Angela Merkel aseguró en una entrevista que los Acuerdos de Minsk fueron un intento de dar tiempo a Ucrania para fortalecerse militarmente

    “Los Acuerdos de Minsk nunca se cumplieron, siendo este un elemento destacado para comprender porque hemos llegado a la situación actual. No solo no se cumplieron, sino que además ha sido un arma arrojadiza durante todo este tiempo”

    Tras el golpe de estado del Maidán en 2014 se produjeron levantamientos en distintas partes del país destacando las regiones del Donbass. Fue allí donde en medio del conflicto se autoproclamaron las Repúblicas de Donestk y Lugansk que se han mantenido en guerra contra Kiev desde entonces.

    Ante la negativa del gobierno ucraniano de sentarse a negociar con los representantes de las repúblicas autoproclamadas, la OSCE (Organización para la seguridad y la Cooperación en Europa), actúa como intermediaria a través de la creación del Grupo de Contacto Trilateral que incluía a Ucrania, a la OSCE y a la Federación Rusa. Con el fin de resolver este conflicto bélico también se conformó el llamado “Cuarteto de Normandía” en el que participan Ucrania, Francia, Alemania y Rusia.

    Con el interés de una resolución pacífica al conflicto en el Donbass entre 2014 y 2015 se firmaron los Acuerdos de Minsk, llamados así puesto que las negociaciones se llevaron a cabo en la capital de Bielorrusia. El primero de estos acuerdos “El Protocolo de Minsk” se firmó el 5 de septiembre de 2014. Tras el fracaso de este protocolo se firma un nuevo acuerdo conocido como Minsk-2 el 12 de febrero de 2015.

    Este segundo acuerdo se cerró durante un encuentro del “Cuarteto de Normandía” con la participación del presidente ruso, Vladímir Putin, la excanciller alemana, Angela Merkel, el entonces presidente francés, Francois Hollande, y el que en ese momento era presidente de Ucrania, Petró Poroshenko.

    Los Acuerdos de Minsk asumían varios puntos de los que podemos destacar:

    1. Alto al fuego inmediato sobre Donestk y Lugansk desde las 00:00h del 15 de febrero de 2015.
    2. Retirada de la artillería pesada de ambos lados creando una zona de seguridad de 50km y que sería supervisado por la OSCE.
    3. Indulto y Amnistía y la promulgación de una ley que prohíba la persecución de las personas que habían participado en los levantamientos en Donestk y Lugansk.
    4. Elecciones locales en las regiones del Donbass y reforma constitucional ucraniana que garantice un estatus de autonomía a las repúblicas rompiendo con el modelo centralista.
    5. Restaurar el control del gobierno de Ucrania sobre las fronteras. Proceso que se iniciaría con las elecciones locales y que culminaría tras la reforma constitucional y la garantía de cumplimiento de los acuerdos.

    En una entrevista con el periódico Die Zeit (1), la excanciller alemana, Angela Merkel aseguró en estos días que los Acuerdos de Minsk fueron un intento de dar tiempo a Ucrania para fortalecerse militarmente. La ex canciller también señaló que si Rusia hubiese querido en ese momento podría haber controlado militarmente todo el Donbass.

    Sin embargo, no es Angela Merkel la primera que señala que los Acuerdos de Minsk fueron una trampa y que nunca hubo, por tanto, un interés real por devolver la paz a Ucrania que se encontraba en guerra civil desde 2014. El primero que realizó está confesión fue el propio Petró Poroshenko, el que era presidente de Ucrania durante la firma de los acuerdos.

    La reacción de Vladimir Putin ante las declaraciones de la ex canciller no se han hecho esperar. “Para ser honesto, fue totalmente inesperado para mí. No esperaba escuchar eso de una canciller federal” y añadió “Tal vez deberíamos haber comenzado todo esto antes”, refiriéndose a la operación rusa en Ucrania.

    Lo cierto es que los Acuerdos de Minsk nunca se cumplieron (2), siendo este un elemento destacado para comprender porque hemos llegado a la situación actual. No solo no se cumplieron, sino que además ha sido un arma arrojadiza durante todo este tiempo.

    Kiev no implementó las exigencias políticas de estos acuerdos y exigió sin embargo la recuperación de su frontera contando con el rechazo de las Repúblicas de Donestk y Lugansk que no aceptaban la entrada del ejército ucraniano sin las garantías que les blindaban los acuerdos.

    Igualmente, recordemos que durante las declaraciones previas al inicio de la operación rusa en Ucrania una de las exigencias de Vladimir Putin era retomar de forma efectiva estos acuerdos (3). El 22 de febrero con el reconocimiento de las Repúblicas de Donestk y Lugansk por parte de Rusia la UE impone nuevas sanciones a Rusia asegurando que al reconocer a las Repúblicas autoproclamadas estaba incumpliendo los Acuerdos de Minsk. Creo que no hay duda de que estos acuerdos no se han cumplido. Sin embargo si confiamos en las palabras de Angela Merkel, ¿hubo intención por parte de la mayoría de los abajo firmantes de estos acuerdos de cumplir con ellos en algún momento?

    Las declaraciones de Angela Merkel, aunque han pasado un tanto desapercibidas, son o deberían ser entendidas como una pieza clave para entender el trasfondo de este conflicto.

    Notas:

    (1). Entrevista a Angela Merkel. 07 de diciembre de 2022. Die Zeit. Pinche AQUÍ para enlace web.

    (2). Acuerdo de Minsk II: misión incumplida. 11 de febrero de 2016. DW. Pinche AQUÍ para enlace web.

    (3). Rusia reprocha a Ucrania el “incumplimiento” de los Acuerdos de Minsk. 17 de febrero de 2022. Europapress. Pinche AQUÍ para enlace web.

     

    Autor

    Directora Revista La Comuna

    Estudió Filología Hispánica en la Universidad de Sevilla. Gestora cultural, escritora, poeta y analista internacional en distintos medios escritos o audiovisuales. Autora de la compilación poética “La Generación de la Sangre I” para Editorial Ultramarina Cartonera, a través de la Plataforma de Artistas Chilango-andaluza.

    “Arquitecturas y Mantras” de la Editorial Bucéfalo fue su primer libro de poesía en solitario. A su vez, actualmente colabora en Hispan TV y otros medios internacionales en habla hispana analizando la actualidad política. Miembro de la Asociación Cultural Volver a Marx. Milita en Trabajadoras Andaluzas.