¿Qué información medianamente rigurosa van a dar unas personas que se presentan como parte del esfuerzo propagandístico de Kiev?

    “Nos va a tocar a todos y todas hacer un sobresfuerzo si queremos despejar la niebla y el ruido que rodea el conflicto para entender que está ocurriendo en Ucrania y, sobre todo, si queremos salir del “campo de concentración mediático” en el cual los grandes medios de comunicación con la ayuda de los NAFOs nos están metiendo”

    Los NAFO (North Atlantic Fellas Organization – Organiación de Amigos del Atlántico Norte), también conocidos como “los perritos de Langley” en alusión al avatar que utilizan (un perro conocido como Shiba Inu) y la localidad donde se encuentra la sede de la CIA, son un grupo organizado en Twitter con un claro objetivo: expandir el relato de la OTAN y de Kiev sobre la crisis ucraniana y señalar a todas las personas y grupos que den una visión distinta del mismo.

    Su fundador es al parecer un tal Kamil Dyszewski, un ciudadano polaco y admirador de la Alemania nazi que ha sido denunciado en las últimas horas por sus abiertas publicaciones antisemitas y negando el Holocausto. Lógicamente esto no nos debe extrañar ya que los movimientos de extrema derecha y abiertamente neonazis de la Europa del Este son el apoyo más activo al régimen de Kiev. Un régimen que tiene una esencia ultranacionalista y abiertamente favorable a los neonazis herederos de Stepan Bandera y la UPA.

    El problema de los NAFOs no es tanto su propaganda abiertamente favorable a Kiev y a la OTAN, al final en una guerra la propaganda se amplifica y ambos bandos juegan a ella, sino el hecho, y ahora estoy hablando principalmente del Estado español, de que juegan también un papel de “chivatos”. Gente que se dedica a la caza en las redes sociales de personas que tienen una posición distinta a la “oficial” sobre la guerra de Ucrania. Personas como el coronel en la reserva Pedro Baños están constantemente en el punto de mira de este “ejército” coordinado de “trolls” y seguramente también de agentes de inteligencia, que tienen como único objetivo desprestigiar su trabajo y sus posiciones y la de otros similares.

    Si nos vamos al terreno comunicativo, en esta guerra no se permite la disidencia por ninguno de los dos bandos, todo sea dicho de paso. El nivel de hooliganismo al que hemos llegado por parte de los NAFOs y por algunos ultras de la “Z” es tal, que una gran parte de la sociedad se encuentra en estos momentos totalmente huérfana de información seria y rigurosa. Esto es un serio problema ya que lógicamente impide cualquier análisis medianamente acertado de lo que está ocurriendo y de posibles salidas. En mi caso lo tengo claro, en un conflicto donde la fuerza de ambos bandos es tan grande y destructiva, la única salida lógica sería una salida negociada entre EEUU y Rusia, porque en el fondo son los dos únicos actores reales de esta historia. Estirando un poco podríamos incluir también a Londres.

    Con la censura a la información de la otra parte del conflicto que sufrimos en la Unión Europea, estando RT y Sputnik silenciadas, tenemos un terreno abonado propicio para que estos “profesionales” de la desinformación con avatar de perrito campen a sus anchas en las redes sociales. Lo que ya no parece tan lógico es que algunos de ellos, bastante conocidos entre los NAFOs españoles, sean invitados como analistas a medios de comunicación de masas como La Sexta, ¿Qué información medianamente rigurosa van a dar unas personas que se presentan como parte del esfuerzo propagandístico de Kiev? Exceptuando que exactamente ese sea el objetivo de los informativos de medios como el mencionado: ser parte del esfuerzo de propaganda y desinformación del régimen ucraniano.

    Personalmente no me voy a escandalizar si así lo reconocen y hasta entiendo que siendo España parte de la OTAN y estar esta organización en una guerra híbrida con Rusia, los esfuerzos en el terreno del control de la información vayan en esa línea, pero que nos los disfracen de información veraz e imparcial ya que es todo lo contrario.

    La gente necesita instrumentos de análisis que le sirvan para comprender las pugnas geopolíticas y uno de ellos, central para la compresión del conflicto, es la cuestión de la desinformación. Por tanto, nos va a tocar a todos y todas hacer un sobresfuerzo si queremos despejar la niebla y el ruido que rodea el conflicto para entender que está ocurriendo en Ucrania y, sobre todo, si queremos salir del “campo de concentración mediático” en el cual los grandes medios de comunicación, con la ayuda de los NAFOs, nos están metiendo.

     

     

    Notas:
    1. Imagen de portada de @NAFO/Discord.com

     

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    Subdirector y Responsable del Área de Geopolítica y Antiimperialismo de la Revista La Comuna

    Informático, Consultor IT y en Ciberseguridad. Miembro del Equipo Coordinador de la Revista La Comuna. También miembro del Grupo de Investigación y Análisis "Geopolitikaz", nacido en 2019 alrededor del Departamento de Ciencia Política y de la Administración de la Universidad del País Vasco (UPV/EHU). Mezclando su perfil profesional con su actividad en el campo de la geopolítica, actualmente se encarga de la investigación y divulgación sobre el ciberespacio en el contexto de la guerra híbrida. Principalmente en el terreno de la ciberinteligencia y ciberguerra.