“No se trata solamente de la localización de Israel y de Palestina, la ecuación que hay que resolver es más amplia”

    “No es casual que dos zonas incluidas en la red de rutas de conexión de Eurasia y África estén pasando por situaciones convulsas: Ucrania y Medio Oriente”

    “El contexto en el que se crea el Estado de Israel coincide con la descolonización total de las otras regiones”

    “Israel se creó en 1948, pero no se trata de una metrópoli con su colonia al estilo Francia- Argelia sino que se mudaron a ese territorio donde fundó este Estado que, además, carga con la responsabilidad de ser la punta de lanza del Occidente que posibilitó su existencia”

    “Es la zona más intervenida militarmente en el último siglo y medio no sólo por los territorios y sus recursos en sí mismos sino también para contrarrestar la expansión de otras potencias”

    La intención de este escrito es exponer, a través de imágenes, una serie de conclusiones que emergen de un estudio riguroso que se encuentran atravesadas por situaciones que vemos en lo cotidiano. Es importante resaltar esto porque estamos en medio de una guerra híbrida, una guerra informática, en la que el arma por excelencia es la censura y la prohibición de medios de comunicación alternativos o procedentes de países que no se ajustan al discurso occidental. Por eso, nuestro rol como comunicadores sociales y en este caso académico, porque estamos difundiendo resultados de un estudio científico, es esencial.

    En el presente desarrollo temático, estará muy presente el sentido de la geopolítica que demanda una mirada desde la Historia y desde la Geografía que, como verán, no distingue límites entre las disciplinas porque la cuestión Israel- Palestina no se puede entender sin mapas. Para este tema particular, tengo en cuenta los pasos geoestratégicos principales (ver Mapa 1) que buscan dominar las potencias marítimas, entendiendo a éstas como el lugar que Inglaterra dejó a Estados Unidos, y son: el estrecho de Gibraltar, el Canal de Suez, el estrecho de al- Mandeb, estrecho de Hormuz, los estrechos turcos y el estrecho de Malaca.

    Mapa 1: Principales pasos estratégicos.

     

     

    Todo está concentrado en esta región, que es Eurasia, y es central en el mundo porque allí se desarrollan distintas situaciones que mueven las agujas de las coordenadas del poder mundial. La cuestión palestina es un claro ejemplo de ello y no hay que perder de vista que los medios de comunicación toman un posicionamiento y tienen una lógica que no ayudan a la comprensión, más bien al contrario. En contraste, nosotros debemos hacer el esfuerzo por comprender y aportar para una paz duradera en una región donde las superpotencias tienen una incidencia muy fuerte en lo que sucede y tratan de controlarla.

    Un paso crucial para la comprensión, previo a esta situación y a lo que sucede en Ucrania, tiene que ver con lo que está en juego. Si tenemos en cuenta las reservas petroleras (Mapa 2) vemos cuáles son los máximos exportadores de petróleo que son los mismos que fundaron, desde la crisis de 1973, todas las cuestiones económicas, políticas y geopolíticas desde el siglo XX y lo que llevamos del siglo XXI.

    Mapa 2: principales reservas de petróleo.

    Si observamos las reservas de Irán, Emiratos Árabes Unidos y Arabia Saudí entendemos mejor su ingreso al Brics desde 2024, donde también Argentina está involucrada al igual que Venezuela que tiene la máxima concentración de petróleo comprobada del mundo, cuyo principal comprador es China (principal consumidor mundial), pero que también ha vuelto a venderle a Estados Unidos.

    Esta es la situación que está detrás de esta nueva escalada de violencia más reciente. Vemos una puja entre las potencias que muestra los entretejidos, como la reconciliación entre Arabia Saudita e Irán y además que aquellos estrechos mencionados más arriba, históricos escenarios de disputa, ahora están dentro de la órbita del BRICS+ (Mapa 3). No se trata solamente de la localización de Israel y de Palestina, la ecuación que hay que resolver es más amplia.

    Si tenemos en cuenta ese mapa que plantea la expansión de los BRICS+, debemos poner de relieve a Yibuti que es donde se encuentra la única base militar que tiene China en el exterior, en contraste con las 750 que tiene Estados Unidos, pero también toma cuerpo una explicación al debate que nuevamente se impuso en nuestro país sobre la dolarización, justo en el momento en que Argentina fue invitada a sumarse al mencionado grupo en un mundo que está girando hacia la desdolarización.

    Mapa 3:

     

    Si bien ningún tema puede estudiarse sin insertarlo en un estudio regional e internacional, el de Israel y Palestina mucho menos.  Para el caso considero imprescindible tener en cuenta lo que Brzezinski llama ‘zona global de infiltración de la violencia’ (Mapa 4) y muestra, en 1997, dónde va a generarse la violencia que después se materializa en el proyecto ‘El nuevo siglo americano’.

    Mapa 4:

    Otro punto que está detrás del conflicto actual tiene que ver con la construcción de infraestructura (Mapa 5) para conectar todas las regiones de Eurasia y éstas, a su vez, con África. No es casual, en este sentido, que dos zonas incluidas en esta red de rutas estén pasando por situaciones convulsas: Ucrania y Medio Oriente.

     Mapa 5: Rutas de la Seda.

    Así se observa mejor la puja mundial entre el G7 y el BRICS+ (Mapa 7) que se pone en evidencia si entendemos el rol que cada miembro cumple dentro de sus correspondientes regiones. Sin embargo, hay cuestiones que también son importantes como el hecho de que países que fueron colonizados hasta hace poco tiempo por las actuales potencias del G7 (Mapa 6), ha invertido esa situación a través del BRICS+ que, vale aclarar, no es una organización militar ni económica sino un foro de intercambio donde se plantean las políticas de un mundo que ya está cambiando.

    Mapa 6: Potencias coloniales- reparto territorial.

    Mapa 7: Expansión del Brics.

    Enfatizando ahora en el área de conflicto Palestina- Israel, existen datos que indican que el plan de colonizar una región y generar un estado judío no era nuevo, de hecho, en 1816 se pensó en zonas de África o incluso en Argentina. Sin embargo, el conflicto actual responde a una realidad que nació de la división de la zona entre Gran Bretaña y Francia (Mapa 8) a través del acuerdo Sykes- Picot en 1916 que podemos presumir como el origen del problema debido a que, al año siguiente, con la Declaración de Balfour, se hace una promesa de tierra a los judíos que vivían en Europa.

    Mapa 8: división de Palestina.

    Desde 1948 empieza una guerra que, en realidad, es un proyecto de limpieza étnica a partir del cual los palestinos comienzan a sufrir una división progresiva de su territorio (Mapa 9). Esta ocupación y fragmentación fue impulsada por la ONU como solución a la cuestión judía en Europa. Esto muestra la falsedad del mito de una tierra sin pueblo para un pueblo sin tierra porque los judíos sin tierra van a un lugar habitado por árabes palestinos, como ellos se definen.

    Mapa 9: ocupación del espacio palestino en el tiempo.

    Cuando observamos los mapas, vemos las consecuencias de la Nakba y vemos también la localización de los campamentos de refugiados palestinos que van a Cisjordania, a Gaza o al Líbano. Este es el problema de refugiados más largo de la historia contemporánea.

    El análisis de lo que sucede en Palestina debe ser leído en términos de colonización. En este sentido, conviene retroceder hasta el proceso de descolonización (Mapa 10) de África y del Medio Oriente ampliado o mundo árabe para ver que el contexto en el que se crea el Estado de Israel coincide con la descolonización total de las otras regiones.

    Mapa 10: Descolonización de Asia y África.

    La cuestión territorial y la cuestión histórica están íntimamente relacionadas e influyen de manera denodada sobre lo que ocurre en la zona. Pero también influye la forma en que se relata eso que ocurre (Mapa 11) y por eso hay que estar atentos a la terminología que se utiliza, a veces adrede, como por ejemplo la palabra ‘terrorista’. Este tipo de lenguaje no ayuda a la comprensión del tema porque las definiciones de esos términos son fluctuantes y depende de quién lo diga.

    Mapa 11: Reorganización de Medio Oriente.

    En el caso que analizamos, la necesidad de imponer un sentido común para el uso de terminologías encuentra su origen entre 2006 y 2013 cuando Peters, un general norteamericano, tuvo la pretensión de reorganizar Medio Oriente para reconvertir a la región, sin preguntar a sus habitantes si estaban de acuerdo, y posicionarse en lugares de recursos estratégicos sin descuidar las ubicaciones necesarias para llevar a cabo una política de asfixia a Irán, el gran enemigo.

    Esta política de cerco, de acaparamiento y ocupación también la vemos repetirse en el caso palestino (Mapa 12) donde se desarrolla un cercamiento de Cisjordania que contiene en su seno un muro y está rodeada de campamentos israelíes. Los palestinos están cercenados en un montón de derechos humanos básicos. No estamos hablando solamente de una cuestión nacional sino de una cuestión de humanidad.

    Mapa 12: Separación y asentamientos israelíes.

    Podría existir un estado con diversidad de identidades como Bélgica, pero en el caso palestino, hay un estado que se declaró como judío en 2018 y expulsa a aquellos que no se ajustan a este criterio confesional de la ciudadanía. Esta imposición a la que Israel dice tener derecho es mucho más lacerante si tenemos en cuenta que hay casi una paridad cuantitativa entre ambos pueblos en el territorio en disputa: 7.6 millones de palestinos y 7.1 millones de israelíes. Ninguno de estos datos se muestra habitualmente en los medios de comunicación.

    Este territorio es llamado por los israelíes como Judea y Samaria apoyados en la Torá, libro sagrado que los palestinos no admiten en su religión. Sin embargo, no es una creencia solamente religiosa porque hay una acción que viene siendo justificada que es la política tripartita que se basa en la expulsión de los palestinos de Jerusalén, posicionarse en Jordania para intentar controlar a las autoridades palestinas y Cisjordania como núcleo para depositar la violencia de los ciudadanos israelíes que encuentran allí un campo abierto para la masacre de palestinos.

    En Gaza es diferente porque no hay israelíes por eso es que lo que estamos viendo hoy es una atrocidad. Se trata de dos poblaciones que convivían (Mapa 13) hasta que se hizo presente el impulso de alcanzar otro Estado. Con la particularidad de que Israel se creó en 1948, pero no se trata de una metrópoli con su colonia al estilo Francia- Argelia sino que se mudaron a ese territorio donde fundó este Estado que, además, carga con la responsabilidad de ser la punta de lanza del Occidente que posibilitó su existencia.

    Mapa 13: Implantación y expansión de Israel en territorio palestino.

    La región se ha visto envuelta en guerras durante todo el siglo y en los últimos 20 años se han disparado los números de muertos y refugiados, pero también crecieron las inversiones de Estados Unidos y la OTAN que llega a los 8 trillones de dólares y que se combina con el comercio armamentístico y petrolero. Es la zona más intervenida militarmente en el último siglo y medio no sólo por los territorios y sus recursos en sí mismos sino también para contrarrestar la expansión de otras potencias.

    El caso palestino- israelí forma parte de este conglomerado de violencias por lo que es más evidente el intento de confundir cuáles son las circunstancias que se atraviesan en ese caso particular y no se dan a conocer la cantidad de resoluciones de la ONU que fueron vetadas por Estados Unidos, incluso los proyectos de alto al fuego y de ayuda humanitaria propuestos por Brasil.

     

    Transcripción: Valentina Taberna. Edición: Carmen Parejo Rendón

    Ponencia “Mapeando Palestina e Israel”. Conferencia IV Congreso Internacional de Geografía Urbana. 

     

    Autor

    Martin Martinelli

    Argentina, 1982. Historiador y Doctor en Ciencias Sociales (UNLu). Coordinador del Grupo Especial Revista Al-Zeytun/CLACSO “Palestina y América Latina” (2019-2022), Instituto de Estudios de América Latina y el Caribe (UBA). Miembro de la Comisión Directiva del OGH (UNLu). Autor del libro Palestina (e Israel). Entre intifadas, revoluciones y resistencias (EDUNLu, 2022). Compilador de: “Medio Oriente y la cuestión palestina”, “Palestina, Medio Oriente y Nuestra América”, “Irak, Medio Oriente y el mundo árabe a 20 años de la invasión liderada por los EEUU”, “Revoluciones, movimientos sociales y conflictividad política (siglos XX y XXI)”, “Un mundo bajo nuevas coordenadas”. Dirige el PICT “La geopolítica euroasiática frente al imperialismo”.