía del vecino del norte. En este contexto las potencias imperialistas y sus lacayos locales han arreciado su ofensiva en la región y como consecuencia hubo un Macri en la Argentina, un L. Moreno en Ecuador y hay hoy en día un Bolsonaro en el Brasil. Pero mientras Venezuela no sea sometida habrá siempre un faro de rebeldía y de insumisión que, a pesar de sus errores, limitaciones y desgaste, mantendrá viva la resistencia férrea en el subcontinente contra ese proyecto depredador y criminal llamado neoliberalismo. Ese es el gran legado del comandante Hugo Chávez Frías y la tarea monumental que lleva a cuestas el Presidente Maduro y la causa con la cual estamos obligados a solidarizarnos.

 

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Licenciado en Cine, Morelia, México.

Miembro de Jóvenes por el Socialismo, organización juvenil del Partido popular socialista de México