Nuestro Modelo se sustenta en instituciones que fomentan bienestar material y canaliza las demandas, conectándolas con los cambios culturales

“El modelo nicaragüense promueve el respeto a la dignidad Humana. Asegura igualdad de oportunidades y condiciones, a diferencia de occidente que solo habla de oportunidades y ensancha las desigualdades”

Nicaragua, País más extenso y seguro de Centroamérica, conocido por sus lagos, volcanes, ríos, Darío, Sandino, productos de calidad y, por su gente laboriosa y hospitalaria. Se ha ganado el respeto de ser una nación Libre, Soberana, Digna, que construye su destino mediante modelo propio.

Las transformaciones en beneficio del pueblo y su posición de respaldo en todos los foros internacionales a las causas justas, promovido por el Gobierno Sandinista, lo demuestran.

Una valoración de esto, mediante algunos parámetros, certifica la efectividad del proceso revolucionario/democrático nicaragüense. Por ejemplo, la revista The Lancet argumenta con relación al concepto de Democracia, que su efecto se debe concentrar en el bienestar de la población, en particular la salud. Tomando en cuenta esto: ahí radica la efectividad democrática en Nicaragua, en contraste a la occidental, en permanente crisis, como lo explican Crozier, Bobbio, Fotopoulos, Przeworski, entre otros.

Nicaragua ha venido fortaleciendo su Democracia, entendida como consolidación constitucional e institucional de los Derechos del Pueblo, fomento de la convivencia y no como ideología y manoseo de esta palabra, como lo dice Luciano Canfora refiriéndose a occidente. Mi País ha reducido la pobreza más de dos dígitos, asegura educación, salud gratuita y de calidad, programas de vivienda, seguridad ciudadana, esencia del Buen Vivir, pilar estratégico de la Revolución Sandinista.

Además, los rankings de paridad de género ubican al país en los primeros peldaños. Derechos como libre expresión, organización, no sólo son respetados, existe tal permisividad que los denominados “periodistas independientes” hasta inventan realidades paralelas que, cuando chocan con la realidad evidente, igual que los medios corporativos, guardan silencio.

El modelo nicaragüense promueve el respeto a la dignidad Humana. Asegura igualdad de oportunidades y condiciones, a diferencia de occidente que solo habla de oportunidades y ensancha las desigualdades. Restaura Derechos negados a sectores históricamente marginados, sin que se vea afectado ningún sector pues, las políticas públicas se ejecutan con voluntad de servicio, resolviendo las necesidades de todo el Pueblo.

Nuestro Modelo se sustenta en instituciones que fomentan bienestar material y canaliza las demandas, conectándolas con los cambios culturales: participación, equilibrio ecológico, Paz, Convivencia, diálogo, valores que el Sandinismo los tiene claros históricamente.

La Nicaragua Sandinista ha forjado un modelo Revolucionario, de Democracia Efectiva (pensada por Sandino en sus escritos), concebido en/desde el Sur -no simulativa como la occidental (Blühdorn)- de convivencia: alcanzamos y participamos todos, por tanto, es un verdadero proceso Transformador y Liberador.

AUTOR CARLOS MIDENCE 

Embajador de Nicaragua en Argentina. Académico e intelectual. Premio Internacional de Pensamiento y Ensayo Aristóteles y Sial Pigmalión.

Publicado originalmente en Elargentino.com.ar , pinche AQUÍ para enlace web.