Se ocultó y se sigue ocultando los dos términos claves: desnazificación y desmilitarización, que caracterizan esta operación

“ ¿Hay derecho a decir basta? ¿Es posible la paz con justicia y equidad o sólo se habla de paz cuando Rusia (Irán, China, Corea del Norte, Cuba, Venezuela, o Yemen…) es capaz de responder a la agresión bestial contra la humanidad durante tantos pero tantos años?”

(Idioteia 2)

El esfuerzo propagandístico de los grandes monopolios informativos es brutal, cada día en portada repiten el cuento de la maldad rusa con fotografías y escenas que muestran los desastres de una “guerra” fabricada que sólo la OTAN y sus socios necesitan. 

Quieren igualar y equiparar sus criminales guerras imperialistas a la operación de desnazificación y desmilitarización de Ucrania. De la misma manera que la maquinaria de repetición de la guerra fría necesitó equiparar a Hitler con Stalin y hacer de cada repetidor un ignorante funcional.

Les va la vida en el esfuerzo por idiotizar cada día más al habitante del “mundo libre” y les resulta relativamente fácil porque el terreno esta abonado con toneladas de fertilizante-amnésico regado en los cerebros. Poco a poco y de manera constante se ha desarticulado el pensamiento, es decir la relación entre una cosa y otra, entre la historia y la vida humana, entre las causas y sus efectos.

Viene de lejos y se ha transformado en una especie de capa viscosa que recubre la conciencia y la mirada sólo apta para las reacciones más primarias. Esto es la barbarie, la incapacidad de dudar y de pensar sobre los hechos a tal punto que la repetición del mensaje es automática, y es preocupante porque esta es una de las claves del proyecto imperial globalista: una sociedad post-humana, una sociedad de sirvientes incapaces de responder con autonomía y con razones o al menos con memoria y sentido crítico. La duda ha sido definitivamente excluida. La generalización ampara la indiferencia y la equidistancia.

Y este proyecto imperial globalista es profundamente nazi, no “neo nazi” como solemos repetir sin darnos cuenta –porque nuestro lenguaje esta también contaminado- sino nazi a secas.  

Y es un proyecto que arranca desde el triunfo de la primera revolución proletaria y bolchevique en 1917. El nazismo existió, existe y ha sobrevivido de manera constante porque muy a pesar de las declaraciones bondadosas, Occidente siempre lo ha apoyado. El capitalismo es eso, aunque se vista de democracia, el nazismo es su garantía de supervivencia; ya no usan uniformes pardos, usan corbatas y están en el poder. ¿Qué significa si no, el “destino manifiesto” de los Estados Unidos, qué significa el sionismo, qué son la supremacía racial, la esclavitud y la deshumanización,  sino las tres patas de la ideología nazi?   

El nazismo ha inyectado en vena la irracionalidad que necesita, usa formas “democráticas” y genera expectativas de “justicia” dentro del capitalismo, por eso hay algunas preguntas claves que hacer: sencillas preguntas que solo pretenden humanizarnos, es decir despertar de la pesadilla de la sinrazón:   

  1. ¿Alguna guerra imperialista se ha preocupado por preservar la vida de la población civil?. Lo digo y siento el olor al napalm y a fósforo cayendo en toneladas desde los aviones de los demócratas de USA y la UE. 
  2. ¿Por qué en esta llamada “guerra” el principal objetivo, repetido por Rusia hasta el cansancio, es acabar con las fuerzas militares nazis que llevan mucho tiempo actuando y masacrando a la población del Donbass y de toda Ucrania? Se ocultó y se sigue ocultando los dos términos claves: desnazificación y desmilitarización, que caracterizan esta operación.
  3. ¿Por qué se oculta de manera permanente que los objetivos militares de Rusia jamás han sido los civiles? La tv y la prensa occidental tienen la orden de mostrar a Rusia atacando poblaciones, sin decir jamás que las fuerzas nazis usan a la población como escudo humano y que esa es y ha sido siempre su estrategia. ¿O hemos olvidado Corea, Vietnam, Yugoeslavia, Libia, Siria, Irak…?
  4. ¿Por qué es importante la definición de antinazi y anti-militar, cuando el gobierno de Ucrania ha premiado y sostenido a ejércitos y batallones como el AZOV cuya función es la masacre de civiles? ¿O hemos olvidado a los quince mil asesinados en el Donbass durante estos últimos ocho años de guerra contra la población civil?
  5. ¿Por qué se esfuerzan en negar que estos nazis siempre usan a la población como escudos humanos? ¿O acaso los corredores humanitarios creados por Rusia no han sido bloqueados permanentemente?
  6. ¿Y además, los medios occidentales han mentido sin piedad sobre el ataque a edificios, colegios, maternidades…sabiendo que estaban ya ocupadas por fuerzas nazis con armamento?
  7. ¿Es posible que la lentitud de esta operación de desnazificación tenga que ver con el mismo hecho de la protección a la población civil? ¿O alguna vez han visto que Estados Unidos y su OTAN se limiten a bombardear objetivos militares?  Nombres que es necesario repetir: Hiroshima, Nagasaki, Hanoi, Bagdad, Belgrado, Tripoli… y un largo etcétera
  8. ¿Acaso el manejo de la emotividad por el horror de toda “guerra” puede ocultar que esta operación se hace en nombre de la paz y contra el nazismo y la militarización que la OTAN ha sembrado en todas la fronteras de Rusia?
  9. ¿Hasta cuándo van a contestarme que “la guerra es mala” obviando que la guerra imperialista ha destrozado países y pueblos enteros, y que pretende seguir haciéndolo? Claro que la guerra es horrible, pero esta operación pretende acabar con una guerra sorda que Occidente inició hace mucho tiempo.
  10. ¿Hasta cuando van a usar el pacifismo sólo cuando les conviene y olvidar que desde 1945 las agresiones a Rusia no han cesado?
  11. ¿Hay derecho a decir basta? ¿Es posible la paz con justicia y equidad o sólo se habla de paz cuando Rusia (Irán, China, Corea del Norte, Cuba, Venezuela, o Yemen…) es capaz de responder a la agresión bestial contra la humanidad durante tantos pero tantos años?
  12. ¿Es posible simplemente entender que esta operación rusa se libra contra el nazismo y la expansión de la OTAN?

Podría seguir haciendo preguntas pero de todo corazón espero que sean ustedes quienes las hagan, un primer paso de recuperación de la enfermedad que nos asola y nos cerca con la indiferencia y como no, con la complicidad.     

Autor

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Nace en Tucumán (Argentina)  ha vivido en Canadá, en México y, desde 1982, vive en Madrid.

Ha publicado las novelas "Un hilo rojo" (finalista del premio Tigre Juan 1998), traducida al francés (Editorial La Contre Alee) y publicada también en Cuba. "Cuaderno de invierno" (2000) y "La edad del barro" (2003).

Su última novela, "Contraluz" (Siruela, 2008) fue traducida al alemán ( Ed. Stokman Verlag) y al francés (Editorial La Contre Allee).  En 2013 se publica en Argentina “Durmientes”, un libro de viaje.

Su obra de teatro “El Tripalio”, recibió el premio internacional de teatro La escritura de la diferencia 2006, en Nápoles y está publicada en Editorial Il manifesto. Otra obra de teatro “Esto no es una caja de pandora”, se publicó en las ediciones bilingües de La MEET, en Francia, Saint Nazaire.  La mayor parte de sus obras de teatro están inéditas.

En 2010 se publica “La isla Celeste”, un relato juvenil, editado en la colección Las tres edades, de la editorial Siruela. También ha publicado cuentos, poesía y teatro en diversas antologías, revistas y  periódicos.

En 2018 se publica en la editorial Akal (España) “La voz de las luciérnagas”, libro documental sobre su vida en Rusia. Y ha recibido la beca para una residencia en la Villa Margueritte Yourcenar.

En 2019 recibe la beca de residencia Antonio Machado y trabaja en un libro sobre el poeta “Diálogos en el camino, la Costa Bermeja”.

Licenciada en Dramaturgia y Dirección de Escena, estudió también Bellas Artes en la Universidad Nacional de Tucumán, estudios que continuó en la Universidad de Québec en Canadá tras su exilio en 1975.

Cursó también estudios de Antropología en la Universidad Nacional de México.